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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Domingo 25/08
Lunes 26/08
Martes 27/08
Miércoles 28/08
Jueves 29/08
Viernes 30/08
Domingo 25 de Agosto de 2019

Domingo XXI durante el año.
Verde.

Agenda:

- Día de la infancia misionera

Antífona de entrada           Sal 85, 1. 3

Inclina tu oído, Señor, respóndeme; salva a tu servidor que en ti confía. Ten piedad de mí, Señor, que te invoco todo el día.


Oración colecta                 

Señor Dios, que unes a tus fieles en una sola voluntad; concédenos amar lo que mandas y esperar lo que prometes, para que, en la inestabilidad del mundo presente, nuestros corazones estén firmes donde se encuentra la alegría verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª Lectura    Is 66, 18-21


Lectura del libro de Isaías.

Así habla el Señor: Yo mismo vendré a reunir a todas las naciones y a todas las lenguas, y ellas vendrán y verán mi gloria. Yo les daré una señal, y a algunos de sus sobrevivientes los enviaré a las naciones extranjeras, a las costas lejanas que no han oído hablar de mí ni han visto mi gloria. Y ellos anunciarán mi gloria a las naciones. Ellos traerán a todos los hermanos de ustedes, como una ofrenda al Señor, hasta mi Montaña santa de Jerusalén. Los traerán en ca­ballos, carros y literas, a lomo de mulas y en dromedarios ?dice el Señor? como los israelitas llevan la ofrenda a la Casa del Señor en un recipiente puro. Y también de entre ellos tomaré sacerdotes y levitas, dice el Señor.

Palabra de Dios.


Comentario

Desde tiempos de Isaías, Dios se presenta como Dios de todo el mundo. Por lo tanto, hay que anunciarlo en todos los países, las ciudades y a cada persona.


Salmo Sal 116, 1-2


R. Vayan por todo el mundo y anuncien el Evangelio.

¡Alaben al Señor, todas las naciones, glorifíquenlo, todos los pueblos! R.

Es inquebrantable su amor por nosotros, y su fidelidad permanece para siempre. R.


2ª Lectura    Heb 12, 5-7. 11-13


Lectura de la carta a los Hebreos.

Hermanos: Ustedes se han olvidado de la exhortación que Dios les dirige como a hijos suyos: Hijo mío, no desprecies la corrección del Señor, y cuando te reprenda, no te desalientes. Porque el Señor corrige al que ama y castiga a todo aquel que recibe por hijo. Si ustedes tienen que sufrir es para su corrección; porque Dios los trata como a hijos, y ¿hay algún hijo que no sea corregi­do por su padre? Es verdad que toda corrección, en el momento de recibirla, es motivo de tristeza y no de alegría; pero más tarde, produce frutos de paz y de justicia en los que han sido adiestrados por ella. Por eso, “que recobren su vigor las manos que desfallecen y las rodillas que flaquean. Y ustedes, avancen por un camino lla­no”, para que el rengo no caiga, sino que se sane.

Palabra de Dios.


Comentario

La Biblia no define aquí que Dios nos eduque a través del castigo. Por eso, no podemos aceptar de ninguna manera la idea de Dios-castigador-examinador. Sí, en cambio, debemos considerar los dolores que la vida nos presenta, sin mentirnos, sin ocultarnos, sin disfrazar la realidad. Esos dolores nos deben fortalecer en la fe, y hasta nos deben llevar a Dios, no como nuestro “castigador”, sino como nuestro Padre amado.


Aleluya          Jn 14, 6

Aleluya. “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí”, dice el Señor. Aleluya.


Evangelio      Lc 13, 22-30


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús iba enseñando por las ciudades y pueblos, mientras se dirigía a Jerusalén. Una persona le preguntó: “Señor, ¿es verdad que son pocos los que se salvan?”. Él respondió: “Traten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querrán entrar y no lo conseguirán. En cuanto el dueño de casa se levante y cierre la puerta, ustedes, desde afuera, se pondrán a golpear la puerta, diciendo: ‘Señor, ábrenos’. Y él les responderá: ‘No sé de dónde son ustedes’. Entonces comenzarán a decir: ‘Hemos comido y bebido conti­go, y tú enseñaste en nuestras plazas’. Pero él les dirá: ‘No sé de dónde son ustedes; ¡apártense de mí todos los que hacen el mal!’. Allí habrá llantos y rechinar de dientes, cuando vean a Abra­ham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes sean arrojados afuera. Y vendrán muchos de Oriente y de Occidente, del Norte y del Sur, a ocupar su lugar en el banquete del Reino de Dios. Hay algunos que son los últimos y serán los primeros, y hay otros que son los primeros y serán los últimos”.

Palabra del Señor.


Comentario

“La Iglesia es Cristo, que sigue caminando hacia Jerusalén por ciudades y aldeas. Es hermoso pensar, hermanos, en esta Iglesia misionera y peregrina, lo cual le da a todos los que la componemos un sentido de peregrinación. Nadie tiene que instalarse. Todos tenemos que ir con el bastón del peregrino, si bien tenemos que hacer feliz la tierra en que vivimos, pero sabemos que vamos de paso. Hoy la ocupamos nosotros; ayer la ocuparon nuestros abuelos, que ya no existen; mañana la ocuparán las generaciones futuras, y ya nosotros no existiremos. La humanidad es una continua peregrinación. Y Cristo quiere caminar con esa historia, con la historia de todos los tiempos” (San Oscar Romero, Homilía del 21º domingo del Tiempo Ordinario, 21/8/1977).

Oración sobre las ofrendas       

Señor, que en el sacrificio único de Cristo, te has adquirido un pueblo de hijos, sé bondadoso con nosotros y concede a tu Iglesia los dones de la unidad y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Sal 103, 13-15

Señor, la tierra se sacia con el fruto de tus obras: el pan que sale de la tierra y el vino que alegra el corazón del hombre.


Oración después de la comunión

Padre nuestro, realiza plenamente en nosotros la obra de tu misericordia, y concédenos tu gracia para que podamos agradarte en todo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lunes 26 de Agosto de 2019

De la feria. Verde.
Beato Ceferino Namuncurá, laico. Blanco.

Ceferino nació en Chimpay, Río Negro (Argentina), en el año 1886. Era hijo de un cacique, y fue bautizado por los misioneros salesianos que estaban en la zona. A los 11 años de edad, se trasladó a Buenos Aires porque su intención era estudiar para ser útil a su pueblo. Estando en el colegio salesiano, ingresó como aspirante en la congregación. Al enfermarse de tuberculosis, fue trasladado a Italia, pensando que podría encontrarse alguna curación. Allí falleció a la edad de 19 años. Fue beatificado en el año 2007.

Antífona de entrada           Sal 85, 1. 3

Inclina tu oído, Señor, respóndeme; salva a tu servidor que en ti confía. Ten piedad de mí, Señor, que te invoco todo el día.


Oración colecta     

Señor Dios, que unes a tus fieles en una sola voluntad; concédenos amar lo que mandas y esperar lo que prometes, para que, en la inestabilidad del mundo presente, nuestros corazones estén firmes donde se encuentra la alegría verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.


O bien:           del beato Ceferino

Dios todopoderoso y eterno, que en el beato Ceferino Namuncurá, hijo de la tierra patagónica, ofreces a los jóvenes un alegre ejemplo de santidad, concédenos por su intercesión ser ardientes misioneros de tu Reino para nuestro pueblo, realizando, con amor y fortaleza, las tareas de cada día. Por nuestro Señor Jesucristo…

Lectura         1Tes 1, 1-10


Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Tesalónica.

Pablo, Silvano y Timoteo saludan a la Iglesia de Tesalónica, que está unida a Dios Padre y al Señor Jesucristo. Llegue a uste­des la gracia y la paz. Siempre damos gracias a Dios por todos ustedes, cuando los recordamos en nuestras oraciones, y sin cesar tenemos presente delante de Dios, nuestro Padre, cómo ustedes han manifestado su fe con obras, su amor con fatigas y su esperanza en nuestro Señor Jesucristo con una firme constancia. Sabemos, hermanos amados por Dios, que ustedes han sido elegidos. Porque la Buena Noticia que les hemos anunciado llegó hasta ustedes, no solamente con palabras, sino acompañada de poder, de la acción del Espíritu Santo y de toda clase de dones. Ya saben cómo procedimos cuando estuvimos allí al servicio de ustedes. Y ustedes, a su vez, imitaron nuestro ejemplo y el del Señor, recibiendo la Palabra en medio de muchas dificultades, con la alegría que da el Espíritu Santo. Así llegaron a ser un modelo para todos los creyentes de Macedonia y Acaya. En efecto, de allí partió la Palabra del Señor, que no solo resonó en Macedonia y Acaya: en todas partes se ha difundido la fe que ustedes tienen en Dios, de manera que no es necesario hablar de esto. Ellos mismos cuentan cómo ustedes me han reci­bido y cómo se convirtieron a Dios, abandonando los ídolos para servir al Dios vivo y verdadero, y esperar a su Hijo, que vendrá desde el cielo: Jesús, a quien él resucitó y que nos libra de la ira venidera.

Palabra de Dios.


Comentario

San Pablo ama de manera entrañable a esta comunidad, pero no olvida que la evangelización llevada a cabo en ellos ha sido fruto de la Palabra y del Espíritu Santo. Sin la Gracia, las palabras hubieran sido simplemente “normas” o “dogmas”. No olvidemos esto a la hora de anunciar el Evangelio al mundo.


Salmo Sal 149, 1-6a. 9b


R. ¡El Señor ama a su pueblo!

Canten al Señor un canto nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; que Israel se alegre por su Creador y los hijos de Sión se regocijen por su Rey. R.

Celebren su Nombre con danzas, cántenle con el tambor y la cítara, porque el Señor tiene predilección por su pueblo y corona con el triunfo a los humildes. R.

Que los fieles se alegren por su gloria y canten jubilosos en sus fiestas. Glorifiquen a Dios con sus gargantas este es un honor para todos sus fieles. R.


Aleluya         

Aleluya. “Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen”, dice el Señor. Aleluya.


Evangelio      Mt 23, 13-22


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús habló diciendo: ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que cierran a los hombres el Reino de los Cielos! Ni entran ustedes, ni dejan entrar a los que quisieran. ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que recorren mar y tierra para conseguir un prosélito, y cuando lo han conse­guido lo hacen dos veces más digno del infierno que ustedes! ¡Ay de ustedes, guías ciegos, que dicen: “Si se jura por el santuario, el juramento no vale; pero si se jura por el oro del santuario, entonces sí que vale”! ¡Insensatos y ciegos! ¿Qué es más importante: el oro o el santuario que hace sagrado el oro? Ustedes dicen también: “Si se jura por el altar, el juramento no vale, pero vale si se jura por la ofrenda que está sobre el altar”. ¡Ciegos! ¿Qué es más importante, la ofrenda o el altar que hace sagrada esa ofrenda? Ahora bien, jurar por el altar, es jurar por él y por todo lo que está sobre él. Jurar por el santuario, es jurar por él y por Aquel que lo habita. Jurar por el cielo, es jurar por el trono de Dios y por Aquel que está sentado en él.

Palabra del Señor.


Comentario

La dureza de estas palabras trasciende al grupo de los fariseos, y debería hacernos pensar que nosotros también podríamos estar incluidos entre sus destinatarios. Somos destinatarios de este mensaje cuando nuestra vida se transforma en obstáculo, y no en camino, para que otros lleguen a Dios. O cuando consideramos que una ley religiosa es un objetivo absoluto y no un instrumento de mediación en nuestra vida de fe. El “fariseísmo” no parece ser, entonces, un grupo religioso de antaño, sino una peligrosa actitud en la cual cualquiera de nosotros puede caer.

Oración sobre las ofrendas         

Señor, que en el sacrificio único de Cristo, te has adquirido un pueblo de hijos, sé bondadoso con nosotros y concede a tu Iglesia los dones de la unidad y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona       Cf. Sal 103, 13. 14. 15

Señor, la tierra se sacia con el fruto de tus obras: el pan que sale de la tierra y el vino que alegra el corazón del hombre.


Oración después de la comunión

Padre nuestro, realiza plenamente en nosotros la obra de tu misericordia, y concédenos tu gracia para que podamos agradarte en todo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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Martes 27 de Agosto de 2019

Santa Mónica, madre de familia.
Memoria. Blanco.

Mónica era una mujer cristiana del siglo IV, que estaba casada con un pagano, con quien tuvo tres hijos: Agustín, Navigio y Perpetua. Su deseo era que su marido y su hijo Agustín, que no eran creyentes, conocieran a Cristo. Agustín, en su obra Confesiones, da testimonio de las oraciones y del llanto de su madre, afligida por ver la vida que él llevaba. Finalmente, su esposo se convirtió poco antes de su muerte, y Mónica pudo ver a su hijo Agustín también bautizado y poniendo toda su sabiduría y educación al servicio del anuncio de Jesucristo.

Antífona de entrada          Cf. Prov 31, 30. 28

La mujer que teme al Señor merece ser alabada; su marido la elogia y sus hijos la felicitan.


Oración colecta     

Dios nuestro, consuelo de los afligidos, que aceptaste con misericordia las lágrimas de santa Mónica por la conversión de su hijo Agustín; te pedimos, por la intercesión de ambos, que sintamos dolor por nuestros pecados y podamos alcanzar la gracia de tu perdón. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         1Tes 2, 1-8


Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Tesalónica.

Ustedes saben muy bien, hermanos, que la visita que les hici­mos no fue inútil. Después de ser maltratados e insultados en Filipos, como ya saben, Dios nos dio la audacia necesaria para anunciarles su Buena Noticia en medio de un penoso combate. Nuestra predicación no se inspira en el error, ni en la impure­za, ni en el engaño. Al contrario, Dios nos encontró dignos de confiarnos la Buena Noticia, y nosotros la predicamos, procurando agradar no a los hombres, sino a Dios, que examina nuestros corazones. Ustedes saben –y Dios es testigo de ello– que nunca hemos tenido palabras de adulación, ni hemos buscado pretexto para ganar dinero. Tampoco hemos ambicionado el reconocimiento de los hombres, ni de ustedes ni de nadie, si bien, como Apóstoles de Cristo, teníamos el derecho de hacernos valer. Al contrario, fuimos tan condescendientes con ustedes, como una madre que alimenta y cuida a sus hijos. Sentíamos por ustedes tanto afecto, que deseábamos entregarles, no solamente la Buena Noticia de Dios, sino también nuestra propia vida: tan queridos llegaron a sernos.

Palabra de Dios.


Comentario

Anunciar el Evangelio no es un trabajo que otorgue privilegios, ni un modo de alcanzar beneficios o acaparar la simpatía de los demás. El anuncio del Evangelio ha de llevar a entregarlo todo, aun la vida, por amor a los destinatarios.


Salmo Sal 138, 1-6


R. ¡Señor, tú me sondeas y me conoces!

Señor, tú me sondeas y me conoces, tú sabes si me siento o me levanto; de lejos percibes lo que pienso, te das cuenta si camino o si descanso, y todos mis pasos te son familiares. R.

Antes que la palabra esté en mi lengua, tú, Señor, la conoces plenamente; me rodeas por detrás y por delante y tienes puesta tu mano sobre mí; una ciencia tan admirable me sobrepasa: es tan alta que no puedo alcanzarla. R.


Aleluya          Heb 4, 12

Aleluya. La Palabra de Dios es viva y eficaz; discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Aleluya.


Evangelio      Mt 23, 23-26


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús habló diciendo: ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que pagan el diezmo de la menta, del hinojo y del comino, y descuidan lo esen­cial de la Ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad! Hay que practicar esto, sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que filtran el mosquito y se tragan el camello! ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que limpian por fuera la copa y el plato, mientras que por dentro están llenos de codicia y desenfreno! ¡Fariseo ciego! Limpia primero la copa por dentro, y así también quedará limpia por fuera.

Palabra del Señor.


Comentario

Jesús no está en contra del cumplimiento de la Ley, pero exige un discernimiento sano, maduro, de esta para que podamos vivirla con libertad y no con opresión.

Oración sobre las ofrendas       

Te presentamos estas ofrendas, Señor, en el día de la conmemoración de santa Mónica, y te rogamos humildemente que nos alcancen el perdón y la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Mt 13, 45-46

El reino de los cielos se parece a un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas; al encontrar una de gran valor, vendió todo lo que tenía y la compró.


Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, te suplicamos que la eficacia divina de este sacramento, celebrado en la conmemoración de santa Mónica, nos ilumine siempre, para que experimentemos el deseo de la santidad y respondamos fielmente con buenas obras. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Miércoles 28 de Agosto de 2019

San Agustín, obispo y doctor de la Iglesia.
Memoria. Blanco.

Agustín se dedicó a los estudios clásicos –gramática y retórica– y frecuentó distintas escuelas de filosofía, hasta que se adhirió a la secta de los Maniqueos. Trasladado a Milán para enseñar retórica, conoció al obispo san Ambrosio. Este encuentro, sumado al descontento que Agustín hallaba en las distintas filosofías que estudiaba, generó en él el ansia de conocer a Cristo. Por eso, dejó de enseñar por un tiempo para hacer un retiro, luego del cual decidió recibir el Bautismo. Más tarde, fue consagrado sacerdote y obispo de Hipona. Escribió numerosas obras teológicas y catequísticas, sermones y comentarios bíblicos.

Antífona de entrada           Cf. Ecli 15, 5

El Señor lo colmó del espíritu de sabiduría y de inteligencia, y lo revistió de su gloria, para que anunciara su palabra en medio de la Iglesia.


Oración colecta     

Dios nuestro, renueva en tu Iglesia el espíritu que infundiste en el obispo san Agustín, para que, llenos de ese mismo espíritu, tengamos sed solamente de ti, fuente de la verdadera sabiduría, y te busquemos como autor del amor verdadero. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         1Tes 2, 9-13


Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Tesalónica.

Recuerden, hermanos, nuestro trabajo y nuestra fatiga: cuan­do les predicábamos la Buena Noticia de Dios, trabajábamos día y noche para no serles una carga. Nuestra conducta con ustedes, los creyentes, fue siempre santa, justa e irreprochable: ustedes son testigos, y Dios también. Y como recordarán, los hemos ex­hortado y animado a cada uno personalmente, como un padre a sus hijos, instándoles a que lleven una vida digna de Dios, que los está llamando a su Reino y a su gloria. Nosotros, por nuestra parte, no cesamos de dar gracias a Dios, porque cuando recibieron la Palabra que les predicamos, ustedes la aceptaron no como palabra humana, sino como lo que es realmente, como Palabra de Dios, que actúa en ustedes, los que creen.

Palabra de Dios.


Comentario

El pastor “no debe ser gravoso a nadie”, es decir, no debe ser un peso que la comunidad deba cargar. No se trata de que la comunidad no ame, no atienda o no se preocupe por su pastor, sino que su pastor no se aproveche de ella para satisfacer sus caprichos u obtener privilegios y beneficios.


Salmo Sal 138, 7-12b


R. ¡Señor, tú me sondeas y me conoces!

¿A dónde iré para estar lejos de tu espíritu? ¿A dónde huiré de tu presencia? Si subo al cielo, allí estás tú; si me tiendo en el Abismo, estás presente. R.

Si tomara las alas de la aurora y fuera a habitar en los confines del mar, también allí me llevaría tu mano y me sostendría tu derecha. R.

Si dijera: “¡Que me cubran las tinieblas y la luz sea como la noche a mi alrededor!”, las tinieblas no serían oscuras para ti y la noche sería clara como el día. R.


Aleluya          1Jn 2, 5

Aleluya. El amor de Dios ha llegado a su plenitud, en aquel que cumple la palabra de Cristo. Aleluya.


Evangelio      Mt 23, 27-32


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús habló diciendo: ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que parecen sepulcros blanqueados: hermosos por fuera, pero por dentro lle­nos de huesos de muertos y de podredumbre! Así también son ustedes: por fuera parecen justos delante de los hombres, pero por dentro están llenos de hipocresía y de iniquidad. ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que construyen los sepulcros de los profetas y adornan las tumbas de los justos, diciendo: “Si hubiéramos vivido en el tiempo de nuestros padres, no nos hubiéramos unido a ellos para derramar la sangre de los profetas”! De esa manera atestiguan contra ustedes mismos que son hijos de los que mataron a los profetas. ¡Colmen entonces la medida de sus padres!

Palabra del Señor.


Comentario

Jesús nos sigue insistiendo sobre la coherencia con que debemos encarar nuestra vida de fe. En esta lectura, se nos exige que no mintamos mostrando a los demás una actitud piadosa que, en realidad, no tiene nada que ver con nuestra vida, o impostando una piedad afectada y exagerada. Seamos sinceros en lo que creemos y vivamos nuestra fe de manera humilde y sencilla.

Oración sobre las ofrendas         

Al celebrar el memorial de nuestra salvación, imploramos humildemente tu clemencia, Señor, para que este sacramento del amor sea, para todos nosotros, signo de unidad y vínculo de caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cfr. Mt 23, 10. 8

Dice el Señor: “Sólo tienen un maestro, que es el Mesías; y todos ustedes son hermanos”.


Oración después de la comunión

Te rogamos, Padre, que nos santifique la participación en la mesa de Cristo, para que, siendo miembros de su Cuerpo, nos transformemos en Aquel que hemos recibido. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Jueves 29 de Agosto de 2019

Martirio de san Juan Bautista.
Memoria. Rojo.

La palabra “mártir” viene del griego y significa “testigo”. Juan Bautista fue testigo y profeta del Reino de Dios. Su vida de predicador y su muerte violenta nos recuerdan que hay otros reinos en este mundo que no quieren que llegue el Reino de Dios. Juan Bautista, como los otros profetas y como Jesús, no cedió ante los poderes que se oponen al proyecto de Dios, y permaneció fiel a su misión.

Antífona de entrada          Cf. Sal 118, 46-47

Señor, hablaba de tu ley delante los reyes, y no fui confundido; me deleitaba en tus mandamientos que tanto amo.


Oración colecta     

Dios nuestro, que quisiste que san Juan Bautista fuera el Precursor del nacimiento y de la muerte de tu Hijo; concédenos que, así como él dio su vida como mártir por la verdad y la justicia, también nosotros luchemos con valentía en la afirmación de tu verdad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         1Tes 3, 7-13


Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Tesalónica.

Hermanos: A pesar de las angustias y contrariedades, nos sentimos re­confortados por ustedes, al comprobar su fe. Sí, ahora volvemos a vivir, sabiendo que ustedes permanecen firmes en el Señor. ¿Cómo podremos dar gracias a Dios por ustedes, por todo el gozo que nos hacen sentir en la presencia de nuestro Dios? Día y no­che, le pedimos con insistencia que podamos verlos de nuevo personalmente, para completar lo que todavía falta a su fe. Que el mismo Dios, nuestro Padre, y nuestro Señor Jesucris­to, nos allanen el camino para ir allí. Que el Señor los haga crecer cada vez más en el amor mutuo y hacia todos los demás, semejante al que nosotros tenemos por ustedes. Que él fortalezca sus corazones en la santidad y los haga irreprochables delante de Dios, nuestro Padre, el día de la Venida del Señor Jesús con todos sus santos. Amén.

Palabra de Dios.


Comentario

El misionero se expresa con corazón agradecido. Saber que los cristianos se mantienen firmes en la fe, amándose unos a otros, es para él motivo de alegría. A la distancia, saber que hay hombres y mujeres dispuestos a vivir a pleno su bautismo, renueva las fuerzas del Apóstol. Así ocurre también hoy, y así nos sostenemos unos a otros en medio de los desafíos que nos presenta la sociedad.


Salmo Sal 89, 3-4. 12-14. 17


R. ¡Sácianos con tu amor, Señor, y cantaremos felices!

Tú haces que los hombres vuelvan al polvo, con sólo decirles: “Vuelvan, seres humanos”. Porque mil años son ante tus ojos como el día de ayer, que ya pasó, como una vigilia de la noche. R.

Enséñanos a calcular nuestros años, para que nuestro corazón alcance la sabiduría. ¡Vuélvete, Señor! ¿Hasta cuándo...? Ten compasión de tus servidores. R.

Sácianos en seguida con tu amor, y cantaremos felices toda nuestra vida. Que descienda hasta nosotros la bondad del Señor; que el Señor, nuestro Dios, haga prosperar la obra de nuestras manos. R.


Aleluya          Mt 24, 42. 44

Aleluya. Estén prevenidos, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada. Aleluya.


Evangelio      Mc 6, 17-29


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Herodes había hecho arrestar y encarcelar a Juan a causa de Herodías, la mujer de su hermano Felipe, con la que se había casado. Porque Juan decía a Herodes: “No te es lícito tener a la mujer de tu hermano”. Herodías odiaba a Juan e intentaba matarlo, pero no podía, porque Herodes lo respetaba, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo protegía. Cuando lo oía, quedaba perplejo, pero lo escuchaba con gusto. Un día se presentó la ocasión favorable. Herodes festejaba su cumpleaños, ofreciendo un banquete a sus dignatarios, a sus oficiales y a los notables de Galilea. La hija de Herodías salió a bailar, y agradó tanto a Herodes y a sus convidados, que el rey dijo a la joven: “Pídeme lo que quieras y te lo daré”. Y le aseguró bajo juramento: “Te daré cualquier cosa que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino”. Ella fue a preguntar a su madre: “¿Qué debo pedirle?”. “La cabeza de Juan el Bautista”, respondió esta. La joven volvió rápidamente a donde estaba el rey y le hizo este pedido: “Quiero que me traigas ahora mismo, sobre una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista”. El rey se entristeció mucho, pero a causa de su juramento, y por los convidados, no quiso contrariarla. En seguida mandó a un guardia que trajera la cabeza de Juan. El guardia fue a la cárcel y le cortó la cabeza. Después la trajo sobre una bandeja, la entregó a la joven y esta se la dio a su madre. Cuando los discípulos de Juan lo supieron, fueron a recoger el cadáver y lo sepultaron.

Palabra del Señor.


Comentario

Juan muere oprimido, víctima de intrigas y manejos palaciegos. Y parece que esta historia se repite día tras día. ¿Vale la pena seguir este camino cuando posiblemente lleguemos al mismo final? La respuesta está en nosotros: si pensamos que el anuncio del Evangelio nos debería dar seguridades y privilegios, obviamente que la respuesta será un “no” rotundo. Si, en cambio, consideramos que el seguimiento a Jesús, el compromiso por la vida y la transformación social valen la pena, entonces debemos también considerar que muchos se opondrán a esta opción y que, posiblemente, tengamos la misma suerte que Juan y, por supuesto, de Jesús.

Oración sobre las ofrendas         

Por las ofrendas que te presentamos, concédenos, Señor, seguir con rectitud tus caminos, como enseñó san Juan Bautista, la voz que clamaba en el desierto, y confirmó valientemente derramando su sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Jn 3, 27. 30

Juan respondió: “Es necesario que él crezca y que yo disminuya”.


Oración después de la comunión

Al celebrar el martirio de san Juan Bautista, concédenos, Padre, venerar el sacramento que hemos recibido y alegrarnos por sus frutos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Viernes 30 de Agosto de 2019

Santa Rosa de Lima, virgen y Patrona de América Latina
Fiesta. Blanco.

Santa Rosa nació en Lima, Perú, en una familia española. Como no había convento dominico de mujeres en su ciudad, se consagró como laica terciaria. En el fondo de su casa, construyó una ermita donde pasaba muchas horas dedicada a la oración y la penitencia. También visitaba a los enfermos de su ciudad. Murió en el año 1617. Es la patrona de América Latina.

Antífona de entrada          

Alegrémonos todos en el Señor, al celebrar esta festividad en honor de santa Rosa. Los ángeles se regocijan por esta festividad y alaban al Hijo de Dios.


Oración colecta                 

Dios nuestro, que encendiste en tu amor a santa Rosa y la llamaste a vivir sólo para ti en la austeridad y la penitencia, concédenos, por su intercesión, que siguiendo en la tierra el camino de la vida podamos gozar en el cielo de la abundancia de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         2Cor 10, 17—11, 2


Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: El que se gloría, que se gloríe en el Señor. Porque el que vale no es el que se recomienda a sí mismo, sino aquel a quien Dios recomienda. ¡Ojalá quieran tolerar un poco de locura de mi parte! De hecho, ya me toleran. Yo estoy celoso de ustedes con el celo de Dios, porque los he unido al único Esposo, Cristo, para presentarlos a él como una virgen pura.

Palabra de Dios.


Comentario

Pablo se sabe mediador, llevando la comunidad hacia el encuentro místico, esponsal, con el Señor. Y sabe también que el mismo Cristo le ha otorgado este ministerio.


Salmo Sal 148, 1-2. 11-14


R. ¡Alaben el Nombre del Señor, los jóvenes y las vírgenes!

Alaben al Señor desde el cielo, alábenlo en las alturas; alábenlo, todos sus ángeles, alábenlo, todos sus ejércitos. R.

Los reyes de la tierra y todas las naciones, los príncipes y los gobernantes de la tierra; los ancianos, los jóvenes y los niños, alaben el Nombre del Señor. R.

Alaben el Nombre del Señor. Porque sólo su Nombre es sublime; su majestad está sobre el cielo y la tierra, y él exalta la fuerza de su pueblo. R.

¡A él, la alabanza de todos sus fieles, y de Israel, el pueblo de sus amigos! R.


Aleluya          Jn 15, 9. 5

Aleluya. Dice el Señor: “Permanezcan en mi amor; el que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto”, dice el Señor. Aleluya.


Evangelio      Mt 13, 44-46


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a la multitud: “El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, vende todo lo que posee y compra el campo. El Reino de los Cielos se parece también a un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas y, al encontrar una de gran valor, fue a vender todo lo que tenía y la compró”.

Palabra del Señor.


Comentario

Ambas parábolas hablan de un encuentro, y lo hacen de tal manera que se entienda que el Reino de Dios supera cualquier búsqueda. Quien lo encuentra, reconoce su valor hasta el punto que ya nada de lo que tiene puede comparársele.

Oración sobre las ofrendas

En la fiesta de santa Rosa, te ofrecemos, Señor, el sacrificio de tu Hijo único, en el cual anunciamos su muerte hasta que vuelva. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.


Antífona       Ecli 39, 14

Florezcan como el lirio, derramen el aroma y entonen un canto, bendigan al Señor por todas sus obras.


Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, fortalecidos con esta eucaristía te pedimos que, a ejemplo de santa Rosa, asumiendo en nuestro cuerpo los sufrimientos de Cristo, nos esforcemos por vivir unidos solamente a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Liturgia


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