Facebook Twitter Instagram YouTube  Argentina   Argentina 
Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Martes 17/10
Miércoles 18/10
Jueves 19/10
Viernes 20/10
Sábado 21/10
Domingo 22/10
Martes 17 de Octubre de 2017


San Ignacio de Antioquia, obispo y mártir

(MO). Rojo.


Ignacio fue obispo de Antioquía, una de las primeras Iglesias fundadas por los apóstoles. Dio testimonio de su amor a Dios y a la Iglesia a través de las cartas que dirigió a distintas comunidades cristianas. Así decía: “Lo que deseo es el pan de Dios, que es la carne de Jesucristo, de la descendencia de David, y la bebida de su sangre, que es la caridad incorruptible”. Durante la persecución del emperador Trajano, fue llevado prisionero a Roma, donde murió mártir en el año 107.

Antífona de entrada         Gál 2, 19-20

Estoy crucificado con Cristo, y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Vivo en la fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí.

Oración colecta    

Dios todopoderoso y eterno, que honras a tu Iglesia con el testimonio de los santos mártires, haz que el martirio de san Ignacio de Antioquía, que hoy celebramos, así como fue para él causa de eterna gloria, sea para nosotros motivo de constante protección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Rom 1, 16-25

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma.

Hermanos: Yo no me avergüenzo del Evangelio, porque es el poder de Dios para la salvación de todos los que creen: de los judíos en primer lugar, y después de los que no lo son. En el Evangelio se revela la justicia de Dios, por la fe y para la fe, conforme a lo que dice la Escritura: “El que es justo vivirá por la fe”. En efecto, la ira de Dios se revela desde el cielo contra la impiedad y la injusticia de los hombres, que por su injusticia retienen prisionera la verdad. Porque todo cuanto se puede conocer acerca de Dios está patente ante ellos: Dios mismo se lo dio a conocer, ya que sus atributos invisibles -su poder eterno y su divinidad- se hacen visibles a los ojos de la inteligencia, desde la creación del mundo, por medio de sus obras. Por lo tanto, aquellos no tienen ninguna excusa. En efecto, habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron ni le dieron gracias como corresponde. Por el contrario, se extraviaron en vanos razonamientos y su mente insensata quedó en la oscuridad. Haciendo alarde de sabios se convirtieron en necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por imágenes que representan a hombres corruptibles, aves, cuadrúpedos y reptiles. Por eso, dejándolos abandonados a los deseos de su corazón, Dios los entregó a una impureza que deshonraba sus propios cuerpos, ya que han sustituido la verdad de Dios por la mentira, adorando y sirviendo a las criaturas en lugar del Creador, que es bendito eternamente. Amén.

Palabra de Dios.

Comentario

San Pablo expone que tanto judíos como no judíos necesitan la misericordia de Dios. Al hablar de los no judíos, es decir los griegos de la cultura en la que se encontraba, se refiere a su religión politeísta que los ha llevado a adorar a las criaturas –los astros y otros elementos de la naturaleza– y no al Creador. Como apóstol, el autor quiere hacer llegar la Buena Noticia de Dios Padre Creador de todo y de todos, que en Jesucristo ofrece la salvación.


Sal 18, 2-5ab

R. El cielo proclama la gloria de Dios.

El cielo proclama la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos; un día transmite al otro este mensaje y las noches se van dando la noticia. R.

Sin hablar, sin pronunciar palabras, sin que se escuche su voz, resuena su eco por toda la tierra y su lenguaje, hasta los confines del mundo. R.

Aleluya        Heb 4, 12

Aleluya. La Palabra de Dios es viva y eficaz, discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Aleluya.

Evangelio     Lc 11, 37-41

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Un fariseo invitó a Jesús a cenar a su casa. Jesús entró y se sentó a la mesa. El fariseo se extrañó de que no se lavara antes de comer. Pero el Señor le dijo: “¡Así son ustedes, los fariseos! Purifican por fuera la copa y el plato, y por dentro están llenos de voracidad y perfidia. ¡Insensatos! El que hizo lo de afuera, ¿no hizo también lo de adentro? Den más bien como limosna lo que tienen y todo será puro”.

Palabra del Señor.

Comentario

La obsesión por las formas externas puede servir para ocultar que en el interior hay algo que está fallando. Como a aquellos fariseos, nos puede ocurrir que, al ser excesivamente puntillosos en lo de afuera, estemos olvidando el cuidado de lo de adentro. No son felices los puros en la apariencia, sino los puros de corazón.

Oración sobre las ofrendas       

Acepta con agrado, Señor, la ofrenda de nuestro servicio tú, que recibiste a san Ignacio, trigo de Cristo, como pan purificado por los sufrimientos del martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión     

Soy trigo de Cristo, y deseo ser triturado por los dientes de las fieras para convertirme en pan purificado.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Padre, que el pan celestial que hemos recibido en la fiesta de san Ignacio de Antioquía, nos dé fuerzas para que, de palabra y de obra, nos manifestemos siempre como auténticos cristianos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Miércoles 18 de Octubre de 2017


San Lucas, evangelista

(F). Rojo.


Lucas, “el médico querido”, según lo llama san Pablo, conoció la buena noticia de Jesucristo a través del mensaje de los Apóstoles. Como él mismo cuenta en el prólogo de su evangelio, se informó cuidadosamente de todo lo referente a Jesús, ya que no lo había conocido personalmente, y, en base a esos testimonios, escribió el Evangelio. También escribió el libro de los Hechos de los Apóstoles, en el que narra los inicios de la Iglesia. Es el patrono de los artistas y de los médicos.

Antífona de entrada         Cf. Is 52, 7

¡Qué hermosos son sobre las montañas los pies del que anuncia buenas noticias, proclama la paz, trae la felicidad, pregona la salvación!

Oración colecta    

Dios nuestro, que elegiste a san Lucas para revelar, con su predicación y sus escritos, el misterio de tu amor a los pobres, concede, a nosotros que nos gloriamos del nombre de cristianos, tener un solo corazón y una sola alma, y a todos los pueblos del mundo, llegar a descubrir tu salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        2Tim 4, 10-17b

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo.

Querido hermano: Demas me ha abandonado por amor a este mundo. Él se fue a Tesalónica. Crescente emprendió viaje a Galacia, Tito, a Dalmacia. Solamente Lucas se ha quedado conmigo. Trae contigo a Marcos, porque me prestará buenos servicios. A Tíquico lo envié a Éfeso. Cuando vengas, tráeme la capa que dejé en Tróade, en la casa de Carpo, y también los libros, sobre todo los rollos de pergamino. Alejandro, el herrero, me ha hecho mucho daño; el Señor le pagará conforme a sus obras. Ten cuidado con él, porque se ha opuesto encarnizadamente a nuestra enseñanza. Cuando hice mi primera defensa, nadie me acompañó, sino que todos me abandonaron. ¡Ojalá que no les sea tenido en cuenta! Pero el Señor estuvo a mi lado, dándome fuerzas, para que el mensaje fuera proclamado por mi intermedio y llegara a oídos de todos los paganos.

Palabra de Dios.

Comentario

El dinamismo de la evangelización hace que los misioneros se trasladen de un lugar a otro para anunciar a Jesucristo. Entre los muchos que han evangelizado junto con san Pablo, se encuentra también Lucas. Así, trabajando en comunidad y en un mismo espíritu, la Buena Noticia llegó a las regiones más alejadas.


Sal 144, 10-13b. 17-18

R. Tus santos anuncian la gloria de tu reino, Señor.

Que todas tus obras te den gracias, Señor, y que tus fieles te bendigan; que anuncien la gloria de tu reino y proclamen tu poder. R.

Así manifestarán a los hombres tu fuerza y el glorioso esplendor de tu reino: tu reino es un reino eterno, y tu dominio permanece para siempre. R.

El Señor es justo en todos sus caminos y bondadoso en todas sus acciones; está cerca de aquellos que lo invocan, de aquellos que lo invocan de verdad. R.

Aleluya        Cf. Jn 15, 16

Aleluya. Dice el Señor: “Yo los elegí del mundo, para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero”. Aleluya.

Evangelio     Lc 10, 1-9

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

El Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde él debía ir. Y les dijo: “La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados, que envíe trabajadores para la cosecha. ¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de lobos. No lleven dinero, ni alforja, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Al entrar en una casa, digan primero: ‘¡Que descienda la paz sobre esta casa!’. Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes. Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja, merece su salario. No vayan de casa en casa. En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan; curen a sus enfermos y digan a la gente: ‘El Reino de Dios está cerca de ustedes’”.

Palabra del Señor.

Comentario

Los que anuncian el Reino de Dios tienen como misión llevar la paz. Esa paz que Jesucristo nos deja, hace que las personas se puedan reconocer íntegras, en armonía y amadas por Dios. Esa paz debe ser también una característica entre los misioneros, para que puedan llevar adelante su tarea en comunión y libres de condicionamientos humanos.

Oración sobre las ofrendas       

Por estos dones celestiales concédenos, Padre, servirte con libertad de espíritu, para que la ofrenda que te presentamos en la fiesta de san Lucas nos sirva de medicina espiritual y nos alcance la gloria eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión      Cf. Lc 10, 1. 9

El Señor envió a los discípulos para que anunciaran en las ciudades: El reino de Dios está cerca de ustedes.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, concédenos que el sacramento recibido nos santifique y nos fortalezca en la fe del Evangelio, que predicó san Lucas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

123
Jueves 19 de Octubre de 2017

Misa a elección:

Feria. Verde.
Santos Juan de Brébeuf e Isaac, presbíteros y compañeros mártires. (ML). Rojo.
San Pablo de la Cruz, presbítero. (ML). Blanco.
Beato Timoteo Giaccardo, presbítero. (
Primer sacerdote de la Sociedad de San Pablo). (ML). Blanco.


Juan de Brébeuf, Isaac Jogues y muchos otros laicos y sacerdotes, participaron de las misiones jesuíticas en el actual territorio estadounidense, a mediados de 1600. Todos ellos fueron víctimas de tormentos y fueron asesinados por los aborígenes en la actual frontera con Canadá.

San Pablo de la Cruz ingresó en el seminario luego de una frustrada experiencia en la vida militar. Ordenado sacerdote, buscó un estilo de vida donde pudiese combinar el silencio, la contemplación y la austeridad junto con el apostolado y la predicación. Así fundó la Congregación de los Hermanos de la Cruz y de la Pasión de Cristo (Pasionistas). Evangelizó Italia, y dejó escritos en un diario espiritual y más de dos mil cartas. Murió en el año 1775.

Timoteo fue el primer sacerdote y Vicario general de la Sociedad de San Pablo (Paulinos). De él dijo el P. Alberione: “Es ejemplo de toda virtud, fidelísimo entre los fieles”. Fue como el corazón de la Familia Paulina. Abrió la primera casa en Roma por mandato del Fundador. Después de una vida totalmente entregada, murió en Roma el 24 de enero de 1948. Fue declarado beato por Juan Pablo II el 22 de octubre de 1989 (paulinos.sanpablo.es).

Antífona de entrada         Sal 129, 3-4

Si tienes en cuenta las culpas, Señor, ¿quién podrá subsistir? Dios de Israel, en ti se encuentra el perdón.

Oración colecta    

Dios todopoderoso, que tu gracia siempre nos preceda y acompañe, y nos ayude en la práctica constante de las buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:         de santos Juan de Brébeuf e Isaac

Dios nuestro, que has querido manifestar la esperanza del reino eterno con la obra apostólica y el martirio de los santos Juan, Isaac y sus compañeros; concédenos, por su intercesión, que se fortalezca constantemente la fe de los cristianos. Por nuestro Señor Jesucristo...

O bien:         de san Pablo de la Cruz

Padre, la intercesión de san Pablo de la Cruz, presbítero, cuyo único amor fue Cristo crucificado, nos alcance tu gracia para que, estimulados por su ejemplo, abracemos con fortaleza nuestra cruz. Por nuestro Señor Jesucristo…

O bien:         del beato Timoteo Giaccardo

Oh Dios, que has guiado al beato Timoteo Giaccardo, sacerdote, en la vida y en el apostolado, con la luz de tu Palabra y la fuerza de la Eucaristía: haz que, por su intercesión, en la Iglesia y en el mundo, los instrumentos de la comunicación social sean correctamente utilizados para fomentar el bien y contribuyan válidamente en todas partes a la difusión del evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo…

Lectura        Rom 3, 21-30a

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma.

Hermanos: Sabemos que la justicia de Dios, atestiguada por la Ley y los Profetas, se ha manifestado independientemente de la Ley. Por la fe en Jesucristo, viene la justicia de Dios para todos los que creen. Porque no hay ninguna distinción: todos han pecado y están privados de la gloria de Dios, pero son justificados gratuitamente por su gracia, en virtud de la redención cumplida en Cristo Jesús. Él fue puesto por Dios como instrumento de propiciación por su propia sangre, gracias a la fe. De esa manera, Dios ha querido mostrar su justicia: en el tiempo de la paciencia divina, pasando por alto los pecados cometidos anteriormente, y en el tiempo presente, siendo justo y justificando a los que creen en Jesús. ¿Qué derecho hay entonces para gloriarse? Ninguno. Pero, ¿en virtud de qué ley se excluye ese derecho? ¿Por la ley de las obras? No, sino por la ley de la fe. Porque nosotros estimamos que el hombre es justificado por la fe, sin las obras de la Ley. ¿Acaso Dios es solamente el Dios de los judíos? ¿No lo es también de los paganos? Evidentemente que sí, porque no hay más que un solo Dios.

Palabra de Dios.

Comentario

Los judíos podrían haberse jactado de tener la Ley de Moisés como medio de salvación, y también Pablo. Pero el apóstol afirma que esta jactancia es vana, porque Dios es Dios de todos, sea cual fuere su historia, tradición o cultura. No hay ninguna práctica religiosa, ni siquiera el cumplimiento de la Ley, que exima a alguien de lo verdaderamente importante: la fe en Dios expresada en el amor a los hermanos.


Sal 129, 1-4b. 5-6b

R. ¡En ti se encuentra la misericordia, Señor!

Desde lo más profundo te invoco, Señor. ¡Señor, oye mi voz! Estén tus oídos atentos al clamor de mi plegaria. R.

Si tienes en cuenta las culpas, Señor, ¿quién podrá subsistir? Pero en ti se encuentra el perdón, para que seas temido. R.

Mi alma espera en el Señor, y yo confío en su palabra. Mi alma espera al Señor, más que el centinela la aurora. R.

Aleluya        Jn 14, 6

Aleluya. “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí”, dice el Señor. Aleluya.

Evangelio     Lc 11, 47-54

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo a los fariseos y a los doctores de la Ley: “¡Ay de ustedes, que construyen los sepulcros de los profetas, a quienes sus mismos padres han matado! Así se convierten en testigos y aprueban los actos de sus padres: ellos los mataron y ustedes les construyen sepulcros. Por eso la Sabiduría de Dios ha dicho: ‘Yo les enviaré profetas y apóstoles: matarán y perseguirán a muchos de ellos’. Así se pedirá cuenta a esta generación de la sangre de todos los profetas, que ha sido derramada desde la creación del mundo: desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que fue asesinado entre el altar y el santuario. Sí, les aseguro que a esta generación se le pedirá cuenta de todo esto. ¡Ay de ustedes, doctores de la Ley, porque se han apoderado de la llave de la ciencia! No han entrado ustedes, y a los que quieren entrar, se lo impiden”. Cuando Jesús salió de allí, los escribas y los fariseos comenzaron a acosarlo, exigiéndole respuesta sobre muchas cosas y tendiéndole trampas para sorprenderlo en alguna afirmación.

Palabra del Señor.

Comentario

Hay acciones que son consecuencia de lo que se vive en el interior del corazón. Y si allí no hay bondad, no habrá obras buenas. A aquellos legistas obsesivos en las formas externas, Jesús les dirige estas graves denuncias: se oponen a los profetas, derraman sangre inocente y no comparten su saber con los pequeños. ¿De qué sirven entonces sus fórmulas y rituales?

Oración sobre las ofrendas       

Recibe, Señor, las oraciones de tus fieles junto con estas ofrendas; haz que este sacrificio, celebrado con amor, nos lleve a la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión      Cf. Sal 33, 11

Los ricos se empobrecen y sufren hambre, pero los que buscan al Señor no carecen de nada.

O bien:         1Jn 3, 2

Cuando se manifieste el Señor, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.

Oración después de la comunión

Padre, humildemente te pedimos que así como nos alimentas con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos hagas partícipes de la naturaleza divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Viernes 20 de Octubre de 2017

De la feria. Verde.


Antífona de entrada         Sal 129, 3-4

Si tienes en cuenta las culpas, Señor, ¿quién podrá subsistir? Dios de Israel, en ti se encuentra el perdón.

Oración colecta    

Dios todopoderoso, que tu gracia siempre nos preceda y acompañe, y nos ayude en la práctica constante de las buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Rom 4, 1-8

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma.

Hermanos: ¿Qué diremos de Abraham, nuestro padre según la carne? Si él hubiera sido justificado por las obras tendría de qué gloriarse, pero no delante de Dios. Porque, ¿qué dice la Escritura?: “Abraham creyó en Dios y esto le fue tenido en cuenta para su justificación”. Ahora bien, al que trabaja no se le da el salario como un regalo, sino como algo que se le debe. Pero al que no hace nada, sino que cree en Aquel que justifica al impío, se le tiene en cuenta la fe para su justificación. Por eso David proclama la felicidad de aquel a quien Dios confiere la justicia sin las obras, diciendo: Felices aquellos a quienes fueron perdonadas sus faltas y cuyos pecados han sido cubiertos. Feliz el hombre a quien Dios no le tiene en cuenta su pecado.

Palabra de Dios.

Comentario

Cuando san Pablo en esta carta se refiere a las obras, quiere indicar el cumplimiento de las normas y preceptos que la Ley ordenaba. Abraham no pudo practicar las obras de la Ley, ya que los mandamientos fueron promulgados mucho tiempo después de que él muriera. Abraham, que no conoció los mandamientos, igualmente fue un justo, porque su fe en Dios lo llevó a caminar rectamente. Con esta prueba del Antiguo Testamento, el autor quiere demostrar que la Ley, de ningún modo, puede ser el regulador de las relaciones entre los seres humanos y Dios.


Sal 31, 1-2. 5. 11

R. ¡Me alegras con tu salvación, Señor!

¡Feliz el que ha sido absuelto de su pecado y liberado de su falta! ¡Feliz el hombre a quien el Señor no le tiene en cuenta las culpas, y en cuyo espíritu no hay doblez! R.

Yo reconocí mi pecado, no te escondí mi culpa, pensando: “Confesaré mis faltas al Señor”. ¡Y tú perdonaste mi culpa y mi pecado! R.

¡Alégrense en el Señor, regocíjense los justos! ¡Canten jubilosos los rectos de corazón! R.

Aleluya        Sal 32, 22

Aleluya. Señor, que tu amor descienda sobre nosotros, conforme a la esperanza que tenemos en ti. Aleluya.

Evangelio     Lc 12, 1-7

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

En aquel tiempo, se reunieron miles de personas, hasta el punto de atropellarse unos a otros. Jesús comenzó a decir, dirigiéndose primero a sus discípulos: “Cuídense de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. No hay nada oculto que no deba ser revelado, ni nada secreto que no deba ser conocido. Por eso, todo lo que ustedes han dicho en la oscuridad será escuchado en pleno día; y lo que han hablado al oído, en las habitaciones más ocultas, será proclamado desde lo alto de las casas. A ustedes, mis amigos, les digo: No teman a los que matan el cuerpo y después no pueden hacer nada más. Yo les indicaré a quién deben temer: teman a aquel que, después de matar, tiene el poder de arrojar al infierno. Sí, les repito, teman a ése. ¿No se venden acaso cinco pájaros por dos monedas? Sin embargo, Dios no olvida a ninguno de ellos. Ustedes tienen contados todos sus cabellos: no teman, porque valen más que muchos pájaros”.

Palabra del Señor.

Comentario

La mala enseñanza de los legalistas es una levadura: va contagiando y transformando todo y produce corrupción. De esa levadura hay que cuidarse, porque mata. Mata la confianza en Dios porque nos hace vivir en el temor, y mata el trato sencillo y directo con Dios porque siempre está interponiendo algún requisito o alguna fórmula. Dios nos quiere libres de eso.

Oración sobre las ofrendas       

Recibe, Señor, las oraciones de tus fieles junto con estas ofrendas; haz que este sacrificio, celebrado con amor, nos lleve a la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión      Cf. Sal 33, 11

Los ricos se empobrecen y sufren hambre, pero los que buscan al Señor no carecen de nada.

O bien:         1Jn 3, 2

Cuando se manifieste el Señor, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.

Oración después de la comunión

Padre, humildemente te pedimos que así como nos alimentas con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos hagas partícipes de la naturaleza divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Sábado 21 de Octubre de 2017

Misa a elección:

Feria. Verde.
Santa María en sábado. (ML). Blanco.


Antífona de entrada         Sal 129, 3-4

Si tienes en cuenta las culpas, Señor, ¿quién podrá subsistir? Dios de Israel, en ti se encuentra el perdón.

Oración colecta    

Dios todopoderoso, que tu gracia siempre nos preceda y acompañe, y nos ayude en la práctica constante de las buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:         de santa María en sábado

Padre misericordioso, ayúdanos en nuestra debilidad, para que, al celebrar a la santa Madre de Dios, su intercesión nos libre de todo pecado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Rom 4, 13. 16-18

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma.

Hermanos: La promesa de recibir el mundo en herencia, hecha a Abraham y a su posteridad, no le fue concedida en virtud de la Ley, sino por la justicia que procede de la fe. Por eso, la herencia se obtiene por medio de la fe, a fin de que esa herencia sea gratuita y la promesa quede asegurada para todos los descendientes de Abraham, no sólo los que lo son por la Ley, sino también los que lo son por la fe. Porque él es nuestro padre común como dice la Escritura: “Te he constituido padre de muchas naciones”. Abraham es nuestro padre a los ojos de Aquel en quien creyó: el Dios que da vida a los muertos y llama a la existencia a las cosas que no existen. Esperando contra toda esperanza, Abraham creyó y llegó a ser padre de muchas naciones, como se le había anunciado: “Así será tu descendencia”.

Palabra de Dios.

Comentario

Si la promesa de Dios no depende del cumplimiento de la Ley, entonces queda claro que la relación con Dios es pura gracia. Como la formula el papa Francisco: “Dios nos primereó”. Y antes de que nosotros cumpliéramos con sus mandamientos, él nos dio su amor y salvación en Jesucristo. Así se constató en Abraham, padre de los creyentes, y así sigue siendo hoy en todos los hombres y mujeres que caminan en la fe.


Sal 104, 6-9. 42-43

R. ¡El Señor se acuerda de su Alianza!

Descendientes de Abraham, su servidor, hijos de Jacob, su elegido: el Señor es nuestro Dios, en toda la tierra rigen sus decretos. R.

Él se acuerda eternamente de su Alianza, de la palabra que dio por mil generaciones, del pacto que selló con Abraham, del juramento que hizo a Isaac. R.

Él se acordó de la palabra sagrada, que había dado a Abraham, su servidor, e hizo salir a su pueblo con alegría, a sus elegidos, entre cantos de triunfo. R.

Aleluya        Jn 15, 26cd. 27a

Aleluya. “El Espíritu de la Verdad dará testimonio de mí, y ustedes también serán mis testigos”, dice el Señor. Aleluya.

Evangelio     Lc 12, 8-12

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo a sus discípulos: Les aseguro que aquel que me reconozca abiertamente delante de los hombres, el Hijo del hombre lo reconocerá ante los ángeles de Dios. Pero el que no me reconozca delante de los hombres no será reconocido ante los ángeles de Dios. Al que diga una palabra contra el Hijo del hombre se le perdonará; pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará. Cuando los lleven ante las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no se preocupen de cómo se van a defender o qué van a decir, porque el Espíritu Santo les enseñará en ese momento lo que deban decir.

Palabra del Señor.

Comentario

Numerosos comentaristas de la Biblia interpretan que el pecado contra el Espíritu Santo consiste en no reconocer las buenas obras que se hacen por el dinamismo del Espíritu. Jesús mismo tuvo que soportar que se dijera de él que hacía las obras por la fuerza del demonio. Quienes así juzgan las obras del Reino, se están negando a ver la bondad de Dios expresada en este mundo.

Oración sobre las ofrendas       

Recibe, Señor, las oraciones de tus fieles junto con estas ofrendas; haz que este sacrificio, celebrado con amor, nos lleve a la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión      Cf. Sal 33, 11

Los ricos se empobrecen y sufren hambre, pero los que buscan al Señor no carecen de nada.

O bien:         1Jn 3, 2

Cuando se manifieste el Señor, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.

Oración después de la comunión

Padre, humildemente te pedimos que así como nos alimentas con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos hagas partícipes de la naturaleza divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Domingo 22 de Octubre de 2017

29° domingo durante el año

Verde.

Semana I para el Salterio.


(San Juan Pablo II, papa).


Antífona de entrada         Sal 16, 6. 8

Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: Inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras. Protégeme como a la pupila de tus ojos; escóndeme a la sombra de tus alas.

Oración colecta    

Dios todopoderoso y eterno, concédenos permanecer fieles a tu santa voluntad y servirte con un corazón sincero. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª Lectura    Is 45, 1. 4-6

Lectura del libro de Isaías.

Así habla el Señor a su ungido, a Ciro, a quien tomé de la mano derecha, para someter ante él a las naciones y desarmar a los reyes, para abrir ante él las puertas de las ciudades, de manera que no puedan cerrarse. Por amor a Jacob, mi servidor, y a Israel, mi elegido, yo te llamé por tu nombre, te di un título insigne, sin que tú me conocieras. Yo soy el Señor, y no hay otro, no hay ningún Dios fuera de mí. Yo te hice empuñar las armas, sin que tú me conocieras, para que se conozca, desde el Oriente y el Occidente, que no hay nada fuera de mí. Yo soy el Señor, y no hay otro.

Palabra de Dios.

Comentario

Estas palabras van dirigidas al Ungido, el que debía reinar. Y en este anuncio, se le recuerda que sólo Dios está por encima de todo y de todos. No hay ningún otro dios, y esto no se refiere solamente a los dioses de las religiones paganas, sino que también es una advertencia para no caer en la idolatría del poder o del dinero.


Sal 95, 1. 3-5. 7-10ac

R. Aclamen la gloria y el poder del Señor.

Canten al Señor un canto nuevo, cante al Señor toda la tierra; anuncien su gloria entre las naciones, y sus maravillas entre los pueblos. R.

Porque el Señor es grande y muy digno de alabanza, más temible que todos los dioses. Los dioses de los pueblos no son más que apariencia, pero el Señor hizo el cielo. R.

Aclamen al Señor, familias de los pueblos, aclamen la gloria y el poder del Señor; aclamen la gloria del nombre del Señor. Entren en sus atrios trayendo una ofrenda. R.

Adoren al Señor al manifestarse su santidad: ¡Que toda la tierra tiemble ante él! Digan entre las naciones: “¡El Señor reina! El Señor juzgará a los pueblos con rectitud”. R.

2ª Lectura    1Tes 1, 1-5b

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Tesalónica.

Pablo, Silvano y Timoteo saludan a la Iglesia de Tesalónica, que está unida a Dios Padre y al Señor Jesucristo. Llegue a ustedes la gracia y la paz. Siempre damos gracias a Dios por todos ustedes, cuando los recordamos en nuestras oraciones, y sin cesar tenemos presente delante de Dios, nuestro Padre, cómo ustedes han manifestado su fe con obras, su amor con fatigas y su esperanza en nuestro Señor Jesucristo con una firme constancia. Sabemos, hermanos amados por Dios, que ustedes han sido elegidos. Porque la Buena Noticia que les hemos anunciado llegó hasta ustedes, no solamente con palabras, sino acompañada de poder, de la acción del Espíritu Santo y de toda clase de dones.

Palabra de Dios.

Comentario

¡Qué hermoso que el evangelizador tenga tan buenas palabras de gratitud hacia aquellos que recibieron el mensaje! En la fe común, ya no hay diferencia entre evangelizador y evangelizado, sino que todos comparten la misma comunión de vida. Esto es lo que llenaba de gozo a san Pablo: verificar que las iglesias crecían en la fe, esperanza y caridad.


Aleluya        Flp 2, 15-16

Aleluya. Ustedes brillan como rayos de luz en el mundo, mostrando la Palabra de Vida. Aleluya.

Evangelio     Mt 22, 15-21

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Los fariseos se reunieron para sorprender a Jesús en alguna de sus afirmaciones. Y le enviaron a varios discípulos con unos herodianos, para decirle: “Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas con toda fidelidad el camino de Dios, sin tener en cuenta la condición de las personas, porque tú no te fijas en la categoría de nadie. Dinos qué te parece: ¿Está permitido pagar el impuesto al Cesar o no?”. Pero Jesús, conociendo su malicia, les dijo: “Hipócritas, ¿por qué me tienden una trampa? Muéstrenme la moneda con que pagan el impuesto”. Ellos le presentaron un denario. Y él les preguntó: “¿De quién es esta figura y esta inscripción?”. Le respondieron: “Del Cesar”. Jesús les dijo: “Den al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios, lo que es de Dios”.

Palabra del Señor.

Comentario

Los fariseos, defensores de la tradición judía, no eran amigos de los herodianos, que aceptaban la ocupación romana. Sin embargo, estos dos grupos antagónicos actúan juntos para ponerle a Jesús una prueba que pareciera no tener salida. Jesús, que los conoce, responde hábilmente. Y con esto nos obliga también a nosotros a plantearnos, en nuestra vida, qué cosas son “del Cesar” y cuáles de Dios. Más aún, es para plantearnos no solamente a quién le damos algo –tributo, honor, tiempo, dedicación– sino en manos de quién confiamos nuestra vida. En definitiva, esta disyuntiva que le plantearon a Jesús, nos previene para que no endiosemos a ningún césar ni a ninguna moneda.

Oración sobre las ofrendas       

Te ofrecemos, Señor, estos dones, con un corazón libre y generoso, para que tu gracia nos purifique por estos misterios que ahora celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión      Cf. Sal 32, 18-19

Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia.

O bien:         Mc 10, 45

El Hijo del hombre vino para dar su vida en rescate por una multitud.

Oración después de la comunión

Concédenos Padre, que la participación en esta eucaristía nos ayude para aprovechar los bienes temporales y alcanzar los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Liturgia


Aplicaciones móviles