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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Domingo 19/02
Lunes 20/02
Martes 21/02
Miércoles 22/02
Jueves 23/02
Viernes 24/02
Domingo 19 de Febrero de 2017

7º domingo durante el año

Verde.


Antífona de entrada         cf. Sal 12, 6

Señor, yo confío en tu misericordia: que mi corazón se alegre porque me salvaste. Cantaré al Señor, porque me ha favorecido.

Oración colecta    

Concédenos, Dios todopoderoso, que, meditando sin cesar las realidades espirituales, llevemos a la práctica, en palabras y obras, cuanto es de tu agrado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª Lectura    Lev 19, 1-2. 17-18

Lectura del libro del Levítico

El Señor dijo a Moisés: Habla en estos términos a toda la comunidad de Israel: Ustedes serán santos, porque yo, el Señor su Dios, soy santo. No odiarás a tu hermano en tu corazón; deberás reprenderlo convenientemente, para no cargar con un pecado a causa de él. No serás vengativo con tus compatriotas ni les guardarás rencor. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor.

Palabra de Dios.

Comentario

Dios, que es pura santidad, nos quiere santos. Él, que es puro amor, nos invita a amar. Amar es anticipar en esta tierra la vida divina. El amor de Dios, viviente en nuestro corazón, arroja fuera todos los odios.


Sal 102, 1-4. 8. 10. 12-13

R. El Señor es bondadoso y compasivo.

Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga a su santo Nombre; bendice al Señor, alma mía, y nunca olvides sus beneficios. R.

Él perdona todas tus culpas y sana todas tus dolencias; rescata tu vida del sepulcro, te corona de amor y de ternura. R.

El Señor es bondadoso y compasivo, lento para enojarse y de gran misericordia; no nos trata según nuestros pecados ni nos paga conforme a nuestras culpas. R.

Cuanto dista el oriente del occidente, así aparta de nosotros nuestros pecados. Como un padre cariñoso con sus hijos, así es cariñoso el Señor con sus fieles. R.

2ª Lectura    1Cor 3, 16-23

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: ¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él. Porque el templo de Dios es sagrado, y ustedes son ese templo. ¡Que nadie se engañe! Si alguno de ustedes se tiene por sabio en este mundo, que se haga insensato para ser realmente sabio. Porque la sabiduría de este mundo es locura delante de Dios. En efecto, dice la Escritura: “Él sorprende a los sabios en su propia astucia”, y además: “El Señor conoce los razonamientos de los sabios y sabe que son vanos”. En consecuencia, que nadie se gloríe en los hombres, porque todo les pertenece a ustedes: Pablo, Apolo o Cefas, el mundo, la vida, la muerte, el presente o el futuro. Todo es de ustedes, pero ustedes son de Cristo y Cristo es de Dios.

Palabra de Dios.

Comentario

San Pablo quiere alejarnos de la vana sabiduría, que no tiene nada de sabia, sino que es pura presunción. Por eso nos exhorta a adherirnos a Dios mucho más fuertemente. Él nos dará la verdadera sabiduría, que no depende de tal o cual maestro, y que parece una locura a los ojos del mundo.


Aleluya        1Jn 2, 5

Aleluya. En aquél que cumple la palabra de Cristo, el amor de Dios ha llegado verdaderamente a su plenitud. Aleluya.

Evangelio     Mt 5, 38-48

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a sus discípulos: Ustedes han oído que se dijo: “Ojo por ojo y diente por diente”. Pero yo les digo que no hagan frente al que les hace mal: al contrario, si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, preséntale también la otra. Al que quiere hacerte un juicio para quitarte la túnica, déjale también el manto; y si te exige que lo acompañes un kilómetro, camina dos con él. Da al que te pide, y no le vuelvas la espalda al que quiere pedirte algo prestado. Ustedes han oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo” y odiarás a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores; así serán hijos del Padre que está en el cielo, porque él hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer la lluvia sobre justos e injustos. Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen lo mismo los publicanos? Y si saludan solamente a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen lo mismo los paganos? Por lo tanto, sean perfectos como es perfecto el Padre que está en el cielo.

Palabra del Señor.

Comentario

“El amor no conoce límites. El amor a los enemigos es la expresión más fuerte de la voluntad de Jesús de superar todas las barreras levantadas por los hombres, todas las definiciones legales, todos los legalismos, y de introducirse en la amplitud y libertad del amor divino. Sin embargo el amor, desde el amor al prójimo al amor del enemigo, es justamente caracterizado como ‘el mandamiento supremo’ que está siempre ante nosotros, al que sólo nos aproximamos, y que difícilmente podemos cumplir plenamente alguna vez. El culmen del amor es dar la vida por los otros según el ejemplo de Jesús” (R. Schnackenburg, Todo es posible para el que cree, Ed. Paulinas).

Oración sobre las ofrendas       

Al celebrar estos misterios con la debida reverencia, te suplicamos, Señor, que los dones ofrecidos para tu gloria nos obtengan la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión       Sal 9, 2-3

Proclamaré todas tus maravillas; quiero alegrarme y regocijarme en ti y cantar himnos a tu nombre, Altísimo.

O bien:         Jn 11, 27

Señor, creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que debía venir al mundo.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, concédenos alcanzar la salvación eterna, cuyo anticipo hemos recibido en este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Lunes 20 de Febrero de 2017

De la feria
Verde.

Antífona de entrada         cf. Sal 12, 6

Señor, yo confío en tu misericordia: que mi corazón se alegre porque me salvaste. Cantaré al Señor, porque me ha favorecido.

Oración colecta    

Concédenos, Dios todopoderoso, que, meditando sin cesar las realidades espirituales, llevemos a la práctica, en palabras y obras, cuanto es de tu agrado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Ecli 1, 1-10

Lectura del libro del Eclesiástico.

Toda sabiduría viene del Señor, y está con él para siempre. ¿Quién puede contar la arena de los mares, las gotas de la lluvia y los días de la eternidad? ¿Quién puede medir la altura del cielo, la extensión de la tierra, el abismo y la sabiduría? Antes que todas las cosas fue creada la sabiduría, y la inteligencia previsora desde toda la eternidad. El manantial de la sabiduría es la palabra de Dios en las alturas, y sus canales son los mandamientos eternos. ¿A quién fue revelada la raíz de la sabiduría y quién conoció sus secretos designios? ¿A quién se le manifestó la ciencia de la sabiduría y quién comprendió la diversidad de sus caminos? Sólo uno es sabio, temible en extremo: el Señor, que está sentado en su trono. Él mismo la creó, la vio y la midió, y la derramó sobre todas sus obras: la dio a todos los hombres, según su generosidad, y la infundió abundantemente en aquéllos que lo aman.

Palabra de Dios.

Comentario

Dios nos regala su sabiduría. Recibámosla con apertura y gratitud y dejemos que esta Sabiduría nos modele. No para contar las gotas de lluvia o los granos de arena, sino para poder contemplar con los ojos de Dios el mundo y nuestra propia existencia.


Sal 92, 1-2. 5

R. ¡Reina el Señor, revestido de majestad!

¡Reina el Señor, revestido de majestad! El Señor se ha revestido, se ha ceñido de poder. El mundo está firmemente establecido: ¡no se moverá jamás! R.

Tu trono está firme desde siempre, tú existes desde la eternidad. Tus testimonios, Señor, son dignos de fe, la santidad embellece tu Casa a lo largo de los tiempos. R.

Aleluya        cf. 2Tim 1, 10b

Aleluya. Nuestro Salvador Jesucristo destruyó la muerte e hizo brillar la vida incorruptible, mediante la Buena Noticia. Aleluya.

Evangelio     Mc 9, 14-29

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Después de la Transfiguración, Jesús, Pedro, Santiago y Juan bajaron del monte. Llegaron donde estaban los otros discípulos y los encontraron en medio de una gran multitud, discutiendo con algunos escribas. En cuanto la multitud distinguió a Jesús, quedó asombrada y corrieron a saludarlo. Él les preguntó: “¿Sobre qué estaban discutiendo?”. Uno de ellos le dijo: “Maestro, te he traído a mi hijo, que está poseído de un espíritu mudo. Cuando se apodera de él, lo tira al suelo y le hace echar espuma por la boca; entonces le crujen sus dientes y se queda rígido. Le pedí a tus discípulos que lo expulsaran pero no pudieron”. “Generación incrédula, respondió Jesús, ¿hasta cuándo estaré con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganmelo”. Y ellos se lo trajeron. En cuanto vio a Jesús, el espíritu sacudió violentamente al niño, que cayó al suelo y se revolcaba, echando espuma por la boca. Jesús le preguntó al padre: “¿Cuánto tiempo hace que está así?”. “Desde la infancia, le respondió, y a menudo lo hace caer en el fuego o en el agua para matarlo. Si puedes hacer algo, ten piedad de nosotros y ayúdanos”. “¡Si puedes...!”, respondió Jesús. “Todo es posible para el que cree”. Inmediatamente el padre del niño exclamó: “Creo, ayúdame porque tengo poca fe”. Al ver que llegaba más gente, Jesús increpó al espíritu impuro, diciéndole: “Espíritu mudo y sordo, yo te lo ordeno, sal de él y no vuelvas más”. El demonio gritó, sacudió violentamente al niño y salió de él, dejándolo como muerto, tanto que muchos decían: “Está muerto”. Pero Jesús, tomándolo de la mano, lo levantó, y el niño se puso de pie. Cuando entró a la casa y quedaron solos, los discípulos le preguntaron: “¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?”. Él les respondió: “Esta clase de demonios se expulsa sólo con la oración”.

Palabra del Señor.

Comentario

Muchas veces podemos encontrarnos como los discípulos ante situaciones muy difíciles: nuestras fuerzas parecen sucumbir ante las fuerzas del mal. ¿Por qué no podemos? Es también nuestra pregunta. Y el Señor vuelve a respondernos: la clave está en la oración. Es necesario abrirnos a la fe y depositar la confianza en Jesucristo, que ha vencido al mal en todas sus formas.

Oración sobre las ofrendas       

Al celebrar estos misterios con la debida reverencia, te suplicamos, Señor, que los dones ofrecidos para tu gloria nos obtengan la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión       Sal 9, 2-3

Proclamaré todas tus maravillas; quiero alegrarme y regocijarme en ti y cantar himnos a tu nombre, Altísimo.

O bien:         Jn 11, 27

Señor, creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que debía venir al mundo.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, concédenos alcanzar la salvación eterna, cuyo anticipo hemos recibido en este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.

123
Martes 21 de Febrero de 2017

Misa a elección:

Feria. Verde.
San Pedro Damián, obispo y doctor de la Iglesia. (ML). Blanco.



(Día Internacional de la Lengua Materna).


San Pedro Damián nació en Rávena (Italia) en el año 1007. Recibió una sólida educación desde joven, y a los 28 años ingresó en un monasterio donde llevó una vida de austeridad y oración. Debido a su sabiduría, fue consultado sobre distintos temas que en ese momento preocupaban a la Iglesia. En sus escritos exhorta vehementemente al clero a llevar una vida de austeridad y a no caer en la inmoralidad. Nombrado obispo de Ostia, debió abandonar la paz del monasterio para intervenir directamente en distintas misiones eclesiásticas. Ya anciano, regresó a la vida monástica. Fue declarado doctor de la Iglesia en el año 1828.

Antífona de entrada         cf. Sal 12, 6

Señor, yo confío en tu misericordia: que mi corazón se alegre porque me salvaste. Cantaré al Señor, porque me ha favorecido.

Oración colecta    

Concédenos, Dios todopoderoso, que, meditando sin cesar las realidades espirituales, llevemos a la práctica, en palabras y obras, cuanto es de tu agrado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:         de san Pedro Damián

Dios todopoderoso, concédenos seguir con fidelidad las enseñanzas y ejemplos del obispo san Pedro Damián, de modo que, anteponiendo a Cristo en todo y sirviendo siempre a tu Iglesia, alcancemos el gozo de la luz eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo...

Lectura        Ecli 2,1-11

Lectura del libro del Eclesiástico.

Hijo, si te decides a servir al Señor, prepara tu alma para la prueba. Endereza tu corazón, sé firme, y no te inquietes en el momento de la desgracia. Únete al Señor y no te separes, para que al final de tus días seas enaltecido. Acepta de buen grado todo lo que te suceda, y sé paciente en las vicisitudes de tu humillación. Porque el oro se purifica en el fuego, y los que agradan a Dios, en el crisol de la humillación. Confía en él, y él vendrá en tu ayuda, endereza tus caminos y espera en él. Los que temen al Señor, esperen su misericordia, y no se desvíen, para no caer. Los que temen al Señor, tengan confianza en él, y no les faltará su recompensa. Los que temen al Señor, esperen sus beneficios, el gozo duradero y la misericordia. Fíjense en las generaciones pasadas y vean: ¿Quién confió en el Señor y quedó confundido? Quién perseveró en su temor y fue abandonado? ¿Quién lo invocó y no fue tenido en cuenta? Porque el Señor es misericordioso y compasivo, perdona los pecados y salva en el momento de la aflicción.

Palabra de Dios.

Comentario

El pasaje repite una afirmación que aparece muchas veces a lo largo del Antiguo Testamento: el Señor es compasivo y misericordioso, perdona los pecados y salva en tiempo de desgracia. Esta declaración nos exhorta a confiar en la bondad de Dios, que se manifiesta como perdón y como salvación. Cuando pecamos, o estemos en peligro, no dudemos en acudir a él. Él se complace en ejercer su misericordia.


Sal 36, 3-4.18-19. 27. 39-40

R. ¡Confía tu suerte al Señor!

Confía en el Señor y practica el bien; habita en la tierra y vive tranquilo: que el Señor sea tu único deleite, y él colmará los deseos de tu corazón. R.

El Señor se preocupa de los buenos, su herencia permanecerá para siempre; no desfallecerán en los momentos de penuria, y en tiempos de hambre quedarán saciados. R.

Aléjate del mal, practica el bien, y siempre tendrás una morada, porque el Señor ama la justicia y nunca abandona a sus fieles. R.

La salvación de los justos viene del Señor, él es su refugio en el momento del peligro; el Señor los ayuda y los libera, los salva porque confiaron en él. R.

Aleluya        Gál 6, 14

Aleluya. Yo sólo me gloriaré en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo está crucificado para mí, como yo lo estoy para el mundo. Aleluya.

Evangelio     Mc 9, 30-37

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús atravesaba la Galilea junto con sus discípulos y no quería que nadie lo supiera, porque enseñaba y les decía: “El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo matarán y tres días después de su muerte, resucitará”. Pero los discípulos no comprendían esto y temían hacerle preguntas. Llegaron a Cafarnaúm y, una vez que estuvieron en la casa, les preguntó: “¿De qué hablaban en el camino?”. Ellos callaban, porque habían estado discutiendo sobre quién era el más grande. Entonces, sentándose, llamó a los Doce y les dijo: “El que quiere ser el primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos”.

Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos y, abrazándolo, les dijo: “El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí, y el que me recibe, no es a mí al que recibe, sino a Aquél que me ha enviado”.

Palabra del Señor.

Comentario

Jesús y los suyos siguen en camino. Pero los discípulos van sin entender. Mientras Jesús anuncia su mesianismo sufriente, los integrantes de la comunidad siguen pensando con criterios de éxito y de poder. Nuestra vanidad está toda reflejada en la disputa por “quién es el más grande”. Aún queda mucho por aprender en este camino. Hay que volverse pequeño como los niños.

Oración sobre las ofrendas       

Al celebrar estos misterios con la debida reverencia, te suplicamos, Señor, que los dones ofrecidos para tu gloria nos obtengan la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión       Sal 9, 2-3

Proclamaré todas tus maravillas; quiero alegrarme y regocijarme en ti y cantar himnos a tu nombre, Altísimo.

O bien:         Jn 11, 27

Señor, creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que debía venir al mundo.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, concédenos alcanzar la salvación eterna, cuyo anticipo hemos recibido en este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Miércoles 22 de Febrero de 2017

La Cátedra del apóstol san Pedro

(F). Blanco.


“Cátedra” significa sede fija. En el ámbito académico, se habla de una “cátedra” como el lugar desde donde se imparte la enseñanza. En esta fiesta recordamos que Jesús le dejó a san Pedro, y en él a toda la Iglesia, la misión de enseñar. Esa enseñanza constituye el Magisterio de la Iglesia, que de manera dinámica sigue transmitiendo el mensaje de Jesús. Para Pedro y sus sucesores, esta tarea no constituye un privilegio sino una función que deben cumplir, al servicio de todo el pueblo de Dios.

Antífona de entrada         cf. Lc 22, 32

El Señor dijo a Pedro: “Yo he rogado por ti, para que no te falte la fe. Y tú, después que hayas vuelto, confirma a tus hermanos”.

Oración colecta    

Dios todopoderoso, te pedimos que ninguna tribulación nos perturbe ya que nos has edificado sobre la piedra de la confesión apostólica. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        1Ped 5, 1-4

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro.

Queridos hermanos: Exhorto a los presbíteros que están entre ustedes, siendo yo presbítero como ellos y testigo de los sufrimientos de Cristo y copartícipe de la gloria que va a ser revelada. Apacienten el rebaño de Dios, que les ha sido confiado; velen por él, no forzada, sino espontáneamente, como lo quiere Dios; no por un interés mezquino, sino con abnegación; no pretendiendo dominar a los que les han sido encomendados, sino siendo de corazón ejemplo para el rebaño. Y cuando llegue el Jefe de los pastores, recibirán la corona imperecedera de gloria.

Palabra de Dios.

Comentario

La tarea del pastor es velar por las ovejas que le han sido encomendadas, imitando en todo al buen Pastor. Por eso se exige que la tarea se haga en forma desinteresada y generosa, y con esto el pueblo de Dios se mantendrá fiel hasta la venida de Jesucristo.


Sal 22, 1-6

R. El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.

El Señor es mi pastor, nada me puede faltar. Él me hace descansar en verdes praderas, me conduce a las aguas tranquilas y repara mis fuerzas: me guía por el recto sendero, por amor de su nombre. R.

Aunque cruce por oscuras quebradas, no temeré ningún mal, porque tú estás conmigo: tu vara y tu bastón me infunden confianza. R.

Tú preparas ante mí una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa. R.

Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la casa del Señor, por muy largo tiempo. R.

Aleluya        Mt 16, 18

Aleluya. Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Aleluya.

Evangelio     Mt 16, 13-19

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: “¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?”. Ellos le respondieron: “Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas”. “Y ustedes –les preguntó–, ¿quién dicen que soy?”. Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Y Jesús le dijo: “Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo. Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo”.

Palabra del Señor.

Comentario

“Mateo es el único evangelista que utiliza la palabra ‘Iglesia’ (en griego ekklesía), un modo de designar a la asamblea. Aquí se refiere a la asamblea que prolongará al grupo reunido alrededor de Jesús durante su vida terrena y se reunirá posteriormente en torno en Cristo resucitado. De esta manera, la imagen del edificio erigido por Cristo se entrecruza con la de una comunidad reunida para el culto” (A. Levoratti, Evangelio según San Mateo, en Comentario Bíblico Latinoamericano, Ed. Verbo Divino).

Oración sobre las ofrendas       

Acepta con bondad, Señor, las oraciones y ofrendas de tu Iglesia para que alcance la vida eterna, guiada por el apóstol Pedro, cuyo magisterio la mantiene en la integridad de la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión       cf. Mt 16, 16. 18

Pedro dijo a Jesús: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Jesús le respondió: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”.

Oración después de la comunión

Dios y Padre nuestro, que en la celebración del apóstol san Pedro nos alimentaste con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, haz que este misterio de redención sea para nosotros sacramento de unidad y de paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Jueves 23 de Febrero de 2017

San Policarpo, obispo y mártir

(MO). Rojo.


Policarpo fue obispo de Esmirna (Turquía), un verdadero pastor que guió y enseñó a los fieles. En medio de las persecuciones, escribió una carta a los cristianos de Filipos donde habla del “martirio de la cruz”. En su ciudad, Esmirna, fue hecho prisionero por una turba de gente que pedía: “Policarpo a la hoguera”. Llevado ante el tribunal, se proclamó cristiano y fue condenado a morir en la hoguera, en el año 155. Se conservan los relatos de su prendimiento, juicio y martirio, los cuales constituyen un importante testimonio para ver cómo se llevó adelante la persecución del Imperio Romano contra los cristianos. Esta persecución no solamente fue dirigida por las autoridades, sino que también fue apoyada por muchas personas de la “buena sociedad” romana, que despreciaba a los cristianos por su estilo de vida.

Antífona de entrada        

Este santo combatió hasta la muerte en defensa de la ley de Dios y no temió las amenazas de los impíos: estaba arraigado sobre roca firme.

Oración colecta    

Dios y Señor de todo lo creado, que asociaste al obispo san Policarpo al número de los mártires, concédenos, por su intercesión, que participando con él en la pasión de Cristo resucitemos por el Espíritu Santo para la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Ecli 5, 1-8

Lectura del libro del Eclesiástico.

No te fíes de tus riquezas ni digas: “Con esto me basta”. No dejes que tu deseo y tu fuerza te lleven a obrar según tus caprichos. No digas: “¿Quién podrá dominarme?”, porque el Señor da a cada uno su merecido. No digas: “Pequé, ¿y qué me sucedió?”, porque el Señor es paciente. No estés tan seguro del perdón, mientras cometes un pecado tras otro. No digas: “Su compasión es grande; él perdonará la multitud de mis pecados”, porque en él está la misericordia, pero también la ira, y su indignación recae sobre los pecadores. No tardes en volver al Señor, dejando pasar un día tras otro, porque la ira del Señor irrumpirá súbitamente y perecerás en el momento del castigo. No te fíes de las riquezas adquiridas injustamente: de nada te servirán en el día de la desgracia.

Palabra de Dios.

Comentario

El pasaje reúne dos enseñanzas. Por un lado, advierte que no debemos poner la seguridad en las riquezas. Este mensaje es similar al que enseña Jesús cuando nos dice: “Donde está tu tesoro estará tu corazón” (Mt 6, 21). La otra enseñanza amonesta para no perseverar en el pecado y estar prontos a convertirnos. Su estilo recuerda la predicación de Juan Bautista, que exigía la conversión urgente.


Sal 1, 1-4. 6

R. ¡Feliz el que pone su confianza en el Señor!

¡Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los impíos, sino que se complace en la ley del Señor y la medita de día y de noche! R.

Él es como un árbol plantado al borde de las aguas, que produce fruto a su debido tiempo, y cuyas hojas nunca se marchitan: todo lo que haga le saldrá bien. R.

No sucede así con los malvados: ellos son como paja que se lleva el viento, porque el Señor cuida el camino de los justos, pero el camino de los malvados termina mal. R.

Aleluya        cf. 1Tes 2,13

Aleluya. Reciban la Palabra de Dios, no como palabra humana, sino como lo que es realmente, como Palabra de Dios. Aleluya.

Evangelio     Mc 9, 41-50

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús dijo a sus discípulos: "Les aseguro que no quedará sin recompensa el que les dé a beber un vaso de agua por el hecho de que ustedes pertenecen a Cristo. Si alguien llegara a escandalizar a uno de estos pequeños que tienen fe, sería preferible para él que le ataran al cuello una piedra de moler y lo arrojaran al mar. Si tu mano es para ti ocasión de pecado, córtala, porque más te vale entrar en la Vida manco, que ir con tus dos manos al infierno, al fuego inextinguible. Y si tu pie es para ti ocasión de pecado, córtalo, porque más te vale entrar lisiado en la Vida, que ser arrojado con tus dos pies al infierno. Y si tu ojo es para ti ocasión de pecado, arráncalo, porque más te vale entrar con un solo ojo en el Reino de Dios, que ser arrojado con tus dos ojos al infierno, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga. Porque cada uno será salado por el fuego. La sal es una cosa excelente, pero si se vuelve insípida, ¿con qué la volverán a salar? Que haya sal en ustedes mismos y vivan en paz unos con otros".

Palabra del Señor.

Comentario

Jesús nos amonesta para que nos cuidemos de no caer en pecado: “Si tu mano es ocasión...”. Pero el Maestro es mucho más tajante cuando se trata de no dar ocasión de pecado a los más pequeños, es decir, no escandalizarlos. Es hora de quitar el pecado y poner sal en la vida. Así, la comunidad se estimula y se protege, teniendo especial cuidado por los más pequeños y débiles.

Oración sobre las ofrendas       

Santifica con tu bendición estos dones que te ofrecemos, Señor, y, por ellos, enciende en nosotros la llama de aquel amor por el cual san Policarpo venció los tormentos del martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión       cf. Mt 10, 39

Dice el Señor: “El que pierda su vida por mí, la encontrará”.

Oración después de la comunión

Señor nuestro, que los sacramentos recibidos nos concedan aquella fortaleza que dio a tu mártir san Policarpo la fidelidad en tu servicio y la victoria en su pasión. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Viernes 24 de Febrero de 2017


De la feria

Verde.


Antífona de entrada         cf. Sal 12, 6

Señor, yo confío en tu misericordia: que mi corazón se alegre porque me salvaste. Cantaré al Señor, porque me ha favorecido.

Oración colecta    

Concédenos, Dios todopoderoso, que, meditando sin cesar las realidades espirituales, llevemos a la práctica, en palabras y obras, cuanto es de tu agrado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Ecli 6, 5-17

Lectura del libro del Eclesiástico.

Las palabras dulces multiplican los amigos y un lenguaje amable favorece las buenas relaciones. Que sean muchos los que te saluden, pero el que te aconseja, sea uno entre mil. Si ganas un amigo, gánalo en la prueba, y no le des confianza demasiado pronto. Porque hay amigos ocasionales, que dejan de serlo en el día de tu aflicción. Hay amigos que se vuelven enemigos, y para avergonzarte, revelan el motivo de la disputa. Hay amigos que comparten tu mesa y dejan de serlo en el día de la aflicción. Mientras te vaya bien, serán como tú mismo y hablarán abiertamente con tus servidores; pero si te va mal, se pondrán contra ti y se esconderán de tu vista. Sepárate de tus enemigos y sé precavido con tus amigos. Un amigo fiel es un refugio seguro: el que lo encuentra ha encontrado un tesoro. Un amigo fiel no tiene precio, no hay manera de estimar su valor. Un amigo fiel es un bálsamo de vida, que encuentran los que temen al Señor. El que teme al Señor encamina bien su amistad, porque como es él, así también será su amigo.

Palabra de Dios.

Comentario

Dediquemos las bellas palabras del sabio a nuestros amigos y amigas. Demos gracias a Dios por estos tesoros que nos ha puesto en el camino de la vida. Y pidamos al Espíritu Santo que él oriente nuestro cariño y nuestra amistad.


Sal 118, 12. 16. 18. 27. 34-35

R. ¡Condúceme por la senda de tus mandamientos, Señor!

Tú eres bendito, Señor: enséñame tus preceptos. Mi alegría está en tus preceptos: no me olvidaré de tu palabra. R.

Abre mis ojos, para que contemple las maravillas de tu ley. Instrúyeme en el camino de tus leyes, y yo meditaré tus maravillas. R.

Instrúyeme, para que observe tu ley y la cumpla de todo corazón. Condúceme por la senda de tus mandamientos, porque en ella tengo puesta mi alegría. R.

Aleluya        cf. Jn 17, 17ba

Aleluya. Tu palabra, Señor, es verdad; conságranos en la verdad. Aleluya.

Evangelio     Mc 10, 1-12

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús fue a la región de Judea, al otro lado del Jordán. Se reunió nuevamente la multitud alrededor de él y, como de costumbre, les estuvo enseñando una vez más. Se acercaron a Jesús algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le plantearon esta cuestión: “¿Es lícito al hombre divorciarse de su mujer?”. Él les respondió: “¿Qué es lo que Moisés les ha ordenado?”. Ellos dijeron: “Moisés permitió redactar una declaración de divorcio y separarse de ella”. Entonces Jesús les respondió: “Si Moisés les dio esta prescripción fue debido a la dureza del corazón de ustedes. Pero desde el principio de la creación, “Dios los hizo varón y mujer”. “Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre, y los dos no serán sino una sola carne”. De manera que ya no son dos, “sino una sola carne”. Que el hombre no separe lo que Dios ha unido”. Cuando regresaron a la casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre esto. Él les dijo: “El que se divorcia de su mujer y se casa con otra comete adulterio contra aquélla; y si una mujer se divorcia de su marido y se casa con otro, también comete adulterio”.

Palabra del Señor.

Comentario

La interpretación farisea permitía, de manera unilateral, que el marido repudiara a su mujer. Se discutía mucho en las escuelas de los distintos maestros sobre cuáles podían ser los motivos para repudiar, desde los más graves hasta los más leves. Jesús se pone al margen de estas disquisiciones. Jesús quiere destacar el proyecto original de Dios, donde no había privilegios unilaterales para una de las partes, sino la unión en paz e igualdad.

Oración sobre las ofrendas       

Al celebrar estos misterios con la debida reverencia, te suplicamos, Señor, que los dones ofrecidos para tu gloria nos obtengan la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión       Sal 9, 2-3

Proclamaré todas tus maravillas; quiero alegrarme y regocijarme en ti y cantar himnos a tu nombre, Altísimo.

O bien:         Jn 11, 27

Señor, creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que debía venir al mundo.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, concédenos alcanzar la salvación eterna, cuyo anticipo hemos recibido en este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Liturgia


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