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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Miércoles 20/09
Jueves 21/09
Viernes 22/09
Sábado 23/09
Domingo 24/09
Lunes 25/09
Miércoles 20 de Septiembre de 2017

Santos Andrés Kim Taegón, presbítero, Pablo Chong Hasang y compañeros, mártires

(MO). Rojo.


Durante el siglo XIX, los cristianos de Corea sufrieron varias persecuciones. En medio de estas hostilidades y de la falta de sacerdotes, los laicos coreanos mantuvieron viva la fe. Andrés pertenecía a una familia rural, y se estaba formando para ser sacerdote cuando comenzó la persecución. Mientras era prisionero, fue ordenado sacerdote, y poco después fue martirizado junto con un grupo de laicos.

Antífona de entrada        

La sangre de los mártires fue derramada por Cristo en la tierra; por eso ellos alcanzaron la recompensa eterna.

Oración colecta    

Dios nuestro, que has querido multiplicar el número de tus hijos en el mundo entero, y has hecho que la sangre de los santos mártires Andrés y compañeros fuera fecunda semilla de vida cristiana; concédenos la fuerza de su ayuda y el estímulo de su ejemplo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        1Tim 3, 14-16

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo.

Querido hijo: Aunque espero ir a verte pronto, te escribo estas cosas por si me atraso. Así sabrás cómo comportarte en la casa de Dios, es decir, en la Iglesia del Dios viviente, columna y fundamento de la verdad. En efecto, es realmente grande el misterio de la fe: Él se manifestó en la carne, fue justificado en el Espíritu, contemplado por los ángeles, proclamado a los paganos, creído en el mundo y elevado a la gloria.

Palabra de Dios.

Comentario

“El himno, síntesis de nuestra fe, proclama que este misterio no es una verdad abstracta, sino una persona, Jesucristo. El hombre que fue conocido como Jesús de Nazaret y que sufrió la muerte en la cruz y resucitó glorioso, es el mismo que ahora es proclamado ante los paganos y creído en el mundo” (comentario de La Biblia de nuestro pueblo, Ed. Mensajero).


Sal 110, 1-6

R. ¡Grandes son las obras del Señor!

Doy gracias al Señor de todo corazón, en la reunión y en la asamblea de los justos. Grandes son las obras del Señor: los que las aman desean comprenderlas. R.

Su obra es esplendor y majestad, su justicia permanece para siempre. Él hizo portentos memorables, el Señor es bondadoso y compasivo. R.

Proveyó de alimento a sus fieles y se acuerda eternamente de su alianza. Manifestó a su pueblo el poder de sus obras, dándole la herencia de las naciones. R.

Aleluya        Cf. Jn 6, 63. 68

Aleluya. Tus palabras, Señor, son Espíritu y Vida; tú tienes palabras de Vida eterna. Aleluya.

Evangelio     Lc 7, 31-35

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Dijo el Señor: ¿Con quién puedo comparar a los hombres de esta genera­ción? ¿A quién se parecen? Se parecen a esos muchachos que están sentados en la plaza y se dicen entre ellos: ¡Les tocamos la flauta, y ustedes no bailaron! ¡Entonamos cantos fúnebres, y no lloraron! Porque llegó Juan el Bautista, que no come pan ni bebe vino, y ustedes dicen: “¡Tiene un demonio!”. Llegó el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: “¡Es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores!”. Pero la Sabiduría ha sido reconocida como justa por todos sus hijos.

Palabra del Señor.

Comentario

Jesús se queja de quienes se comportan de modo caprichoso ante las diversas manifestaciones de Dios. A Juan lo acusan de ser un asceta exagerado, y delante de Jesús se comportan como guardianes de la Ley y la moral. Ellos nunca reconocerán los diversos modos a través de los cuales Dios habla.

Oración sobre las ofrendas       

Dios todopoderoso, mira con bondad las ofrendas de tu pueblo y concédenos, por la intercesión de los santos mártires, llegar a ser un sacrificio agradable a ti para la salvación del mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión      Mt 10, 32

“Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo lo reconoceré ante mi Padre que está en el cielo”, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Alimentados con el pan de los fuertes, te suplicamos, Padre, en la celebración de los santos mártires, que unidos firmemente a Cristo trabajemos en la Iglesia por la salvación del mundo entero. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Jueves 21 de Septiembre de 2017

San Mateo, apóstol y evangelista

(F). Rojo.


(Día internacional de la paz. Día del estudiante).

La tradición cristiana identifica al evangelista Mateo con el cobrador de impuestos Levi, hijo de Alfeo, a quien Jesús llamó cuando este se encontraba en su puesto de trabajo. El nombre “Mateo” significa “don de Dios”. No tenemos datos ciertos sobre su vida después de Pentecostés. Su evangelio se caracteriza por presentar gran cantidad de citas del Antiguo Testamento.

Antífona de entrada         Mt 28, 19-20

Dice el Señor: “Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado”.

Oración colecta    

Dios nuestro, que con infinita misericordia elegiste a san Mateo, convirtiéndolo de publicano en apóstol; sostenidos por su intercesión y su ejemplo concédenos que, siguiéndote con fidelidad, vivamos siempre unidos a ti. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Ef 4, 1-7. 11-13

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Yo, que estoy preso por el Señor, les exhorto a comportarse de una manera digna de la vocación que han recibido. Con mucha humildad, mansedumbre y paciencia, sopórtense mutuamente por amor. Traten de conservar la unidad del Espíritu, mediante el vínculo de la paz. Hay un solo Cuerpo y un solo Espíritu, así como hay una misma esperanza, a la que ustedes han sido llamados, de acuerdo con la vocación recibida. Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo. Hay un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, lo penetra todo y está en todos. Sin embargo, cada uno de nosotros ha recibido su propio don, en la medida que Cristo los ha distribuido. Él comunicó a unos el don de ser apóstoles, a otros profetas, a otros predicadores del Evangelio, a otros pastores o maestros. Así organizó a los santos para la obra del ministerio, en orden a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, al estado de hombre perfecto y a la madurez que corresponde a la plenitud de Cristo.

Palabra de Dios.

Comentario

Leyendo este texto en forma pausada, encontramos los consejos para vivir de acuerdo con lo que en verdad somos. Así, podemos concluir que el sentido de nuestro ser cristiano está en hacer presente en el mundo la unidad y la paz de acuerdo a las características y aptitudes de cada uno.


Sal 18, 2-5

R. Resuena su eco por toda la tierra.

El cielo proclama la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos: un día transmite al otro este mensaje y las noches se van dando la noticia. R.

Sin hablar, sin pronunciar palabras, sin que se escuche su voz, resuena su eco por toda la tierra, y su lenguaje, hasta los confines del mundo. R.

Aleluya       

Aleluya. ¡A ti, Dios, te alabamos y cantamos; a ti, Señor, te alaba el coro celestial de los Apóstoles! Aleluya.

Evangelio     Mt 9, 9-13

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: “Sígueme”. Él se levantó y lo siguió. Mientras Jesús estaba comiendo en la casa, acudieron muchos publicanos y pecadores, y se sentaron a comer con él y sus discípulos. Al ver esto, los fariseos dijeron a los discípulos: “¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?”. Jesús, que había oído, respondió: “No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. Vayan y aprendan qué significa: ‘Prefiero la misericordia y no sacrificios’. Porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”.

Palabra del Señor.

Comentario

Los recaudadores de impuestos eran sujetos despreciables en tiempos de Jesús. Ellos no tenían contemplaciones a la hora de cobrar impuestos para acrecentar sus bienes. Pero para Jesús el reino de Dios también es para ellos. En este llamado a todos, este hombre Mateo supo dejar lo que hacía daño al pueblo y generaba pobreza y esclavitud. El llamado de Jesús libera a los pobres de un explotador y libera al explotador de su ambición.

Oración sobre las ofrendas       

En la fiesta de san Mateo te presentamos, Señor, nuestras oraciones y ofrendas, y te suplicamos que mires con amor a tu Iglesia, cuya fe alimentaste con la predicación de los apóstoles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión      Cf. Mt 9, 13

Dice el Señor: “No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”.

Oración después de la comunión

Padre nuestro, participamos de la alegría de la salvación como el apóstol san Mateo, que recibió en su casa con gozo al mismo Salvador; concédenos alimentarnos siempre de aquél que no ha venido a llamar a los justos sino a los pecadores. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

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Viernes 22 de Septiembre de 2017


De la feria

Verde.

Antífona de entrada         Cf. Ecli 36, 18

Señor, concede la paz a los que esperan en ti, para que se compruebe la veracidad de tus profetas. Escucha la oración de tu servidor y la de tu pueblo Israel.

Oración colecta    

Míranos, Dios nuestro, creador y Señor del universo, y concédenos servirte de todo corazón, para experimentar los efectos de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         1Tim 6, 3-12

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo.

Querido hijo: Si alguien enseña otra cosa y no se atiene a los preceptos saludables de nuestro Señor Jesucristo, ni a la doctrina que es conforme a la piedad, es un ignorante y un orgulloso, ávido de discusiones y de vanas polémicas. De allí nacen la envidia, la discordia, los insultos, las sospechas malignas y los conflictos interminables, propios de hombres mentalmente corrompidos y apartados de la verdad, que pretenden hacer de la piedad una fuente de ganancias. Sí, es verdad que la piedad reporta grandes ganancias, pero solamente si va unida al desinterés. Porque nada trajimos cuando vinimos al mundo, y al irnos, nada podremos llevar. Contentémonos con el alimento y el abrigo. Los que desean ser ricos se expo­nen a la tentación, caen en la trampa de innumerables ambicio­nes, y cometen desatinos funestos que los precipitan a la ruina y a la perdición. Porque la avaricia es la raíz de todos los males, y al dejarse llevar por ella, algunos perdieron la fe y se ocasionaron innumerables sufrimientos. En lo que a ti concierne, hombre de Dios, huye de todo esto. Practica la justicia, la piedad, la fe, el amor, la constancia, la bon­dad. Pelea el buen combate de la fe, conquista la Vida eterna, a la que has sido llamado y en vista de la cual hiciste una magnífica profesión de fe, en presencia de numerosos testigos.

Palabra de Dios.

Comentario

No todo el que predica la Palabra está exento de la búsqueda de enriquecimiento y poder. Por eso, es necesario discernir muy bien no sólo las palabras de quien predica, sino también su vida y sus actitudes. La inmoralidad del predicador no hace que se pierda la verdad del Evangelio, pero sí oscurece el mensaje.


Sal 48, 6-10. 17-20

R. ¡Felices los que tienen alma de pobres!

¿Por qué voy a temer en los momentos de peligro, cuando me rodea la maldad de mis opresores, de esos que confían en sus riquezas y se jactan de su gran fortuna? R.

No, nadie puede rescatarse a sí mismo ni pagar a Dios el precio de su liberación, para poder seguir viviendo eternamente sin llegar a ver el sepulcro: el precio de su rescate es demasiado caro, y todos desaparecerán para siempre. R.

No te preocupes cuando un hombre se enriquece o aumenta el esplendor de su casa: cuando muera, no podrá llevarse nada, su esplendor no bajará con él. R.

Aunque en vida se felicitaba, diciendo: “Te alabarán porque lo pasas bien”, igual irá a reunirse con sus antepasados, con esos que nunca verán la luz. R.

Aleluya        Cf. Mt 11, 25

Aleluya. Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque revelaste los misterios del Reino a los pequeños. Aleluya.

Evangelio     Lc 8, 1-3

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús recorría las ciudades y los pueblos, predicando y anun­ciando la Buena Noticia del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y también algunas mujeres que habían sido sanadas de malos espíritus y enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, esposa de Cusa, inten­dente de Herodes, Susana y muchas otras, que los ayudaban con sus bienes.

Palabra del Señor.

Comentario

“Ahora bien, el interés de Lucas por mencionar que ya en tiempos de Jesús había mujeres que lo acompañaban como verdaderas discípulas y lo servían (diekónoun), puede muy bien ser un recuerdo de la comunidad hacia este primer grupo de mujeres diaconisas, o puede ser una forma de defender este ministerio femenino de la oposición que seguramente habrá tenido en muchas iglesias” (M. G. Ladislao, Las mujeres en la Biblia, Ed. San Pablo).

Oración sobre las ofrendas       

Escucha nuestras súplicas, Señor, y recibe con bondad la ofrenda de tu pueblo, para que los dones presentados en honor de tu nombre sirvan para la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión      Cf. Sal 35, 8

¡Qué inapreciable es tu misericordia, Señor! Los hombres se refugian a la sombra de tus alas.

O bien:         1Cor 10, 16

El cáliz de bendición que bendecimos es la comunión con la Sangre de Cristo; y el pan que partimos es la comunión con el Cuerpo de Cristo.

Oración después de la comunión

Te rogamos, Dios nuestro, que el don celestial que hemos recibido impregne nuestra alma y nuestro cuerpo, para que nuestras obras no respondan a impulsos puramente humanos sino a la acción de este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Sábado 23 de Septiembre de 2017


San Pío de Pietrelcina, presbítero

(MO). Blanco.


(Día mundial de la sonrisa. Día de las bibliotecas populares).

San Pío, sacerdote italiano, había sido bautizado con el nombre de “Francisco”, ya que toda su familia tenía gran devoción a san Francisco de Asís. Se destacó en la dirección espiritual y recibió los estigmas de Cristo. Tuvo muchos problemas de salud y, durante gran parte de su vida, fue muy cuestionado. Falleció en el año 1968, serenamente y sin los estigmas, y hoy se lo venera popularmente con el nombre de “Padre Pío”.

Antífona de entrada          Cf. Sal 15, 5-6

El Señor es mi herencia y mi cáliz; tú me entregas mi herencia.

Oración colecta    

Dios todopoderoso y eterno, que concediste al presbítero san Pío de Pietrelcina la gracia singular de participar en la cruz de tu Hijo y, por su ministerio, renovaste las maravillas de tu misericordia; concédenos, por su intercesión que lleguemos felizmente a la gloria de la resurrección, al ser asociados a los sufrimientos de Cristo. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        1Tim 6, 13-16

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo.

Querido hijo: Yo te ordeno delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y delante de Cristo Jesús, que dio buen testimonio ante Poncio Pilato: observa lo que está prescrito, manteniéndote sin mancha e irreprensible hasta la Manifestación de nuestro Señor Jesucristo, Manifestación que hará aparecer a su debido tiempo el bienaventurado y único Soberano, el Rey de los reyes y Señor de los señores, el único que posee la inmortalidad y habita en una luz inaccesible, a quien ningún hombre vio ni puede ver. ¡A él sea el honor y el poder para siempre! Amén.

Palabra de Dios.

Comentario

Se le “manda” a Timoteo que guarde “el mandamiento” por sobre todas las cosas, pero la carta no menciona explícitamente cuál es ese mandamiento. De su contexto, se puede deducir que se trata de mantener la fe verdadera, la doctrina recibida, y transmitirla con fidelidad a la comunidad. Timoteo tiene que cuidar que su comunidad no caiga en errores doctrinales que la lleven a perder su identidad.


Sal 99, 1b-5

R. ¡Lleguemos hasta el Señor cantando himnos de gozo!

Aclame al Señor toda la tierra, sirvan al Señor con alegría, lleguen hasta él con cantos jubilosos. R.

Reconozcan que el Señor es Dios: Él nos hizo y a él pertenecemos; somos su pueblo y ovejas de su rebaño. R.

Entren por sus puertas dando gracias, entren en sus atrios con himnos de alabanza, alaben al Señor y bendigan su Nombre. R.

¡Qué bueno es el Señor! Su misericordia permanece para siempre, y su fidelidad por todas las generaciones. R.

Aleluya        Cf. Lc 8, 15

Aleluya. Felices los que retienen la Palabra de Dios con un corazón bien dispuesto y dan fruto gracias a su constancia. Aleluya.

Evangelio     Lc 8, 4-15

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Como se reunía una gran multitud y acudía a Jesús gente de todas las ciudades, él les dijo, valiéndose de una parábola: “El sembrador salió a sembrar su semilla. Al sembrar, una parte de la semilla cayó al borde del camino, donde fue pisoteada y se la comieron los pájaros del cielo. Otra parte cayó sobre las piedras y, al brotar, se secó por falta de humedad. Otra cayó entre las espinas, y éstas, brotando al mismo tiempo, la ahogaron. Otra parte cayó en tierra fértil, brotó y produjo fruto al ciento por uno”. Y una vez que dijo esto, exclamó: “¡El que tenga oídos para oír, que oiga!” Sus discípulos le preguntaron qué significaba esta parábola, y Jesús les dijo: “A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de Dios; a los demás, en cambio, se les habla en parábolas, para que miren sin ver y oigan sin comprender. La parábola quiere decir esto: La semilla es la Palabra de Dios. Los que están al borde del camino son los que escuchan, pero luego viene el diablo y arrebata la Palabra de sus corazones, para que no crean y se salven. Los que están sobre las piedras son los que reciben la Palabra con alegría, apenas la oyen; pero no tienen raíces: creen por un tiempo, y en el momento de la tentación se vuelven atrás. Lo que cayó entre espinas son los que escuchan, pero con las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, se van dejando ahogar poco a poco, y no llegan a madurar. Lo que cayó en tierra fértil son los que escuchan la Palabra con un corazón bien dispuesto, la retienen, y dan fruto gracias a su constancia”.

Palabra del Señor.

Comentario

Al contrario de un sembrador experimentado y cuidadoso buscador de la productividad del trabajo, que piensa cómo, dónde y cuándo sembrar, el sembrador de la Palabra considera que todo el mundo es un campo propicio para la siembra, que no hay un tiempo especial y que lo mejor es dejar que el anuncio “caiga” sin excluir a nadie. La parábola sirve, por lo tanto, para mostrar la distancia que hay entre los modos de vivir en este mundo y el modo de vivir en el Reino.

Oración sobre las ofrendas       

Dios misericordioso, que te dignaste hacer de san Pío de Pietrelcina, una nueva creatura según tu imagen, despojándolo de su antigua condición, concédenos que, renovados también nosotros, podamos ofrecer un sacrificio agradable a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión      Cf. Mt 19, 27-29

Yo les digo: “Ustedes que lo dejaron todo y me siguieron, recibirán cien veces más, y poseerán la vida eterna”.

Oración después de la comunión

Por la eficacia de este sacramento te pedimos, Padre, que a ejemplo de san Pío de Pietrelcina, nos conduzcas siempre por el camino de tu amor y perfecciones hasta el día de Cristo Jesús la buena obra que has comenzado en nosotros. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

Domingo 24 de Septiembre de 2017

Domingo 25° durante el año

Verde.
Semana I para el Salterio.


(Domingo Bíblico Nacional. Nuestra Señora de la Merced).


Monición    

Guía 1: Toda la evangelización está fundada sobre la Palabra, escuchada, meditada, vivida, celebrada y testimoniada. Por eso hoy, denominado “Domingo Bíblico”, como comunidad reunida, elevamos con alegría nuestra acción de gracias por todas las actividades de difusión de la Palabra de Dios por todo el mundo.

Guía 2: La invitación del papa Francisco a celebrar la Palabra un domingo del año litúrgico, es un gran desafío para renovar nuestro compromiso cristiano en favor del conocimiento, la profundización y difusión de la Sagrada Escritura. Este Día del Señor, dedicado enteramente a la Palabra de Dios, es un don que nos llama a abrir el corazón, para comprender la inagotable riqueza que proviene de ese diálogo constante entre Dios y su pueblo.

Oración colecta    

Dios nuestro, que estableciste el fundamento de la ley divina en el amor a ti y al prójimo, concédenos que, cumpliendo lo que mandas, merezcamos alcanzar la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Liturgia de la Palabra

La generosidad de Dios sobrepasa nuestro razonamiento humano. Da a todos una oportunidad para entrar en su reino; nos permite participar en su vida, no porque lo merezcamos, sino porque él es bueno. Recibamos el sublime tesoro de la Palabra revelada.

1ª Lectura    Is 55, 6-9

Lectura del libro de Isaías.

¡Busquen al Señor mientras se deja encontrar, llámenlo mientras está cerca! Que el malvado abandone su camino y el hombre perverso, sus pensamientos; que vuelva al Señor, y él le tendrá compasión; a nuestro Dios, que es generoso en perdonar. Porque los pensamientos de ustedes no son los míos, ni los caminos de ustedes son mis caminos -oráculo del Señor-. Como el cielo se alza por encima de la tierra, así sobrepasan mis caminos y mis pensamientos a los caminos y a los pensamientos de ustedes.

Palabra de Dios.

Comentario

El encuentro con Dios depende de nuestra actitud y disponibilidad. No hay un solo momento en el que Dios no se deje encontrar, porque en verdad no se oculta. Quizás somos nosotros los que postergamos un encuentro profundo y sanador con él.


Sal 144, 2-3. 8-9. 17-18

R. El Señor está cerca de aquellos que lo invocan.

Día tras día te bendeciré, y alabaré tu Nombre sin cesar. ¡Grande es el Señor y muy digno de alabanza: su grandeza es insondable! R.

El Señor es bondadoso y compasivo, lento para enojarse y de gran misericordia; el Señor es bueno con todos y tiene compasión de todas sus criaturas. R.

El Señor es justo en todos sus caminos y bondadoso en todas sus acciones; está cerca de aquellos que lo invocan, de aquellos que lo invocan de verdad. R.

2ª Lectura    Flp 1, 20b-26

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Filipos.

Hermanos: Estoy completamente seguro de que ahora, como siempre, sea que viva, sea que muera, Cristo será glorificado en mi cuerpo. Porque para mí la vida es Cristo, y la muerte, una ganancia. Pero si la vida en este cuerpo me permite seguir trabajando fructuosamente, ya no sé qué elegir. Me siento urgido de ambas partes: deseo irme para estar con Cristo, porque es mucho mejor, pero por el bien de ustedes es preferible que permanezca en este cuerpo. Tengo la plena convicción de que me quedaré y permaneceré junto a todos ustedes, para que progresen y se alegren en la fe. De este modo, mi regreso y mi presencia entre ustedes les proporcionarán un nuevo motivo de orgullo en Cristo Jesús.

Palabra de Dios.

Comentario

¿Cómo la muerte puede ser una ganancia? ¿Qué tiene de beneficioso morir? Para Pablo, la muerte de Cristo nos ha liberado del pecado y de todas sus consecuencias. Es una libertad que nos da una vida nueva, es decir, un nuevo modo de vivir, de relacionarnos entre nosotros y de buscar nuestra plenitud. La muerte de Cristo es, en verdad, lo que nos ha dado vida.


Aleluya        Cf. Hech 16, 14b

Aleluya. Señor, toca nuestro corazón, para que aceptemos las palabras de tu Hijo. Aleluya.

Evangelio     Mt 19, 30?20, 16

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a sus discípulos: “Muchos de los primeros serán los últimos, y muchos de los últimos serán los primeros, porque el Reino de los Cielos se parece a un propietario que salió muy de madrugada a contratar obreros para trabajar en su viña. Trató con ellos un denario por día y los envió a su viña. Volvió a salir a media mañana y, al ver a otros desocupados en la plaza, les dijo: ‘Vayan ustedes también a mi viña y les pagaré lo que sea justo’. Y ellos fueron. Volvió a salir al mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo. Al caer la tarde salió de nuevo y, encontrando todavía a otros, les dijo: ‘¿Cómo se han quedado todo el día aquí, sin hacer nada?’. Ellos les respondieron: ‘Nadie nos ha contratado’. Entonces les dijo: ‘Vayan también ustedes a mi viña’. Al terminar el día, el propietario llamó a su mayordomo y le dijo: ‘Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando por los últimos y terminando por los primeros’. Fueron entonces los que habían llegado al caer la tarde y recibieron cada uno un denario. Llegaron después los primeros, creyendo que iban a recibir algo más, pero recibieron igualmente un denario. Y al recibirlo, protestaban contra el propietario, diciendo: ‘Estos últimos trabajaron nada más que una hora, y tú les das lo mismo que a nosotros, que hemos soportado el peso del trabajo y el calor durante toda la jornada’. El propietario respondió a uno de ellos: ‘Amigo, no soy injusto contigo, ¿acaso no habíamos tratado en un denario? Toma lo que es tuyo y vete. Quiero dar a este que llega último lo mismo que a ti. ¿O no tengo derecho a disponer de mis bienes como me parece? ¿Por qué tomas a mal que yo sea bueno?’. Así, los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos”.

Palabra del Señor.

Comentario

Es muy importante que atendamos a lo que exigen estos primeros contratos. Porque, a simple vista, su pedido es justo: cobrar proporcionalmente  las horas trabajadas. Pero el Reino tiene otros criterios. Ya sea que se esté poco o mucho, la recompensa siempre es Dios, porque nuestra ganancia no está en la proporción del trabajo, sino en el trabajo mismo, sin importar cuánto esfuerzo material entreguemos en esta empresa.

Oración de los fieles       

Elevemos nuestras intenciones como respuesta a la Palabra de Dios que hemos compartido. Digamos con fe:

Señor, haz que siempre escuchemos tu voz.

1.?Por la Iglesia, depositaria de la Palabra de Dios, para que siempre la anuncie con alegría a todos los pueblos del mundo. Oremos.

2.?Por todos los pastores, sacerdotes, catequistas y agentes pastorales que trabajan en la Viña del Señor, para que sigan enseñando la Palabra, especialmente con el ejemplo de sus vidas. Oremos.

3.?Por nuestras familias, para que podamos compartir con ellas el anuncio que recibimos de Dios, y sus relaciones se afiancen entre sí y con el Señor. Oremos.

4.?Por los que no te conocen, para que nosotros podamos transmitirles tu Palabra y contagiar la experiencia de tu amor. Oremos.

5.?Por los que padecen necesidades, por los que añoran su patria o viven lejos de sus hogares, para que experimenten el consuelo y la fortaleza de Dios.  Oremos.

Presentación de las ofrendas    

Nos ofrecemos al Padre junto a Jesús, como hostias vivas y agradables, también presentamos los frutos de nuestro trabajo. Para que en los signos de pan y vino nuevamente Jesús, como en la tarde de Emaús se quede junto a nosotros, y él nos fortalezca con su alimento divino para que podamos acercarnos al hermano pobre y desprotegido.

Oración sobre las ofrendas       

Acepta con bondad, Señor, las ofrendas de tu pueblo, y, por medio de este sacramento celestial, haz que se haga vida en nosotros cuanto proclamamos por la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Procesión de comunión   

Este es Jesucristo, el Señor, que se da a sí mismo gratuitamente tanto al fuerte como al débil. Dichosos nosotros que trabajamos en su Viña, porque él es nuestra vida y alegría.

Antífona de comunión      Sal 118, 4-5

Tú promulgaste tus mandamientos para que se cumplieran íntegramente. Ojalá yo me mantenga firme en la observancia de tus preceptos.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Padre, que acompañes siempre con tu auxilio a los que alimentas con tus sacramentos, para que en estos misterios recibamos los frutos de la redención y la conversión de nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Saludo de despedida         

Queridos hermanos, con la gozo de haber escuchado la Palabra y de habernos alimentado con el Pan Eucarístico, nos vamos con el compromiso de seguir leyendo la Sagrada Biblia y de ponerla en práctica en nuestra vida cotidiana. ¡Nos despedimos cantando con alegría!

Lunes 25 de Septiembre de 2017

De la feria

Verde.

Antífona de entrada        

Yo soy el Salvador de mi pueblo, dice el Señor. Lo escucharé cuando me invoque en su angustia y seré su Señor para siempre.

Oración colecta    

Dios nuestro, que estableciste el fundamento de la ley divina en el amor a ti y al prójimo, concédenos que, cumpliendo lo que mandas, merezcamos alcanzar la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Esd 1, 1-6

Lectura del libro de Esdras.

En el primer año de Ciro, rey de Persia, para que se cumplie­ra la palabra del Señor pronunciada por Jeremías, el Señor des­pertó el espíritu de Ciro, rey de Persia, y éste mandó proclamar de viva voz y por escrito en todo su reino: “Así habla Ciro, rey de Persia: El Señor, el Dios del cielo, ha puesto en mis manos todos los reinos de la tierra, y me ha encar­gado que le edifique una Casa en Jerusalén, de Judá. Si alguno de ustedes pertenece a ese pueblo, que su Dios lo acompañe y suba a Jerusalén, de Judá, para reconstruir la Casa del Señor, el Dios de Israel, el Dios que está en Jerusalén. Que la población de cada lugar ayude a todos los que queden de ese pueblo, en cualquier parte donde residan, proporcionándoles plata, oro, bienes y gana­do, como así también otras ofrendas voluntarias para la Casa del Dios que está en Jerusalén”. Entonces los jefes de familia de Judá y de Benjamín, los sa­cerdotes y los levitas, y todos los que se sintieron movidos por Dios, se pusieron en camino para ir a reconstruir la Casa del Se­ñor que está en Jerusalén. Sus vecinos les proporcionaron toda clase de ayuda: plata, oro, bienes, ganado y gran cantidad de objetos preciosos, además de toda clase de ofrendas voluntarias.

Palabra de Dios.

Comentario

El pueblo de Israel está al final de un triste y doloroso periodo: el exilio en Babilonia. Ciro, el rey persa que ahora es el gran triunfador al invadir este territorio, permitirá que los judíos exiliados puedan volver a su tierra. Pero no solo eso, también proporcionará los medios y recursos para que el Templo, el lugar de encuentro del pueblo, pueda ser reconstruido. Ciro, un pagano, se manifiesta como un instrumento de Dios para que el pueblo retome su vocación de ser pueblo de Dios.


Sal 125, 1-6

R. ¡Grandes cosas hizo el Señor por nosotros!

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión, nos parecía que soñábamos: nuestra boca se llenó de risas y nuestros labios, de canciones. R.

Hasta los mismos paganos decían: “¡El Señor hizo por ellos grandes cosas!”. ¡Grandes cosas hizo el Señor por nosotros y estamos rebosantes de alegría! R.

¡Cambia, Señor, nuestra suerte como los torrentes del Négueb! Los que siembran entre lágrimas cosecharán entre canciones. R.

El sembrador va llorando cuando esparce la semilla, pero vuelve cantando cuando trae las gavillas. R.

Aleluya        Mt 5, 16

Aleluya. Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo. Aleluya.

Evangelio     Lc 8, 16-18

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo a sus discípulos: “No se enciende una lámpara para cubrirla con un recipiente o para ponerla debajo de la cama, sino que se la coloca sobre un candelero, para que los que entren vean la luz. Porque no hay nada oculto que no se descubra algún día, ni nada secreto que no deba ser conocido y divulgado. Presten atención y oigan bien, porque al que tiene, se le dará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que cree tener”.

Palabra del Señor.

Comentario

“Con estas palabras los estimula a la vida activa, manifestándoles que deben ser esforzados, como expuestos a las miradas de todos y batallando en el mundo como en un teatro. Como diciendo: No consideren que permanecemos en una pequeña parte del mundo, sino que serán conocidos por todos, porque una virtud tan grande es imposible que quede oculta” (San Juan Crisóstomo, in Mat. hom., nro. 45).

Oración sobre las ofrendas       

Acepta con bondad, Señor, las ofrendas de tu pueblo, y, por medio de este sacramento celestial, haz que se haga vida en nosotros cuanto proclamamos por la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión      Sal 118, 4-5

Tú promulgaste tus mandamientos para que se cumplieran íntegramente. Ojalá yo me mantenga firme en la observancia de tus preceptos.

O bien:         Cf. Jn 10, 14

Dice el Señor: “Yo soy el Buen pastor, conozco a mis ovejas, y mis ovejas me conocen a mí”.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Padre, que acompañes siempre con tu auxilio a los que alimentas con tus sacramentos, para que en estos misterios recibamos los frutos de la redención y la conversión de nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Liturgia


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