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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Domingo 01/03
Lunes 02/03
Martes 03/03
Miércoles 04/03
Jueves 05/03
Viernes 06/03
Domingo 01 de Marzo de 2015

II de Cuaresma

Morado


Día del transporte.

Antífona de entrada         Sal 26, 8-9

Mi corazón sabe que dijiste: “Busquen mi rostro”. Yo busco tu rostro, Señor, no lo apartes de mí.

O bien:           cf. Sal 24, 6. 2. 22

Acuérdate, Señor, de tu compasión y de tu amor, que son eternos: que nuestros enemigos no triunfen sobre nosotros. Dios de Israel, líbranos de todas nuestras angustias.

No se dice Gloria.

Oración colecta    

Padre santo, que nos mandaste escuchar a tu Hijo amado, alimenta nuestro espíritu con tu Palabra, para que, después de haber purificado nuestra mirada interior, podamos contemplar gozosos la gloria de su rostro. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª Lectura    Gn 22, 1-2. 9-13. 15-18

Lectura del libro del Génesis.

Dios puso a prueba a Abraham. “¡Abraham!”, le dijo. Él respondió: “Aquí estoy”. Entonces Dios le siguió diciendo: “Toma a tu hijo único, el que tanto amas, a Isaac; ve a la región de Moria, y ofrécelo en holocausto sobre la montaña que yo te indicaré”. Cuando llegaron al lugar que Dios le había indicado, Abraham erigió un altar, dispuso la leña, ató a su hijo Isaac, y lo puso sobre el altar encima de la leña. Luego extendió su mano y tomó el cuchillo para inmolar a su hijo. Pero el Ángel del Señor lo llamó desde el cielo: “¡Abraham, Abraham!”. “Aquí estoy”, respondió él. Y el Ángel le dijo: “No pongas tu mano sobre el muchacho ni le hagas ningún daño. Ahora sé que temes a Dios, porque no me has negado ni siquiera a tu hijo único”. Al levantar la vista, Abraham vio un carnero que tenía los cuernos enredados en una zarza. Entonces fue a tomar el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. Luego el Ángel del Señor llamó por segunda vez a Abraham desde el cielo, y le dijo: “Juro por mí mismo –oráculo del Señor–: porque has obrado de esa manera y no me has negado a tu hijo único, yo te colmaré de bendiciones y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar. Tus descendientes conquistarán las ciudades de sus enemigos, y por tu descendencia se bendecirán todas las naciones de la tierra, ya que has obedecido mi voz”.

Palabra de Dios.

Comentario

Este pasaje presenta dos aspectos para nuestra meditación: por un lado, la entrega de Abraham, que se dispone a ofrecer a Dios lo más preciado. Por el otro, se nos muestra el verdadero rostro de Dios, que no quiere sacrificios humanos como hacían otras religiones, sino que promete la vida en abundancia.


Salmo 115, 10. 15-19

R. Caminaré en presencia del Señor.

Tenía confianza, incluso cuando dije: “¡Qué grande es mi desgracia!”. ¡Qué penosa es para el Señor la muerte de sus amigos! R.

Yo, Señor, soy tu servidor, lo mismo que mi madre: por eso rompiste mis cadenas. Te ofreceré un sacrificio de alabanza, e invocaré el nombre del Señor. R.

Cumpliré mis votos al Señor, en presencia de todo su pueblo, en los atrios de la Casa del Señor, en medio de ti, Jerusalén. R.

2ª Lectura    Rom 8, 31b-34

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma.

Hermanos: Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros? El que no escatimó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿no nos concederá con él toda clase de favores? ¿Quién podrá acusar a los elegidos de Dios? “Dios es el que justifica. ¿Quién se atreverá a condenarlos?”. ¿Será acaso Jesucristo, el que murió, más aún, el que resucitó, y está a la derecha de Dios e intercede por nosotros?

Palabra de Dios.

Comentario

La convicción que fortalece a san Pablo también nos sostiene a nosotros. Dios está de nuestro lado, “juega para nosotros”, quiere vida plena para nosotros.

Aclamación Mt 17, 5

Desde la nube resplandeciente se oyó la voz del Padre: “Este es mi Hijo amado; escúchenlo”.

Evangelio     Mc 9, 2-10

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús tomó a Pedro, Santiago y Juan, y los llevó a ellos solos a un monte elevado. Allí se transfiguró en presencia de ellos. Sus vestiduras se volvieron resplandecientes, tan blancas como nadie en el mundo podría blanquearlas. Y se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Pedro dijo a Jesús: “Maestro, ¡qué bien estamos aquí! Hagamos tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías”. Pedro no sabía qué decir, porque estaban llenos de temor. Entonces una nube los cubrió con su sombra, y salió de ella una voz: “Este es mi Hijo muy querido, escúchenlo”. De pronto miraron a su alrededor y no vieron a nadie, sino a Jesús solo con ellos. Mientras bajaban del monte, Jesús les prohibió contar lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. Ellos cumplieron esta orden, pero se preguntaban qué significaría “resucitar de entre los muertos”.

Palabra del Señor.

Comentario

Mientras se encamina a Jerusalén, hacia su Pascua, Jesús es revelado como el “Dios de los padres”, el que ha estado desde siempre acompañando al pueblo en su caminar. Su amor resplandece en la persona de Jesús. Esta escena se enlaza con el pasado, en las figuras de Moisés y Elías, y a la vez anticipa el futuro de Jesús que pasará por la muerte y, finalmente, como Hijo amado, se nos presentará glorioso. Hacia el encuentro con ese Cristo glorioso se encamina nuestra vida.

Oración sobre las ofrendas      

Te pedimos, Señor, que este sacrificio borre nuestros pecados y santifique el cuerpo y el alma de tus fieles, para que podamos celebrar dignamente las fiestas pascuales. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión       Mt 17, 5

Éste es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta mi predilección: ¡Escúchenlo!

Oración después de la comunión

Después de haber recibido estos gloriosos misterios, Padre, te damos gracias porque, aun viviendo en la tierra, ya nos haces partícipes de los bienes del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo 

Señor, bendice a tus fieles y protégelos constantemente; haz que se identifiquen de tal modo con el Evangelio de tu Hijo, que anhelen siempre aquella gloria con la que se mostró a los Apóstoles, y puedan alcanzarla felizmente. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Lunes 02 de Marzo de 2015

II de Cuaresma

Morado

Antífona de entrada         cf. Sal 25, 11-12

Líbrame, Señor, y concédeme tu gracia. Mis pies están firmes sobre el camino llano y, en la asamblea, bendeciré al Señor.

Oración colecta    

Dios nuestro, que, para remedio del alma, nos mandaste mortificar el cuerpo, concédenos la gracia de abstenernos de todo pecado y de cumplir los mandamientos de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Dan 9, 4b-10

Lectura de la profecía de Daniel.

¡Ah, Señor, Dios, el Grande, el Temible, el que mantiene la alianza y la fidelidad con aquellos que lo aman y observan sus mandamientos! Nosotros hemos pecado, hemos faltado, hemos hecho el mal, nos hemos rebelado y nos hemos apartado de tus mandamientos y tus preceptos. No hemos escuchado a tus servidores los profetas, que hablaron en tu Nombre a nuestros reyes, a nuestros jefes, a nuestros padres y a todo el pueblo del país. ¡A ti, Señor, la justicia! A nosotros, en cambio, la vergüenza reflejada en el rostro, como les sucede en este día a los hombres de Judá, a los habitantes de Jerusalén y a todo Israel, a los que están cerca y a los que están lejos, en todos los países adonde tú los expulsaste, a causa de la infidelidad que cometieron contra ti. ¡A nosotros, Señor, la vergüenza reflejada en el rostro, y también a nuestros reyes, a nuestros jefes y a nuestros padres, porque hemos pecado contra ti! ¡Al Señor, nuestro Dios, la misericordia y el perdón, porque nos hemos rebelado contra él! Nosotros no hemos escuchado la voz del Señor, nuestro Dios, para seguir sus leyes, que él puso delante de nosotros por medio de sus servidores los profetas.

Palabra de Dios.

Comentario

Esta oración es una súplica colectiva. Todo el pueblo se reconoce pecador. Y reconoce que el pecado le ha traído sufrimiento y vergüenza. Un pueblo que acepta sus faltas de este modo, se vuelve hacia Dios. Así es como puede comenzar un tiempo nuevo, a partir del perdón.


Salmo 78, 8-9. 11. 13

R. ¡No nos trates según nuestros pecados, Señor!

No recuerdes para nuestro mal las culpas de otros tiempos; compadécete pronto de nosotros, porque estamos totalmente abatidos. R.

Ayúdanos, Dios salvador nuestro, por el honor de tu Nombre; líbranos y perdona nuestros pecados, a causa de tu Nombre. R.

Llegue hasta tu presencia el lamento de los cautivos, preserva con tu brazo poderoso a los que están condenados a muerte. R.

Y nosotros, que somos tu pueblo y las ovejas de tu rebaño, te daremos gracias para siempre, y cantaremos tus alabanzas por todas las generaciones. R.

Versículo     cf. Jn 6, 63c. 68c

Tus palabras, Señor, son Espíritu y Vida; tú tienes palabras de Vida eterna.

Evangelio     Lc 6, 36-38

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo a sus discípulos: “Sean misericordiosos, como el Padre de ustedes es misericordioso. No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den, y se les dará. Les volcarán sobre el regazo una buena medida, apretada, sacudida y desbordante. Porque la medida con que ustedes midan también se usará para ustedes”.

Palabra del Señor.

Comentario

El Padre es pura misericordia. Conoce nuestras debilidades y miserias, y ahí es donde quiere hacer eficaz su amor. Es por la misericordia de Dios que podemos caminar confiados. Y ese don divino exige que también seamos misericordiosos con los otros.

Oración sobre las ofrendas      

Escucha con bondad nuestros ruegos, Señor, y libra de las seducciones del mundo a quienes concedes celebrar estos santos misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión       cf. Lc 6, 36

Dice el Señor: “Sean misericordiosos, como el Padre de ustedes es misericordioso”.

Oración después de la comunión

Padre, que esta comunión nos purifique del pecado y nos haga partícipes de la alegría del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo       (Facultativa)

Padre, fortalece los corazones de tus fieles con el poder de tu gracia, para que vivan más entregados a la oración y sean sinceros en el amor mutuo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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Martes 03 de Marzo de 2015

II de Cuaresma
Morado

Antífona de entrada         Sal 12, 4-5

Ilumina mis ojos, para que no caiga en el sueño de la muerte, para que mi enemigo no pueda decir: “Lo he vencido”.

Oración colecta    

Señor, guarda con amor constante a tu Iglesia, y ya que la naturaleza humana es frágil sin ti, presérvanos siempre del mal y llévanos por las sendas de la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Is 1, 10. 16-20

Lectura del libro de Isaías.

¡Escuchen la palabra del Señor, jefes de Sodoma! ¡Presten atención a la instrucción de nuestro Dios, pueblo de Gomorra! ¡Lávense, purifíquense, aparten de mi vista la maldad de sus acciones! ¡Cesen de hacer el mal, aprendan a hacer el bien! ¡Busquen el derecho, socorran al oprimido, hagan justicia al huérfano, defiendan a la viuda! Vengan, y discutamos –dice el Señor–. Aunque sus pecados sean como la escarlata, se volverán blancos como la nieve; aunque sean rojos como la púrpura, serán como la lana. Si están dispuestos a escuchar, comerán los bienes del país; pero si rehúsan hacerlo y se rebelan, serán devorados por la espada, porque ha hablado la boca del Señor.

Palabra de Dios.

Comentario

La denuncia es contra los jefes y el pueblo. Todos deben convertirse de sus malas acciones. Todos deben atender en primer lugar a los más vulnerables: oprimidos, viudas y huérfanos. En esas acciones concretas de amor, Dios puede percibir la auténtica conversión de nuestro corazón. Luego, su perdón hará resplandecer la vida.


Salmo 49, 8-9. 16bc-17. 21. 23

R. El que sigue buen camino gustará la salvación de Dios.

No te acuso por tus sacrificios: ¡Tus holocaustos están siempre en mi presencia! Pero yo no necesito los novillos de tu casa ni los cabritos de tus corrales. R.

¿Cómo te atreves a pregonar mis mandamientos y a mencionar mi alianza con tu boca, tú, que aborreces toda enseñanza y te despreocupas de mis palabras? R.

Haces esto, ¿y yo me voy a callar? ¿Piensas acaso que soy como tú? Te acusaré y te argüiré cara a cara. El que ofrece sacrificios de alabanza, me honra de verdad. R.

Versículo     Ez 18, 31

“Arrojen lejos de ustedes todas las rebeldías y háganse un corazón nuevo y un espíritu nuevo”, dice el Señor.

Evangelio     Mt 23, 1-12

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a la multitud y a sus discípulos: "Los escribas y fariseos ocupan la cátedra de Moisés; ustedes hagan y cumplan todo lo que ellos les digan, pero no se guíen por sus obras, porque no hacen lo que dicen. Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los demás, mientras que ellos no quieren moverlas ni siquiera con el dedo. Todo lo hacen para que los vean: agrandan las filacterias y alargan los flecos de sus mantos; les gusta ocupar los primeros puestos en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, ser saludados en las plazas y oírse llamar “mi maestro” por la gente. En cuanto a ustedes, no se hagan llamar “maestro”, porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A nadie en el mundo llamen “padre”, porque no tienen sino uno, el Padre celestial. No se dejen llamar tampoco “doctores”, porque sólo tienen un Doctor, que es el Mesías. El mayor entre ustedes será el que los sirve, porque el que se eleva será humillado, y el que se humilla será elevado".

Palabra del Señor.

Comentario

Como en tantas otras ocasiones, Jesús denuncia aquí la hipocresía religiosa: rituales, preceptos y ceremonias que son solo una forma de ponderarse a sí mismo de quien los practica. Con esto no se busca ni la gloria de Dios ni el bien de los hermanos. Con humildad, reconozcamos nuestro lugar y no pretendamos ponernos por encima de nadie. Tampoco endiosemos a ninguna persona, por más importante que sea el cargo que tenga.

Oración sobre las ofrendas      

Por estos misterios obra, Señor, en nosotros tu salvación; que nos purifiquen de los vicios terrenos y nos conduzcan a los bienes del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión       Sal 9, 2-3

Proclamaré todas tus maravillas; quiero alegrarme y regocijarme en ti, y cantar himnos a tu nombre, Altísimo.

Oración después de la comunión

Te rogamos, Padre, que este sagrado alimento nos ayude a vivir más santamente y nos obtenga tu auxilio constante. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo       (Facultativa)

Escucha, Padre, las súplicas de tus fieles y cura las enfermedades de sus almas, para que, experimentando el perdón, se regocijen siempre con tu bendición. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Miércoles 04 de Marzo de 2015

II de Cuaresma. Morado


(San Casimiro. Día universal de la oración ecuménica).

Casimiro fue nombrado rey de Polonia en el año 1471, en un momento de enfrentamientos políticos y religiosos. Una vez que consiguió la reconciliación con los húngaros, renunció al trono. Continuó aconsejando a otros reyes y políticos, buscando siempre la concordia y recordándoles sus obligaciones para con el pueblo pobre. Era muy devoto de la Virgen María.

Antífona de entrada         cf. Sal 37, 22-23

Señor, no me abandones; Dios mío, no te quedes lejos de mí. Apresúrate a venir en mi ayuda, mi Señor, mi Salvador.

Oración colecta    

Conserva siempre a tu familia en la práctica de las buenas obras, Señor, y confórtala de tal modo en sus necesidades temporales que pueda llegar felizmente a los bienes del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Jer 18, 18-20

Lectura del libro de Jeremías.

Los hombres de Judá y los habitantes de Jerusalén dijeron: “¡Vengan, tramemos un plan contra Jeremías, porque no le faltará la instrucción al sacerdote, ni el consejo al sabio, ni la palabra al profeta! Vengan, inventemos algún cargo contra él, y no prestemos atención a sus palabras”. ¡Préstame atención, Señor, y oye la voz de los que me acusan! ¿Acaso se devuelve mal por bien para que me hayan cavado una fosa? Recuerda que yo me presenté delante de ti para hablar en favor de ellos, para apartar de ellos tu furor.

Palabra de Dios.

Comentario

Jeremías, como tantos profetas, sufrió la incomprensión y el rechazo de los jefes religiosos. La predicación de este elegido no encajaba con la idea de Dios que los dirigenetes se habían hecho. Y a pesar de haber padecido todo eso, rogaba a Dios por sus enemigos.


Salmo 30, 5-6. 14. 16

R. ¡Sálvame, Señor, por tu misericordia!

Sácame de la red que me han tendido, porque tú eres mi refugio. Yo pongo mi vida en tus manos: Tú me rescatarás, Señor, Dios fiel. R.

Oigo los rumores de la gente y amenazas por todas partes, mientras se confabulan contra mí y traman quitarme la vida. R.

Pero yo confío en ti, Señor, y te digo: “Tú eres mi Dios, mi destino está en tus manos”. Líbrame del poder de mis enemigos y de aquéllos que me persiguen. R.

Versículo     Jn 8, 12

“Yo soy la luz del mundo; el que me sigue tendrá la luz de la Vida”, dice el Señor.

Evangelio     Mt 20, 17-28

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Mientras Jesús subía a Jerusalén, llevó consigo a los Doce, y en el camino les dijo: “Ahora subimos a Jerusalén, donde el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas. Ellos lo condenarán a muerte y lo entregarán a los paganos para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen, pero al tercer día resucitará”. Entonces la madre de los hijos de Zebedeo se acercó a Jesús, junto con sus hijos, y se postró ante él para pedirle algo. “¿Qué quieres?”, le preguntó Jesús. Ella le dijo: “Manda que mis dos hijos se sienten en tu Reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda”. “No saben lo que piden”, respondió Jesús. “¿Pueden beber el cáliz que yo beberé?”. “Podemos”, le respondieron. “Está bien, les dijo Jesús, ustedes beberán mi cáliz. En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes se los ha destinado mi Padre”. Al oír esto, los otros diez se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús los llamó y les dijo: “Ustedes saben que los jefes de las naciones dominan sobre ellas y los poderosos les hacen sentir su autoridad. Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes; y el que quiera ser el primero, que se haga su esclavo: como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud”.

Palabra del Señor.

Comentario

Ni siquiera los discípulos más cercanos comprenden el estilo de mesianismo que encarna Jesús. En su idea de Dios, él debería darles solo éxitos y triunfos. ¡Cómo nos descoloca Dios con su plan! ¿A qué ideas triunfalistas debemos renunciar, para poder beber el mismo cáliz que Jesús?

Oración sobre las ofrendas      

Mira con bondad, Señor, los dones que te presentamos y, por este sagrado intercambio, líbranos de las ataduras de nuestros pecados. Por Jesucristo nuestro Señor.

Antífona de comunión       Mt 20, 28

El Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud.

Oración después de la comunión

Señor, Dios nuestro, te pedimos que este sacramento, anticipo de la inmortalidad, nos ayude para la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo       (Facultativa)

Padre, concede a tus fieles la protección de tu gracia, dales salud de alma y cuerpo, infúndeles la plenitud de la caridad fraterna y haz que te sirven con fervor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Jueves 05 de Marzo de 2015


II de Cuaresma

Morado


(Día del Campo).

Antífona de entrada         cf. Sal 138, 23-24

Sondéame, Dios mío, y penetra mi interior; observa si estoy en un camino falso y llévame por el camino eterno.

Oración colecta    

Dios nuestro, que amas la inocencia y la devuelves a quienes la perdieron, atrae hacia ti los corazones de tus servidores para que, inflamados por el fuego de tu Espíritu, permanezcamos firmes en la fe y diligentes en el buen obrar. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Jer 17, 5-10

Lectura del libro de Jeremías.

Así habla el Señor: ¡Maldito el hombre que confía en el hombre y busca su apoyo en la carne, mientras su corazón se aparta del Señor! Él es como un matorral en la estepa que no ve llegar la felicidad; habita en la aridez del desierto, en una tierra salobre e inhóspita. ¡Bendito el hombre que confía en el Señor y en él tiene puesta su confianza! Él es como un árbol plantado al borde de las aguas, que extiende sus raíces hacia la corriente; no teme cuando llega el calor y su follaje se mantiene frondoso; no se inquieta en un año de sequía y nunca deja de dar fruto. Nada más tortuoso que el corazón humano y no tiene arreglo: ¿Quién puede penetrarlo? Yo, el Señor, sondeo el corazón y examino las entrañas, para dar a cada uno según su conducta, según el fruto de sus acciones.

Palabra de Dios.

Comentario

El pasaje presenta una maldición y una bendición. Lo que queda planteado aquí es la inclinación del corazón. Por un lado, la autosuficiencia de quien cree no necesitar de Dios. Por el otro, la confianza de quien pone su vida y sus proyectos en manos de Dios, y él los hace crecer como un árbol frondoso.


Salmo 1, 1-4. 6

R. ¡Feliz el que pone su confianza en el Señor!

¡Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los impíos, sino que se complace en la ley del Señor y la medita de día y de noche! R.

Él es como un árbol plantado al borde de las aguas, que produce fruto a su debido tiempo, y cuyas hojas nunca se marchitan: todo lo que haga le saldrá bien. R.

No sucede así con los malvados: ellos son como paja que se lleva el viento. Porque el Señor cuida el camino de los justos, pero el camino de los malvados termina mal. R.

Versículo     cf. Lc 8, 15

Felices los que retienen la Palabra de Dios con un corazón bien dispuesto y dan fruto gracias a su constancia.

Evangelio     Lc 16, 19-31

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo a los fariseos: "Había un hombre rico que se vestía de púrpura y lino finísimo y cada día hacía espléndidos banquetes. A su puerta, cubierto de llagas, yacía un pobre llamado Lázaro, que ansiaba saciarse con lo que caía de la mesa del rico; y hasta los perros iban a lamer sus llagas. El pobre murió y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. El rico también murió y fue sepultado. En la morada de los muertos, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro junto a él. Entonces exclamó: 'Padre Abraham, ten piedad de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en el agua y refresque mi lengua, porque estas llamas me atormentan'. 'Hijo mío, respondió Abraham, recuerda que has recibido tus bienes en vida y Lázaro, en cambio, recibió males; ahora él encuentra aquí su consuelo, y tú, el tormento. Además, entre ustedes y nosotros se abre un gran abismo. De manera que los que quieren pasar de aquí hasta allí no pueden hacerlo, y tampoco se puede pasar de allí hasta aquí'. El rico contestó: 'Te ruego entonces, padre, que envíes a Lázaro a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos: que él los prevenga, no sea que ellos también caigan en este lugar de tormento'. Abraham respondió: 'Tienen a Moisés y a los Profetas; que los escuchen'. 'No, padre Abraham, insistió el rico. Pero si alguno de los muertos va a verlos, se arrepentirán'. Pero Abraham respondió: 'Si no escuchan a Moisés y a los Profetas, aunque resucite alguno de entre los muertos, tampoco se convencerán'”.

Palabra del Señor.

Comentario

La autosuficiencia lleva a la cerrazón del corazón. Quien siente que no necesita de nada ni de nadie, ni siquiera necesita de Dios; así corre más riesgo de no comprender las necesidades de los otros que se ponen en las manos divinas. Este ostracismo nunca puede generar vida, y crea ese abismo donde ya no hay comunicación posible. Con este lenguaje tan rico en imágenes, la parábola sirve para prevenirnos para que nuestra vida no se cierre en sí misma.

Oración sobre las ofrendas      

Te pedimos, Señor, que con este sacrificio santifiques nuestras prácticas cuaresmales, para que las penitencias exteriores nos lleven a la conversión del corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión       Sal 118, 1

Felices los que van por un camino intachable, los que siguen la ley del Señor.

Oración después de la comunión

Dios y Padre, te pedimos que los frutos de esta eucaristía permanezcan en nosotros y nos acompañen siempre en nuestras obras. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo       (Facultativa)

Asiste a tus fieles, Señor, que imploran el auxilio de tu gracia, para que reciban tu defensa y protección. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Viernes 06 de Marzo de 2015

Antífona de entrada          cf. Sal 30, 2. 5

Yo me refugio en ti, Señor; que nunca me vea defraudado. Sácame de la red que me han tendido porque tú eres mi refugio.

Oración colecta     

Dios todopoderoso, concédenos que, purificados por la penitencia cuaresmal, lleguemos a las próximas fiestas pascuales con el corazón libre de pecado. Por nuestro Señor Jesucristo...

Lectura        Gn 37, 3-4. 12-13a. 17b-28

Lectura del libro del Génesis.

Israel amaba a José más que a ningún otro de sus hijos, porque era el hijo de su vejez, y le mandó hacer una túnica de mangas largas. Pero sus hermanos, al ver que lo amaba más que a ellos, le tomaron tal odio que ni siquiera podían dirigirle el saludo. Un día, sus hermanos habían ido hasta Siquém para apacentar el rebaño de su padre. Entonces Israel dijo a José: “Tus hermanos están con el rebaño en Siquém. Quiero que vayas a verlos”. José fue entonces en busca de sus hermanos, y los encontró en Dotán. Ellos lo divisaron desde lejos, y antes que se acercara, ya se habían confabulado para darle muerte. “Ahí viene ese soñador”, se dijeron unos a otros. “¿Por qué no lo matamos y lo arrojamos en una de esas cisternas? Después diremos que lo devoró una fiera. ¡Veremos entonces en qué terminan sus sueños!”. Pero Rubén, al oír esto, trató de salvarlo diciendo: “No atentemos contra su vida”. Y agregó: “No derramen sangre. Arrójenlo en esa cisterna que está allá afuera, en el desierto, pero no pongan sus manos sobre él”. En realidad, su intención era librarlo de sus manos y devolverlo a su padre sano y salvo. Apenas José llegó al lugar donde estaban sus hermanos, éstos lo despojaron de su túnica –la túnica de mangas largas que llevaba puesta–, lo tomaron y lo arrojaron a la cisterna, que estaba completamente vacía. Luego se sentaron a comer. De pronto, alzaron la vista y divisaron una caravana de ismaelitas que venían de Galaad, transportando en sus camellos una carga de goma tragacanto, bálsamo y mirra, que llevaban a Egipto. Entonces Judá dijo a sus hermanos: “¿Qué ganamos asesinando a nuestro hermano y ocultando su sangre? En lugar de atentar contra su vida, vendámoslo a los ismaelitas, porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne”. Y sus hermanos estuvieron de acuerdo. Pero mientras tanto, unos negociantes madianitas pasaron por allí y retiraron a José de la cisterna. Luego lo vendieron a los ismaelitas por veinte monedas de plata, y José fue llevado a Egipto.

Palabra de Dios.

Comentario

Son los mismos hermanos los que no toleran que José sobresalga, y por eso buscan eliminarlo. La historia de José, como la de Jesús y la de muchísimos hombres y mujeres a lo largo de la historia, es la de aquellos que han sufrido el rechazo y la traición de los más cercanos. Es la historia de los que han padecido la violencia que buscó acallarlos.


Salmo 104, 16-21

R. ¡Recuerden las maravillas que hizo el Señor!

Él provocó una gran sequía en el país y agotó todas las provisiones. Pero antes envió a un hombre, a José, que fue vendido como esclavo. R.

Le ataron los pies con grillos y el hierro oprimió su garganta, hasta que se cumplió lo que él predijo, y la palabra del Señor lo acreditó. R.

El rey ordenó que lo soltaran, el soberano de pueblos lo puso en libertad; lo nombró señor de su palacio y administrador de todos sus bienes. R.

Versículo      Jn 3, 16

Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único; para que todo el que crea en él tenga Vida eterna.

Evangelio     Mt 21, 33-46

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: “Escuchen otra parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero. Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos. Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon. El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera. Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: “Respetarán a mi hijo”. Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: “Éste es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia”. Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron. Cuando vuelva el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?”. Le respondieron: “Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo”. Jesús agregó: “¿No han leído nunca en las Escrituras: ‘La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: ésta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?’. El que caiga sobre esta piedra quedará destrozado, y aquel sobre quien ella caiga será aplastado. Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos”. Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír estas parábolas, comprendieron que se refería a ellos. Entonces buscaron el modo de detenerlo, pero temían a la multitud, que lo consideraba un profeta.

Palabra del Señor.

Comentario

Jesús toma una imagen muy conocida por los profetas: la viña, que habían usado como metáfora del pueblo. En la parábola, Jesús se refiere a los encargados de cuidar la viña, es decir, los dirigentes políticos y religiosos. En lugar de realizar su tarea de cuidado, han usado la violencia para dominar y apropiarse del pueblo como si fuera propio. Jesús morirá a causa de esta violencia que los poderosos ejercieron tantas veces para concretar sus planes de dominio.

Oración sobre las ofrendas        

Dios nuestro, que tu misericordia nos disponga a celebrar dignamente estos misterios y nos conduzca a una vida santa. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        1Jn 4, 10

Dios nos amó y envió a su Hijo como víctima propiciatoria por nuestros pecados.

Oración después de la comunión

Padre, después de recibir el anticipo de la salvación eterna, haz que nos encaminemos a ella de tal manera que un día logremos alcanzarla. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo       (Facultativa)

Concede a tu pueblo, Padre, la salud del alma y del cuerpo para que, practicando las buenas obras, merezca gozar siempre de tu protección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
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