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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Sábado 17/02
Domingo 18/02
Lunes 19/02
Martes 20/02
Miércoles 21/02
Jueves 22/02
Sábado 17 de Febrero de 2018

Sábado después de ceniza

Morado.


(Los siete santos Fundadores de la Orden de los Siervos de la Virgen María).


Los siete santos fundadores de la Orden de los Siervos de María son: Bonfilio, Bartolomé, Juan, Benito, Gerardino, Ricovero y Alejo. Siendo mercaderes en Florencia, se retiraron de común acuerdo al monte Senario para servir a la Santísima Virgen María, fundaron la Orden bajo la “Regla de san Agustín” y fue aprobada por la Santa Sede en 1304. Son conmemorados en este día, en el que falleció, ya centenario, el último de ellos, Alejo, en el año 1310.

Antífona de entrada         Cf. Sal 68, 17

Respóndeme, Señor, por tu bondad y tu amor, por tu gran compasión, vuélvete hacia mí.

Oración colecta    

Dios todopoderoso y eterno, mira compasivo nuestra debilidad y, para protegernos, extiende sobre nosotros tu mano poderosa. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Is 58, 9-14

Lectura del libro de Isaías.

Así habla el Señor: Este es el ayuno que yo amo: Si eliminas de ti todos los yugos, el gesto amenazador y la palabra maligna; si ofreces tu pan al hambriento y sacias al que vive en la penuria, tu luz se alzará en las tinieblas y tu oscuridad será como el mediodía. El Señor te guiará incesantemente, te saciará en los ardores del desierto y llenará tus huesos de vigor; tú serás como un jardín bien regado, como una vertiente de agua, cuyas aguas nunca se agotan. Reconstruirás las ruinas antiguas, restaurarás los cimientos seculares, y te llamarán “Reparador de brechas”, “Restaurador de moradas en ruinas”. Si dejas de pisotear el sábado, de hacer tus negocios en mi día santo; si llamas al sábado “Delicioso” y al día santo del Señor “Honorable”; si lo honras absteniéndote de traficar, de entregarte a tus negocios y de hablar ociosamente, entonces te deleitarás en el Señor; yo te haré cabalgar sobre las alturas del país y te alimentaré con la herencia de tu padre Jacob, porque ha hablado la boca del Señor.

Palabra de Dios.

Comentario

La profecía que leímos ayer continúa hoy con estas hermosas promesas de Dios. Son anuncios de renovación y deleite, en definitiva, de vida plena. Liberar de toda opresión, no hablar mal del prójimo y partir el pan son acciones más valiosas que el ayuno formal, porque hacen realidad el Reino de Dios. Y todos somos beneficiados por este amor que restaura.


Sal 85, 1-6

R. ¡Enséñame tu camino, Señor!

Inclina tu oído, Señor, respóndeme, porque soy pobre y miserable; protégeme, porque soy uno de tus fieles, salva a tu servidor que en ti confía. R.

Tú eres mi Dios: ten piedad de mí, Señor, porque te invoco todo el día; reconforta el ánimo de tu servidor, porque a ti, Señor, elevo mi alma. R.

Tú, Señor, eres bueno e indulgente, rico en misericordia con aquellos que te invocan: ¡Atiende, Señor, a mi plegaria, escucha la voz de mi súplica! R.

Versículo     Ez 33, 11

“Yo no deseo la muerte del malvado, sino que se convierta y viva”, dice el Señor.

Evangelio     Lc 5, 27-32

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús salió y vio a un publicano llamado Leví, que estaba sentado junto a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: “Sígueme”. Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció a Jesús un gran banquete en su casa. Había numerosos publicanos y otras personas que estaban a la mesa con ellos. Los fariseos y sus escribas murmuraban y decían a los discípulos de Jesús: “¿Por qué ustedes comen y beben con publicanos y pecadores?”. Pero Jesús tomó la palabra y les dijo: “No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. Yo no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, para que se conviertan”.

Palabra del Señor.

Comentario

Los legalistas no podían entender el sentido de lo que Jesús y sus discípulos estaban haciendo. Por eso se preguntaban “¿Por qué ustedes comen y beben con publicanos y pecadores?”. La respuesta es que el sentido de esa mesa es ofrecer el perdón a los pecadores y hacer caer los prejuicios, para recuperar a cada persona con todo lo bueno que tiene para compartir, porque en esa mesa comienza una nueva vida en comunidad. Entonces, comer y beber juntos es signo del Reino de Dios que llega.

Oración sobre las ofrendas       

Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación y de alabanza, y concédenos que, purificados por su eficacia, te sea agradable el amor de nuestro corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión      Cf. Mt 9, 13

Quiero misericordia y no sacrificios, dice el Señor, porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

Oración después de la comunión

Alimentados con el Pan del cielo, te pedimos, Padre, que este sacramento que celebramos en nuestra vida terrena nos ayude para la eternidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo    (Facultativa)

Padre, acompaña con tu bendición al pueblo, que ha celebrado estos sagrados misterios, para que, confiando en ti, su protector, no sea afligido por ningún peligro. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Domingo 18 de Febrero de 2018

1º domingo de Cuaresma

Morado.

Semana I para el Salterio.


(Día de la mujer de las Américas).


La “Constitución de los Santos Apóstoles” o Didaché, escrita hacia el año 90 d.C. dice: “Cada día del Señor, mantengan sus solemnes asambleas, y regocíjense: pues es culpable de pecado quien ayune en el día del Señor, siendo el día de la resurrección”. La Iglesia, para mantener estos cuatro domingos festivos dentro del tiempo cuaresmal, agregó (en el siglo VII) cuatro días más, antes del primer domingo de Cuaresma, para completar los cuarenta días de ayuno, e imitar el ayuno de Cristo en el desierto.

Antífona de entrada         Cf. Sal 90, 15-16

Me invocará, y yo le responderé. Estaré con él, en el peligro, lo defenderé y lo glorificaré; le haré gozar de una larga vida.

Oración colecta    

Dios todopoderoso, concédenos que por la práctica anual de la Cuaresma, progresemos en el conocimiento del misterio de Cristo y vivamos en conformidad con él. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª Lectura    Gn 9, 8-15

Lectura del libro del Génesis.

Dios dijo a Noé y a sus hijos: “Yo establezco mi Alianza con ustedes, con sus descendientes, y con todos los seres vivientes que están con ustedes: con los pájaros, el ganado y las fieras salvajes; con todos los animales que salieron del arca, en una palabra, con todos los seres vivientes que hay en la tierra. Yo estableceré mi Alianza con ustedes: los mortales ya no volverán a ser exterminados por las aguas del Diluvio, ni habrá otro Diluvio para devastar la tierra”. Dios añadió: “Este será el signo de la Alianza que establezco con ustedes, y con todos los seres vivientes que los acompañan, para todos los tiempos futuros: Yo pongo mi arco en las nubes, como un signo de mi Alianza con la tierra. Cuando cubra de nubes la tierra y aparezca mi arco entre ellas, me acordaré de mi Alianza con ustedes y con todos los seres vivientes, y no volverán a precipitarse las aguas del Diluvio para destruir a los mortales”.

Palabra de Dios.

Comentario

El relato del diluvio presenta de algún modo una nueva creación. Todo renace después de pasar por el agua. En esta renovación, Dios hace una alianza con toda la humanidad. Él no quiere la destrucción sino la vida, lo cual involucra a toda la creación.


Sal 24, 4-9

R. Tus senderos, Señor, son amor y fidelidad.

O bien: Guía nuestros pasos, Señor, por el camino de la paz.

Muéstrame, Señor, tus caminos, enséñame tus senderos. Guíame por el camino de tu fidelidad; enséñame, porque tú eres mi Dios y mi salvador. R.

Acuérdate, Señor, de tu compasión y de tu amor, porque son eternos. Por tu bondad, Señor, acuérdate de mí según tu fidelidad. R.

El Señor es bondadoso y recto: por eso muestra el camino a los extraviados; él guía a los humildes para que obren rectamente y enseña su camino a los pobres. R.

2ª Lectura    Ped 3, 18-22

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro.

Queridos hermanos: Cristo padeció una vez por los pecados –el justo por los injustos– para que, entregado a la muerte en su carne y vivificado en el Espíritu, los llevara a ustedes a Dios. Y entonces fue a hacer su anuncio a los espíritus que estaban prisioneros, a los que se resistieron a creer cuando Dios esperaba pacientemente, en los días en que Noé construía el arca. En ella, unos pocos –ocho en total– se salvaron a través del agua. Todo esto es figura del bautismo, por el que ahora ustedes son salvados, el cual no consiste en la supresión de una mancha corporal, sino que es el compromiso con Dios de una conciencia pura, por la resurrección de Jesucristo, que está a la derecha de Dios, después de subir al cielo y de habérsele sometido los Ángeles, las Dominaciones y las Potestades.

Palabra de Dios.

Comentario

Se nos presenta una similitud entre las aguas del diluvio y las aguas del bautismo. Noé y su familia renacieron luego de pasar por el agua, y entonces Dios hizo su alianza. Nosotros, al pasar por el agua del Bautismo, nos convertimos en criaturas nuevas, al modo de Jesucristo. Este sacramento hace realidad en nosotros la victoria de Cristo sobre el pecado.


Aclamación  Mt 4, 4

El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

Evangelio     Mc 1, 12-15

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

El Espíritu llevó a Jesús al desierto, donde fue tentado por Satanás durante cuarenta días. Vivía entre las fieras, y los ángeles lo servían. Después que Juan Bautista fue arrestado, Jesús se dirigió a Galilea. Allí proclamaba la Buena Noticia de Dios, diciendo: “El tiempo se ha cumplido: el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en la Buena Noticia”.

Palabra del Señor.

Comentario

Jesús es tentado en el desierto, así como lo fue la primera pareja humana, según el relato del libro del Génesis. Jesús vence al tentador y, con esto, comienza un nuevo tiempo, una nueva creación. Desde esa experiencia del desierto, Jesús sale a anunciar que el Reino de Dios está cerca. Con esto, Dios sigue ofreciendo su alianza a la humanidad, y a través de Jesús quiere renovar y reforzar su vínculo con cada ser humano en esta tierra.

Oración sobre las ofrendas       

Te pedimos que nos dispongas, Señor, para ofrecer convenientemente estos dones con los que iniciamos el camino cuaresmal. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión      Mt 4, 4

No sólo de pan vive el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios.

O bien:         Cf. Sal 90, 4

El Señor te cubrirá con sus plumas, y hallarás un refugio bajo sus alas.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Padre, que reconfortados con el pan del cielo que alimenta nuestra fe, acrecienta nuestra esperanza y fortalece nuestra caridad, aprendamos a tener hambre de este pan vivo y verdadero y a vivir de toda palabra que sale de tu boca. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo    (Facultativa)

Señor, derrama una copiosa bendición sobre tu pueblo, para que su esperanza crezca en la adversidad, la virtud se afirme en la tentación, y obtenga así la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

123
Lunes 19 de Febrero de 2018


De la feria

Morado.


Antífona de entrada         Cf. Sal 122, 2-3

Como los ojos de los servidores están fijos en las manos de su señor, así miran nuestros ojos al Señor, nuestro Dios, hasta que se apiade de nosotros. Ten piedad, Señor, ten piedad de nosotros.

Oración colecta    

Conviértenos a ti, Dios salvador nuestro, y, para que sean provechosas las prácticas cuaresmales, instrúyenos con tus enseñanzas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Lev 19, 1-2. 11-18

Lectura del libro del Levítico.

El Señor dijo a Moisés: Habla en estos términos a toda la comunidad de Israel: Ustedes serán santos, porque yo, el Señor su Dios, soy santo. Ustedes no robarán, no mentirán ni se engañarán unos a otros. No jurarán en falso por mi Nombre, porque profanarían el nombre de su Dios. Yo soy el Señor. No oprimirás a tu prójimo ni lo despojarás; y no retendrás hasta la mañana siguiente el salario del jornalero. No insultarás a un sordo ni pondrás un obstáculo delante de un ciego, sino que temerás a tu Dios. Yo soy el Señor. No cometerás ninguna injusticia en los juicios. No favorecerás arbitrariamente al pobre ni te mostrarás complaciente con el rico: juzgarás a tu prójimo con justicia. No difamarás a tus compatriotas, ni pondrás en peligro la vida de tu prójimo. Yo soy el Señor. No odiarás a tu hermano en tu corazón: deberás reprenderlo convenientemente, para no cargar con un pecado a causa de él. No serás vengativo con tus compatriotas ni les guardarás rencor. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor.

Palabra de Dios.

Comentario

Esta sección del Levítico concluye con el mandamiento: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Este mandamiento ha sido llamado “la regla de oro”, y puede expresarse de diversas maneras: “No hagas a otro lo que no quieres que te hagan a ti”, “cuanto quieran que hagan los hombres por ustedes, háganlo también ustedes a los otros” (Mt 7, 12), y “desea el bien para tu prójimo así como lo quieres para ti”. Estas son distintas formulaciones del mandamiento supremo: el amor al prójimo.


Sal 18, 8-10. 15

R. ¡Tus palabras, Señor, son Espíritu y Vida!

La ley del Señor es perfecta, reconforta el alma; el testimonio del Señor es verdadero, da sabiduría al simple. R.

Los preceptos del Señor son rectos, alegran el corazón; los mandamientos del Señor son claros, iluminan los ojos. R.

La palabra del Señor es pura, permanece para siempre; los juicios del Señor son la verdad, enteramente justos. R.

¡Ojalá sean de tu agrado las palabras de mi boca, y lleguen hasta ti mis pensamientos, Señor, mi Roca y mi redentor R.

Versículo antes del evangelio    2Cor 6, 2

Este es el tiempo favorable, este es el día de la salvación.

Evangelio     Mt 25, 31-46

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a sus discípulos: Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá a aquellas a su derecha y a estos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: “Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; era forastero, y me alojaron; estaba desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver”. Los justos le responderán: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?”. Y el Rey les responderá: “Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo”. Luego dirá a los de su izquierda: “Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles, porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; era forastero, y no me alojaron; estaba desnudo, y no me vistieron; enfermo y preso, y no me visitaron”. Estos, a su vez, le preguntarán: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, forastero o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido?”. Y él les responderá: “Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo”. Estos irán al castigo eterno, y los justos a la Vida eterna.

Palabra del Señor.

Comentario

El Evangelio de hoy contiene la presentación lisa y llana del juicio sobre nuestra vida: ¿hicimos o no hicimos las obras concretas y efectivas en favor de quien necesita lo más básico en su existencia? Es a Jesús mismo a quien servimos en los hermanos y hermanas más desamparados. En ellos, él está esperando el amor hecho obras.

Oración sobre las ofrendas       

Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos; que por obra de tu gracia, ellas santifiquen nuestra vida y nos obtengan el perdón de nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión      Cf. Mt 25, 40. 34

Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo, dice el Señor. Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo.

Oración después de la comunión

Padre santo, por la Eucaristía que hemos recibido concédenos experimentar la ayuda para el alma y el cuerpo; y así, restaurado todo nuestro ser, alcancemos la plenitud de tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo   (Facultativa)

Te rogamos, Padre, que ilumines la inteligencia de tu pueblo con la luz de tu gloria, para que veamos lo que debemos hacer, y obremos siempre con rectitud. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martes 20 de Febrero de 2018

De la feria

Morado.


Antífona de entrada         Cf. Sal 89, 1-2

Señor, tú has sido nuestro refugio a lo largo de las generaciones; desde siempre y para siempre, tú eres Dios.

Oración colecta    

Señor, mira a tu familia que se mortifica con la penitencia corporal y concédenos que, en tu presencia, nuestra alma resplandezca con el deseo de poseerte. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Is 55, 10-11

Lectura del libro de Isaías.

Así habla el Señor: Así como la lluvia y la nieve descienden del cielo y no vuelven a él sin haber empapado la tierra, sin haberla fecundado y hecho germinar, para que dé la semilla al sembrador y el pan al que come, así sucede con la palabra que sale de mi boca: ella no vuelve a mí estéril, sino que realiza todo lo que yo quiero y cumple la misión que yo le encomendé.

Palabra de Dios.

Comentario

Desde el cielo, Dios nos envía todo lo bueno que pueda existir. Con su providencia, vela por nuestro alimento, y con su Palabra, hace fecunda toda nuestra vida. Con actitud de apertura y disponibilidad, recibamos todo lo bueno que Dios nos quiere dar día tras día.


Sal 33, 4-7. 16-19

R. El Señor libra a los justos de sus angustias.

Glorifiquen conmigo al Señor, alabemos su Nombre todos juntos. Busqué al Señor: Él me respondió y me libró de todos mis temores. R.

Miren hacia él y quedarán resplandecientes, y sus rostros no se avergonzarán. Este pobre hombre invocó al Señor: Él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R.

Los ojos del Señor miran al justo y sus oídos escuchan su clamor; pero el Señor rechaza a los que hacen el mal para borrar su recuerdo de la tierra. R.

Cuando ellos claman, el Señor los escucha y los libra de todas sus angustias. El Señor está cerca del que sufre y salva a los que están abatidos. R.

Versículo     Mt 4, 4

El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

Evangelio     Mt 6, 7-15

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a sus discípulos: Cuando oren, no hablen mucho, como hacen los paganos: ellos creen que por mucho hablar serán escuchados. No hagan como ellos, porque el Padre de ustedes que está en el cielo sabe bien qué es lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. Ustedes oren de esta manera: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, que se haga tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido. No nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del mal. Si perdonan sus faltas a los demás, el Padre que está en el cielo también los perdonará a ustedes. Pero si no perdonan a los demás, tampoco el Padre los perdonará a ustedes.

Palabra del Señor.

Comentario

Rezamos “Padre nuestro que estás en los cielos...” sabiendo que él manifiesta su bondad aquí en la tierra. Le pedimos que su reino venga y sea una realidad, mientras sabemos que ya lo está realizando en medio de nosotros. Nuestra oración es confiada, porque tenemos experiencia de todo lo que el Padre bueno nos da cotidianamente para nuestra existencia.

Oración sobre las ofrendas       

Dios y creador nuestro, acepta estos dones que hemos recibido de tu generosidad y concede que los auxilios temporales que nos das nos sirvan para la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión      Sal 4, 2

Respóndeme cuando te invoco, Dios, mi defensor, tú que en la angustia me diste un desahogo: ten piedad de mí y escucha mi oración.

Oración después de la comunión

Padre, te pedimos que por estos misterios aprendamos a amar los bienes del cielo mientras moderamos los deseos terrenales. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo  (Facultativa)

Dios nuestro, que tu bendición dé firmeza a tus fieles, sea consuelo en la tristeza, paciencia en la tribulación y socorro en el peligro. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Miércoles 21 de Febrero de 2018


De la feria

Morado.


(San Pedro Damián, obispo y doctor de la Iglesia). Día internacional de la lengua materna.

Pedro fue monje camaldulense y abad, y en el año 1043, recibió el nombramiento de obispo de Ostia. Se dedicó intensamente a purificar la vida de la Iglesia, que en aquellos años se encontraba corrupta por la inmoralidad del Clero y los arreglos y disputas que ocurrían entre quienes querían poseer algún cargo eclesiástico. Fue también un gran predicador. Los últimos cuatro años de su vida, volvió a la oración y el silencio en el monasterio. El mensaje que daba a todos era el siguiente: “Que resplandezca en tu rostro la serenidad, en tu mente la alegría y en tu boca la acción de gracias”.

Antífona de entrada         Cf. Sal 24, 6. 2. 22

Acuérdate, Señor, de tu compasión y de tu amor, que son eternos: que nuestros enemigos no triunfen sobre nosotros. Dios de Israel, líbranos de todas nuestras angustias.

Oración colecta    

Mira con bondad la entrega de tu pueblo, Señor, para que, por la abstinencia corporal, se renueve el alma de tus fieles con el fruto de las buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Jon 3, 1-10

Lectura de la profecía de Jonás.

La palabra del Señor fue dirigida por segunda vez a Jonás, en estos términos: “Parte ahora mismo para Nínive, la gran ciudad, y anúnciale el mensaje que yo te indicaré”. Jonás partió para Nínive, conforme a la palabra del Señor. Nínive era una ciudad enormemente grande: se necesitaban tres días para recorrerla. Jonás comenzó a internarse en la ciudad y caminó durante todo un día, proclamando: “Dentro de cuarenta días, Nínive será destruida”. Los ninivitas creyeron en Dios, decretaron un ayuno y se vistieron con ropa de penitencia, desde el más grande hasta el más pequeño. Cuando la noticia llegó al rey de Nínive, este se levantó de su trono, se quitó su vestidura real, se vistió con ropa de penitencia y se sentó sobre ceniza. Además, mandó proclamar en Nínive el siguiente anuncio: “Por decreto del rey y de sus funcionarios, ningún hombre ni animal, ni el ganado mayor ni el menor, deberán probar bocado: no pasten ni beban agua; vístanse con ropa de penitencia hombres y animales; clamen a Dios con todas sus fuerzas y conviértase cada uno de su mala conducta y de la violencia que hay en sus manos. Tal vez Dios se vuelva atrás y se arrepienta, y aplaque el ardor de su ira, de manera que no perezcamos”. Al ver todo lo que los ninivitas hacían para convertirse de su mala conducta, Dios se arrepintió de las amenazas que les había hecho y no las cumplió.

Palabra de Dios.

Comentario

Para Jonás y sus contemporáneos era imposible pensar que los ninivitas, extranjeros y paganos, iban a escuchar el mensaje de Dios y convertirse. Pero, contra todas sus expectativas, eso se concretó. De ese modo, la experiencia de Jonás enseña que Dios puede actuar más allá de todo límite que queramos imponerle, y que la respuesta a su gracia puede venir de aquellos a los que nosotros juzgamos más alejados y perdidos.


Sal 50, 3-4. 12-13. 18-19

R. ¡Tú no desprecias un corazón contrito, Señor!

¡Ten piedad de mí, Señor, por tu bondad, por tu gran compasión, borra mis faltas! ¡Lávame totalmente de mi culpa y purifícame de mi pecado! R.

Crea en mí, Dios mío, un corazón puro, y renueva la firmeza de mi espíritu. No me arrojes lejos de tu presencia ni retires de mí tu santo espíritu. R.

Los sacrificios no te satisfacen; si ofrezco un holocausto, no lo aceptas: mi sacrificio es un espíritu contrito, tú no desprecias el corazón contrito y humillado. R.

Versículo     Jl 2, 12-13

Vuelvan a mí de todo corazón, porque soy bondadoso y compasivo.

Evangelio     Lc 11, 29-32

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Al ver Jesús que la multitud se apretujaba, comenzó a decir: Esta es una generación malvada. Pide un signo y no le será dado otro que el de Jonás. Así como Jonás fue un signo para los ninivitas, también el Hijo del hombre lo será para esta generación. El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra los hombres de esta generación y los condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón y aquí hay Alguien que es más que Salomón. El día del Juicio, los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás y aquí hay Alguien que es más que Jonás.

Palabra del Señor.

Comentario

¿Creemos en la presencia poderosa de Dios en nuestras vidas, o estamos buscando señales extraordinarias? Jesús nos dice cuál es la señal: los frutos de conversión y vida nueva que provienen de quienes menos lo esperamos. Por lo tanto, nos exhorta a abrirnos a su gracia y reconocer sus dones. Que no nos ocurra que, por cercanía o acostumbramiento, ya no seamos capaces de percibir su amor, con el que constantemente quiere transformar nuestra vida.

Oración sobre las ofrendas       

Te ofrecemos, Señor, estos dones que nos has dado para consagrarlos a ti; concédenos que los sacramentos que celebramos sean, para nosotros, remedio de eternidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión      Cf. Sal 5, 12

Se alegrarán los que se refugian en ti, Señor, y cantarán jubilosos porque tú estarás con ellos.

Oración después de la comunión

Dios nuestro, que no cesas de nutrirnos con tus sacramentos, concédenos que este alimento recibido nos alcance la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo   (Facultativa)

Defiende, Padre, a tu pueblo y, con tu clemencia, purifícalo de sus pecados, pues no lo dañará ninguna adversidad si la iniquidad no lo domina. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Jueves 22 de Febrero de 2018

La Cátedra de san Pedro

(F). Blanco.


La Cátedra es la silla fija del Sumo Pontífice y de los obispos. Se hace referencia a ella para hablar de la autoridad magisterial. Los católicos consideramos que el Papa ha recibido el don y el mandato de mantener la unidad de la Iglesia mediante la transmisión de la enseñanza de Jesucristo.

Antífona de entrada         Cf. Lc 22, 32

El Señor dijo a Pedro: “Yo he rogado por ti, para que no te falte la fe. Y tú, después que hayas vuelto, confirma a tus hermanos”.

Oración colecta    

Dios todopoderoso, te pedimos que ninguna tribulación nos perturbe ya que nos has edificado sobre la piedra de la confesión apostólica. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        1Ped 5, 1-4

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro.

Queridos hermanos: Exhorto a los presbíteros que están entre ustedes, siendo yo presbítero como ellos y testigo de los sufrimientos de Cristo y copartícipe de la gloria que va a ser revelada. Apacienten el rebaño de Dios, que les ha sido confiado; velen por él, no forzada, sino espontáneamente, como lo quiere Dios; no por un interés mezquino, sino con abnegación; no pretendiendo dominar a los que les han sido encomendados, sino siendo de corazón ejemplo para el rebaño. Y cuando llegue el Jefe de los pastores, recibirán la corona imperecedera de gloria.

Palabra de Dios.

Comentario

El modelo del pastor es Cristo mismo. Todo lo que busca el pastor es el bien de su rebaño. En la tarea pastoral, que cada cual –sin importar el rol que ocupe en la comunidad– tiene que destacarse siempre en el amor y la entrega. El pastor trabaja por el bien de toda la Iglesia, y no por su propio interés.


Sal 22, 1-6

R. El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.

El Señor es mi pastor, nada me puede faltar. Él me hace descansar en verdes praderas, me conduce a las aguas tranquilas y repara mis fuerzas: me guía por el recto sendero, por amor de su Nombre. R.

Aunque cruce por oscuras quebradas, no temeré ningún mal, porque tú estás conmigo: tu vara y tu bastón me infunden confianza. R.

Tú preparas ante mí una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa. R.

Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la casa del Señor, por muy largo tiempo. R.

Versículo     Mt 16, 18

Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella.

Evangelio     Mt 16, 13-19

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: “¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?”. Ellos le respondieron: “Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas”. “Y ustedes –les preguntó–, ¿quién dicen que soy?”. Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Y Jesús le dijo: “Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo. Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo”.

Palabra del Señor.

Comentario

La imagen de la piedra habla de solidez y estabilidad. En otros escritos del Nuevo Testamento, Cristo mismo es llamado la piedra o roca sobre la cual nos asentamos. Simón reconoce quién es Jesús, y entonces Jesús le revela su identidad. Asentada sobre la roca, la Iglesia crecerá sólidamente.

Oración sobre las ofrendas       

Acepta con bondad, Señor, las oraciones y ofrendas de tu Iglesia para que alcance la vida eterna, guiada por el apóstol Pedro, cuyo magisterio la mantiene en la integridad de la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión      Cf. Mt 16, 16. 18

Pedro dijo a Jesús: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Jesús le respondió: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”.

Oración después de la comunión

Dios y Padre nuestro, que en la celebración del apóstol san Pedro nos alimentaste con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, haz que este misterio de redención sea para nosotros sacramento de unidad y de paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Liturgia


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