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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Jueves 29/09
Viernes 30/09
Sábado 01/10
Domingo 02/10
Lunes 03/10
Martes 04/10
Jueves 29 de Septiembre de 2016

Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael

(F). Blanco.

Tanto en hebreo (malak) como en griego (ángelos), la palabra ángel significa mensajero. Esto ya nos indica el lugar y la función que ellos tienen: son principalmente mensajeros de Dios para hacer conocer la voluntad divina a los hombres y ayudarlos a cumplirla. Miguel significa “quién como Dios”; Gabriel “hombre o héroe de Dios” y Rafael “medicina de Dios”. Estos tres arcángeles aparecen nombrados en la Biblia.

Antífona de entrada          Sal 102, 20

Bendigan al Señor, todos sus ángeles, los fuertes guerreros que cumplen sus órdenes apenas oyen la voz de su palabra.

Oración colecta     

Señor Dios nuestro, que ordenas admirablemente los oficios de los ángeles y de los hombres, te pedimos que nos protejan siempre en la tierra aquellos que te asisten continuamente en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Dn 7, 9-10. 13-14

Lectura de la profecía de Daniel.

Yo estuve mirando hasta que fueron colocados unos tronos y un Anciano se sentó. Su vestidura era blanca como la nieve y los cabellos de su cabeza como la lana pura; su trono, llamas de fuego, con ruedas de fuego ardiente. Un río de fuego brotaba y corría delante de él. Miles de millares lo servían, y centenares de miles estaban de pie en su presencia. El tribunal se sentó y fueron abiertos unos libros. Yo estaba mirando en las visiones nocturnas, y vi que venía sobre las nubes del cielo como un Hijo de hombre; él avanzó hacia el anciano y lo hicieron acercar hasta él. Y le fue dado el dominio, la gloria y el reino, y lo sirvieron todos los pueblos, naciones y lenguas. Su dominio es un dominio eterno que no pasará, y su reino no será destruido.

Palabra de Dios.


O bien:         Apoc 12, 7-12a

Lectura del libro del Apocalipsis.

Se libró una batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles combatieron contra el dragón, y este contraatacó con sus ángeles, pero fueron vencidos y expulsados del cielo. Y así fue precipitado el enorme dragón, la antigua serpiente, llamada diablo o Satanás, y el seductor del mundo entero fue arrojado sobre la tierra con todos sus ángeles. Y escuché una voz potente que resonó en el cielo: “Ya llegó la salvación, el poder y el reino de nuestro Dios y la soberanía de su Mesías, porque ha sido precipitado el acusador de nuestros hermanos, el que día y noche los acusaba delante de nuestro Dios. Ellos mismos lo han vencido, gracias a la sangre del cordero y al testimonio que dieron de él, porque despreciaron su vida hasta la muerte. ¡Que se alegren entonces el cielo y sus habitantes!”.

Palabra de Dios.

Comentario

La batalla entre el bien y el mal es un tema universal. Desde las antiguas leyendas folklóricas hasta las películas se han ocupado de él. Para los creyentes, esto no es una cuestión de fantasía. Dios está de nuestro lado cuando buscamos hacer el bien y desterrar el mal. Los ángeles nos auxilian en esta lucha.


Sal 137, 1-5

R. Te cantaré en presencia de los ángeles, Señor.

Te doy gracias, Señor, de todo corazón, porque has oído las palabras de mi boca. Te cantaré en presencia de los ángeles y me postraré ante tu santo templo. R.

Daré gracias a tu nombre por tu amor y tu fidelidad, porque tu promesa ha superado tu renombre. Me respondiste cada vez que te invoqué y aumentaste la fuerza de mi alma. R.

Que los reyes de la tierra te bendigan al oír la palabra de tu boca, y que celebren los designios del Señor, porque la gloria del Señor es grande. R.

Aleluya        Sal 102, 21

Aleluya. ¡Bendigan al Señor todos sus ejércitos, sus servidores, los que cumplen su voluntad! Aleluya.

Evangelio     Jn 1, 47-51

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

Al ver llegar a Natanael, Jesús dijo: “Este es un verdadero israelita, un hombre sin doblez”. “¿De dónde me conoces?”, le preguntó Natanael. Jesús le respondió: “Yo te vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera”. Natanael respondió: “Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel”. Jesús continuó: “Porque te dije: ‘Te vi debajo de la higuera’, crees. Verás cosas más grandes todavía”. Y agregó: “Les aseguro que verán el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre”.

Palabra del Señor.

Comentario

Jesús es Maestro, Hijo de Dios, Rey de Israel, Hijo del Hombre. Con estos y otros títulos los creyentes intentamos expresar quién es Jesús para nosotros. Y esta condición de Jesús es reconocida no sólo por los humanos, sino también por los ángeles, que en el cielo lo alaban eternamente.

Oración sobre las ofrendas        

Te ofrecemos, Señor, este sacrificio de alabanza, llevado a tu presencia por manos de los ángeles, y te pedimos que lo recibas con bondad y sirva para nuestra salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Sal 137, 1

Te doy gracias, Señor, de todo corazón, te cantaré en presencia de los ángeles.

Oración después de la comunión

Renovados con el pan celestial, te rogamos, Padre, que fortalecidos por su eficacia, avancemos seguros por el camino de la salvación, bajo la fiel custodia de tus ángeles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Viernes 30 de Septiembre de 2016

San Jerónimo, presbítero y doctor de la Iglesia

(MO). Blanco.


(Concluye el mes de la Biblia).

San Jerónimo, por su gran conocimiento de las Escrituras, recibió el encargo de realizar la traducción de la Biblia al latín corriente que los cristianos hablaban en aquel momento; esta versión, que él inició en el año 382, se divulgó prontamente y por eso se la llamó “Vulgata”. Se destaca en Jerónimo su interés por hacer que todos los fieles conozcan las Sagradas Escrituras. A este fin, en el año 384 fundó en Roma una escuela bíblica para mujeres, donde se estudiaba hebreo y griego e interpretación de los textos bíblicos. Es conocida su máxima: “Desconocer las Escrituras es desconocer a Cristo”. Murió en Belén, en el año 420. Es el patrono de las ciudades de Córdoba y de Santa Fe.

Antífona de entrada          cf. Sal 1, 2-3

Feliz el hombre que medita la ley del Señor de día y de noche; dará fruto a su debido tiempo.

Oración colecta     

Dios nuestro, que otorgaste a san Jerónimo, presbítero, amar con dedicación ardiente la Sagrada Escritura, te pedimos que tu pueblo se alimente con mayor abundancia de tu palabra y encuentre en ella la fuente de la vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Jb 38, 1. 12-21; 40, 3-5

Lectura del libro de Job.

El Señor respondió a Job desde la tempestad, diciendo: “¿Has mandado una vez en tu vida a la mañana, le has indicado su puesto a la aurora, para que tome a la tierra por los bordes y sean sacudidos de ella los malvados? Ella adquiere forma como la arcilla bajo el sello y se tiñe lo mismo que un vestido: entonces, a los malvados se los priva de su luz y se quiebra el brazo que se alzaba. ¿Has penetrado hasta las fuentes del mar y has caminado por el fondo del océano? ¿Se te han abierto las puertas de la muerte y has visto las puertas de la sombra? ¿Abarcas con tu inteligencia la extensión de la tierra? Indícalo, si es que sabes todo esto. ¿Por dónde se va a donde habita la luz y dónde está la morada de las tinieblas, para que puedas guiarla hasta su dominio y mostrarle el camino de su casa? ¡Seguro que lo sabes, porque ya habías nacido y es muy grande el número de tus días!”. Y Job respondió al Señor: “¡Soy tan poca cosa! ¿Qué puedo responderte? Me taparé la boca con la mano. Hablé una vez, y no lo voy a repetir; una segunda vez, y ya no insistiré”.

Palabra de Dios.

Comentario

El relato nos invita a contemplar la obra de Dios. ¿Acaso no está todo hecho con tremenda sabiduría? La grandeza de Dios reside en el amor con que ha hecho este mundo. Cada una de sus criaturas cumple su función. Job responde a esto con su silencio. Todo lo que existe, desde la inmensidad del cosmos hasta su pequeña existencia, exige actitud de contemplación.


Sal 138, 1-3. 7-10. 13-14b.

R. ¡Llévame por el camino eterno, Señor!

Señor, tú me sondeas y me conoces, tú sabes si me siento o me levanto; de lejos percibes lo que pienso; te das cuenta si camino o si descanso, y todos mis pasos te son familiares. R.

¿A dónde iré para estar lejos de tu espíritu? ¿A dónde huiré de tu presencia? Si subo al cielo, allí estás tú; si me tiendo en el abismo, estás presente. R.

Si tomara las alas de la aurora y fuera a habitar en los confines del mar, también allí me llevaría tu mano y me sostendría tu derecha. R.

Tú creaste mis entrañas, me plasmaste en el seno de mi madre: te doy gracias porque fui formado de manera tan admirable. ¡Qué maravillosas son tus obras! R.

Aleluya        cf. Sal 94, 8. 7

Aleluya. No endurezcan su corazón, sino escuchen la voz del Señor. Aleluya.

Evangelio     Lc 10, 13-16

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo: “¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros realizados entre ustedes, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y sentándose sobre ceniza. Por eso Tiro y Sidón, en el día del Juicio, serán tratadas menos rigurosamente que ustedes. Y tú, Cafarnaúm, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno. El que los escucha a ustedes me escucha a mí; el que los rechaza a ustedes me rechaza a mí; y el que me rechaza, rechaza a aquel que me envió”.

Palabra del Señor.

Comentario

Jesús se vuelve contra las poblaciones de Galilea, las más cercanas, donde comenzó su actividad e hizo milagros. ¿Qué respuesta ha encontrado allí? La indiferencia, la apatía, la falta de conversión. Tiro y Sidón, ciudades paganas, son figura de todos los alejados, “los de afuera”, que son capaces de recibir el Evangelio con alegría y entusiasmo.

Oración sobre las ofrendas        

Concédenos, Señor, que meditando tu palabra, a ejemplo de san Jerónimo, te ofrezcamos con mayor fervor el sacrificio de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Jer 15, 16

Señor Dios, cuando se presentaban tus palabras, yo las devoraba; ellas eran mi gozo y la alegría de mi corazón.

Oración después de la comunión

Padre, la eucaristía que recibimos en la celebración gozosa de san Jerónimo, mueva el corazón de tus fieles para que, atentos a la enseñanza de la Sagrada Escritura, conozcamos lo que debemos seguir y, siguiéndolo, lleguemos a la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

123
Sábado 01 de Octubre de 2016

Santa Teresa del Niño Jesús, virgen y doctora de la Iglesia

(MO). Blanco.

Santa Teresa, monja carmelita, vivió en Francia entre los años 1873 y 1897. Ingresó siendo muy joven en el Carmelo de Lisieux, y allí murió con sólo 24 años. Su corta vida fue una fuerte experiencia del amor de Dios, experiencia mística que dejó plasmada en su autobiografía “Historia de un alma”. Allí propone el camino de la infancia espiritual y expresa su deseo de vivir en puro amor. Desde el convento rezó fervientemente por los misioneros y su tarea de hacer que Jesús sea conocido en toda la tierra. Es patrona universal de las misiones y patrona de Francia.

Antífona de entrada          cf. Deut 32, 10-12

El Señor la rodeó y la cuidó, la protegió como la pupila de sus ojos. Como el águila extendió sus alas, la tomó consigo y la llevó sobre sus plumas; el Señor solo la condujo.

Oración colecta     

Señor Dios, que has preparado tu reino para los humildes y pequeños, ayúdanos a seguir confiadamente el camino de santa Teresa del Niño Jesús, para que, con su intercesión, podamos contemplar tu gloria eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Jb 42, 1-3. 5-6. 12-17

Lectura del libro de Job.

Job respondió al Señor, diciendo: “Yo sé que tú lo puedes todo y que ningún proyecto es irrealizable para ti. Sí, yo hablaba sin entender, de maravillas que me sobrepasan y que ignoro. Yo te conocía sólo de oídas, pero ahora te han visto mis ojos. Por eso me retracto, y me arrepiento en el polvo y la ceniza”. El Señor bendijo los últimos años de Job mucho más que los primeros. Él llegó a poseer catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas. Tuvo además siete hijos y tres hijas. A la primera la llamó “Paloma”, a la segunda “Canela”, y a la tercera “Sombra para los párpados”. En todo el país no había mujeres tan hermosas como las hijas de Job. Y su padre les dio una parte de herencia entre sus hermanos. Después de esto, Job vivió todavía ciento cuarenta años, y vio a sus hijos y a los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación. Job murió muy anciano y colmado de días.

Palabra de Dios.

Comentario

Al final del libro se ha operado una gran transformación. No porque Job tenga nuevamente familia y riquezas, sino por algo más maravilloso: Job se ha encontrado con Dios. Penosamente, en medio de todos sus interrogantes, cuestionado por sus amigos, sin embargo, con corazón sincero, Job se ha encontrado con Dios. Esta es ahora su mayor riqueza.


Sal 118, 66. 71. 75. 91. 125. 130

R. ¡Brille sobre mí la luz de tu rostro, Señor!

Enséñame la discreción y la sabiduría, porque confío en tus mandamientos. Me hizo bien sufrir la humillación, porque así aprendí tus preceptos. R.

Yo sé que tus juicios son justos, Señor, y que me has humillado con razón. Todo subsiste hasta hoy conforme a tus decretos, porque todas las cosas te están sometidas. R.

Yo soy tu servidor: instrúyeme, y así conoceré tus prescripciones. La explicación de tu palabra ilumina y da inteligencia al ignorante. R.

Aleluya        cf. Mt 11, 25

Aleluya. Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque revelaste los misterios del Reino a los pequeños. Aleluya.

Evangelio     Lc 10. 17-24 

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Al volver los setenta y dos de su misión, dijeron a Jesús llenos de gozo: “Señor, hasta los demonios se nos someten en tu Nombre”. Él les dijo: “Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Les he dado poder para caminar sobre serpientes y escorpiones y para vencer todas las fuerzas del enemigo; y nada podrá dañarlos. No se alegren, sin embargo, de que los espíritus se les sometan; alégrense más bien de que sus nombres estén escritos en el cielo”. En aquel momento Jesús se estremeció de gozo, movido por el Espíritu Santo, y dijo: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque, habiendo mantenido ocultas estas cosas a los sabios y prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar”. Después, volviéndose hacia sus discípulos, Jesús les dijo a ellos solos: “¡Felices los ojos que ven lo que ustedes ven! ¡Les aseguro que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron!”.

Palabra del Señor.

Comentario

A Jesús lo conmueve la alegría profunda de verificar que la Buena Noticia es recibida por los pobres y sencillos. Y este sentimiento tan íntimo lo mueve a la oración. Así se dirige al Padre, porque la obra que Jesús realiza es, en definitiva, acercarnos el Reinado amoroso que el Padre quiere desplegar en este mundo.

Oración sobre las ofrendas        

Señor, te proclamamos admirable en la conmemoración de santa Teresa del Niño Jesús, y te pedimos humildemente que, así como sus méritos fueron de tu agrado, aceptes esta liturgia que celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Mt 18, 3

“Si no se convierten y no se hacen como niños, no entrarán en el reino de los cielos”, dice el Señor.

Oración después de la comunión

El sacramento que recibimos, Padre, encienda en nosotros aquel fuego de amor con el que santa Teresa del Niño Jesús se entregó a ti, implorando para todos tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Domingo 02 de Octubre de 2016

27º Domingo durante el año

Verde.

(Santos Ángeles Custodios).

Antífona de entrada          cf. Est 4, 17

Señor, todo está bajo tu poder y nada puede resistir a tu voluntad. Tú hiciste el cielo y la tierra, y todo lo que está bajo el firmamento; tú eres el Señor del universo.

Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, que con amor generoso sobrepasas los méritos y los deseos de los que te suplican, derrama sobre nosotros tu misericordia perdonando lo que inquieta nuestra conciencia y concediéndonos aun aquello que no nos atrevemos a pedir. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª Lectura    Hab 1, 2-3; 2, 2-4

Lectura de la profecía de Habacuc.

¿Hasta cuándo, Señor, pediré auxilio sin que tú escuches, clamaré hacia ti: “¡Violencia!”, sin que tú salves? ¿Por qué me haces ver la iniquidad y te quedas mirando la opresión? No veo más que saqueo y violencia, hay contiendas y aumenta la discordia. El Señor me respondió y dijo: “Escribe la visión, grábala sobre unas tablas para que se la pueda leer de corrido. Porque la visión aguarda el momento fijado, ansía llegar a término y no fallará; si parece que se demora, espérala, porque vendrá seguramente, y no tardará. El que no tiene el alma recta, sucumbirá, pero el justo vivirá por su fidelidad”.

Palabra de Dios.

Comentario

El justo clama a Dios: ¿Por qué hay tantas injusticias, pecado y dolor? ¿Por qué Dios no interviene fuertemente para terminar con todo eso? Es el mismo clamor que reza el salmo de hoy, invitándonos a la actitud de fidelidad. Dios está con nosotros, en medio de tantas situaciones en que parece que nos ha olvidado. No dudemos de la fidelidad de Dios, y busquemos en él nuestra fortaleza en medio de las vicisitudes que sacuden nuestra vida.


Sal 94, 1-2. 6-9

R. ¡Ojalá hoy escuchen la voz del Señor!

¡Vengan, cantemos con júbilo al Señor, aclamemos a la Roca que nos salva! ¡Lleguemos hasta él dándole gracias, aclamemos con música al Señor! R.

¡Entren, inclinémonos para adorarlo! ¡Doblemos la rodilla ante el Señor que nos creó! Porque él es nuestro Dios, y nosotros, el pueblo que él apacienta, las ovejas conducidas por su mano. R.

Ojalá hoy escuchen la voz del Señor: “No endurezcan su corazón como en Meribá, como en el día de Masá, en el desierto, cuando sus padres me tentaron y provocaron, aunque habían visto mis obras”. R.

2ª Lectura    2Tim 1, 6-8. 13-14

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo.

Querido hijo: Te recomiendo que reavives el don de Dios que has recibido por la imposición de mis manos. Porque el Espíritu que Dios nos ha dado no es un espíritu de temor, sino de fortaleza, de amor y de sobriedad. No te avergüences del testimonio de nuestro Señor, ni tampoco de mí, que soy su prisionero. Al contrario, comparte conmigo los sufrimientos que es necesario padecer por el Evangelio, animado con la fortaleza de Dios. Toma como norma las saludables lecciones de fe y de amor a Cristo Jesús que has escuchado de mí. Conserva lo que se te ha confiado, con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotros.

Palabra de Dios.

Comentario

Dos veces se menciona al Espíritu Santo: el Espíritu nos fue dado, como don; y por lo tanto, el Espíritu habita en nosotros. El Espíritu Santo está vivo, sí, y vivo dentro de cada uno de nosotros. ¡Qué buena noticia! Vivir en fortaleza, amor y sobriedad no depende de nuestras pobres fuerzas, sino del Espíritu, que es pura fuerza de Dios.


Aleluya        1Ped 1, 25

Aleluya. La Palabra del Señor permanece para siempre. Ésta es la Palabra que les ha sido anunciada: el Evangelio. Aleluya.

Evangelio     Lc 17, 3b-10

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Dijo el Señor a sus discípulos: “Si tu hermano peca, repréndelo, y si se arrepiente, perdónalo. Y si peca siete veces al día contra ti, y otras tantas vuelve a ti, diciendo: ‘Me arrepiento’, perdónalo”. Los Apóstoles dijeron al Señor: “Auméntanos la fe”. Él respondió: “Si ustedes tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, y dijeran a esa morera que está ahí: ‘Arráncate de raíz y plántate en el mar’, ella les obedecería. Supongamos que uno de ustedes tiene un servidor para arar o cuidar el ganado. Cuando éste regresa del campo, ¿acaso le dirá: ‘Ven pronto y siéntate a la mesa’? ¿No le dirá más bien: ‘Prepárame la cena y recógete la túnica para servirme hasta que yo haya comido y bebido, y tú comerás y beberás después’? ¿Deberá mostrarse agradecido con el servidor porque hizo lo que se le mandó? Así también ustedes, cuando hayan hecho todo lo que se les mande, digan: ‘Somos simples servidores, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber’”.

Palabra del Señor.

Comentario

Nuestra fidelidad a Dios se expresa en la perseverancia cotidiana. Y esto ocurre cuando, a pesar de todas las dificultades y de las cosas que no entendemos, permanecemos unidos a él. Nuestra fe constante se expresará en el servicio concreto. Y de allí brotará la fuerza que puede mover montañas.

Oración sobre las ofrendas        

Recibe, Señor, la oblación instituida por ti y, por estos sagrados misterios que celebramos, danos la gracia de tu redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Lam 3, 25

El Señor es bondadoso con los que esperan en él, con aquellos que lo buscan.

O bien:         cf. 1Cor 10, 17

Hay un solo pan, y nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque participamos de ese único pan y del único cáliz.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, sácianos con el sacramento del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo, para que nos transformemos en aquello que hemos recibido. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Lunes 03 de Octubre de 2016

De la feria

Verde.

Antífona de entrada          cf. Est 4, 17

Señor, todo está bajo tu poder y nada puede resistir a tu voluntad. Tú hiciste el cielo y la tierra, y todo lo que está bajo el firmamento; tú eres el Señor del universo.

Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, que con amor generoso sobrepasas los méritos y los deseos de los que te suplican, derrama sobre nosotros tu misericordia perdonando lo que inquieta nuestra conciencia y concediéndonos aun aquello que no nos atrevemos a pedir. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Gál 1, 6-12

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia.

Hermanos: Me sorprende que ustedes abandonen tan pronto al que los llamó por la gracia de Cristo, para seguir otro evangelio. No es que haya otro, sino que hay gente que los está perturbando y quiere alterar el Evangelio de Cristo. Pero si nosotros mismos o un ángel del cielo les anuncia un evangelio distinto del que les hemos anunciado, ¡que sea expulsado! Ya se lo dijimos antes, y ahora les vuelvo a repetir: el que les predique un evangelio distinto del que ustedes han recibido, ¡que sea expulsado! ¿Acaso yo busco la aprobación de los hombres o la de Dios? ¿Piensan que quiero congraciarme con los hombres? Si quisiera quedar bien con los hombres, no sería servidor de Cristo. Quiero que sepan, hermanos, que la Buena Noticia que les prediqué no es cosa de los hombres, porque yo no la recibí ni aprendí de ningún hombre, sino por revelación de Jesucristo.

Palabra de Dios.

Comentario

San Pablo debe dirigirse a una comunidad joven, que todavía no está sólidamente asentada en su fe. Y por eso insiste en que se mantengan fieles a la Buena Noticia de Jesucristo sin dejarse seducir por falsos predicadores que quieren ahogar la Vida Nueva que han recibido.


Sal 110, 1-2. 7-9. 10c

R. ¡El Señor se acuerda de su Alianza!

Doy gracias al Señor de todo corazón en la reunión y en la asamblea de los justos. Grandes son las obras del Señor: los que las aman desean comprenderlas. R.

Las obras de sus manos son verdad y justicia; todos sus preceptos son indefectibles: están afianzados para siempre y establecidos con lealtad y rectitud. R.

Él envió la redención a su pueblo, promulgó su alianza para siempre: Su Nombre es santo y temible. ¡El Señor es digno de alabanza eternamente! R.

Aleluya        Jn 13, 34

Aleluya. Les doy un mandamiento nuevo: ámense los unos a los otros, como yo los he amado. Aleluya.

Evangelio     Lc 10, 25-37

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Un doctor de la Ley se levantó y le preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la Vida eterna?”. Jesús le preguntó a su vez: “¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?”. Él le respondió: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu espíritu, y a tu prójimo como a ti mismo”. “Has respondido exactamente; obra así y alcanzarás la vida”, le dijo Jesús. Pero el doctor de la Ley, para justificar su intervención, le hizo esta pregunta: “¿Y quién es mi prójimo?”. Jesús volvió a tomar la palabra y le respondió: “Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de unos ladrones, que lo despojaron de todo, lo hirieron y se fueron, dejándolo medio muerto. Casualmente bajaba por el mismo camino un sacerdote: lo vio y siguió de largo. También pasó por allí un levita: lo vio y siguió su camino. Pero un samaritano que viajaba por allí, al pasar junto a él, lo vio y se conmovió. Entonces se acercó y vendó sus heridas, cubriéndolas con aceite y vino; después lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un albergue y se encargó de cuidarlo. Al día siguiente, sacó dos denarios y se los dio al dueño del albergue, diciéndole: “Cuídalo, y lo que gastes de más, te lo pagaré al volver”. ¿Cuál de los tres te parece que se portó como prójimo del hombre asaltado por los ladrones?”. “El que tuvo compasión de él”, le respondió el doctor. Y Jesús le dijo: “Ve, y procede tú de la misma manera”.

Palabra del Señor.

Comentario

El hombre que bajaba por el camino fue auxiliado por un samaritano. Para los judíos, los samaritanos eran impuros, cismáticos y herejes. Y fue el samaritano el que se hizo prójimo. Con la parábola y el diálogo que la encuadra, Jesús nos pregunta: ¿estarías dispuesto a dejarte ayudar también por ese al que señalás como enemigo e inferior a vos?

Oración sobre las ofrendas        

Recibe, Señor, la oblación instituida por ti y, por estos sagrados misterios que celebramos, danos la gracia de tu redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Lam 3, 25

El Señor es bondadoso con los que esperan en él, con aquellos que lo buscan.

O bien:         cf. 1Cor 10, 17

Hay un solo pan, y nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque participamos de ese único pan y del único cáliz.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, sácianos con el sacramento del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo, para que nos transformemos en aquello que hemos recibido. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Martes 04 de Octubre de 2016

San Francisco de Asís

(MO). Blanco.

“El pobrecito de Asís” vivió en medio de una época tumultuosa. Por un lado, muchos miembros de la Iglesia se apartaban cada vez más del evangelio, llevando una vida de lujo y abandonando al pueblo de Dios. Por otro lado, algunos intentos de cambiar esto derivaban en grupos sectarios, uno más extravagante que el otro, que terminaron rompiendo la unión de los creyentes. Francisco elige el camino de la pobreza, y su vida se convierte en denuncia y testimonio. En medio del fervor de las cruzadas, decide ir a Palestina no con las armas, sino para predicar a los musulmanes. Su vida ejemplar atrajo a muchos a seguirlo, en su época y hasta hoy. Falleció en Asís en el año 1226 y fue canonizado dos años después. Por su amor a todas las criaturas, es el patrono de la ecología.

Antífona de entrada         

Francisco, hombre de Dios, dejó su casa, renunció a sus bienes y se hizo pobre; por ello el Señor lo tomó consigo.

Oración colecta     

Dios nuestro, que otorgaste a san Francisco la gracia de identificarse con Cristo por la humildad y la pobreza; concédenos que, imitando sus ejemplos, podamos seguir a tu Hijo y unirnos a ti con la alegría del amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Gál 1, 13-24

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia.

Hermanos: Seguramente ustedes oyeron hablar de mi conducta anterior en el judaísmo: cómo perseguía con furor a la Iglesia de Dios y la arrasaba, y cómo aventajaba en el judaísmo a muchos compatriotas de mi edad, en mi exceso de celo por las tradiciones paternas. Pero cuando Dios, que me eligió desde el seno de mi madre y me llamó por medio de su gracia, se complació en revelarme a su Hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos, de inmediato, sin consultar a ningún hombre y sin subir a Jerusalén para ver a los que eran apóstoles antes que yo, me fui a Arabia y después regresé a Damasco. Tres años más tarde, fui desde allí a Jerusalén para visitar a Pedro, y estuve con él quince días. No vi a ningún otro apóstol, sino solamente a Santiago, el hermano del Señor. En esto que les escribo, Dios es testigo de que no miento. Después pasé a las regiones de Siria y Cilicia. Las Iglesias de Judea que creen en Cristo no me conocían personalmente, sino sólo por lo que habían oído decir de mí: “El que en otro tiempo nos perseguía, ahora anuncia la fe que antes quería destruir”. Y glorificaban a Dios a causa de mí.

Palabra de Dios.

Comentario

San Pablo hace una breve reseña biográfica para destacar que todo lo que ahora vive es pura gracia. Él conoció y vivió la práctica judía, como buen fariseo. Desde esa experiencia puede apreciar en toda su dimensión la novedad de la fe cristiana. Y puede vivir esa fe de tal manera que provoca que también otros den gloria a Dios.


Sal 138, 1-3. 13-15

R. ¡Llévame por el camino eterno, Señor!

Señor, tú me sondeas y me conoces, tú sabes si me siento o me levanto; de lejos percibes lo que pienso, te das cuenta si camino o si descanso, y todos mis pasos te son familiares. R.

Tú creaste mis entrañas, me plasmaste en el seno de mi madre: te doy gracias porque fui formado de manera tan admirable. ¡Qué maravillosas son tus obras! R.

Tú conocías hasta el fondo de mi alma y nada de mi ser se te ocultaba, cuando yo era formado en lo secreto, cuando era tejido en lo profundo de la tierra. R.

Aleluya        Lc 11, 28

Aleluya. Felices los que escuchan la Palabra de Dios y la practican. Aleluya.

Evangelio     Lc 10, 38-42

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús entró en un pueblo, y una mujer que se llamaba Marta lo recibió en su casa. Tenía una hermana llamada María, que sentada a los pies del Señor escuchaba su Palabra. Marta, que estaba muy ocupada con los quehaceres de la casa, dijo a Jesús: “Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude”. Pero el Señor le respondió: “Marta, Marta, te inquietas y te agitas por muchas cosas, y sin embargo, una sola cosa es necesaria. María eligió la mejor parte, que no le será quitada”.

Palabra del Señor.

Comentario

Hay muchos mandatos sociales y culturales para que estemos atareados y atareadas en muchas cosas. Y llega Jesús con una buena noticia: podemos sentarnos un rato, simplemente a escuchar. Varones y mujeres podemos salir del lugar del quehacer, la productividad y la eficiencia, y disfrutar escuchando esa Palabra que reconforta la vida.

Oración sobre las ofrendas        

Presentamos nuestras ofrendas, Señor, y te pedimos que nos prepares para celebrar dignamente el misterio de la cruz, al que san Francisco se unió con tanto fervor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Mt 5, 3

Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos.

Oración después de la comunión

Concédenos, Padre, por los sacramentos recibidos, que, imitando la caridad y el ardor apostólico de san Francisco, experimentemos los efectos de tu amor y nos prodiguemos por la salvación de nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Liturgia


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