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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Miércoles 22/05
Jueves 23/05
Viernes 24/05
Sábado 25/05
Domingo 26/05
Lunes 27/05
Miércoles 22 de Mayo de 2019

De la feria. Blanco.
Santa Rita de Cascia, religiosa. Blanco.

Rita nació en Roccaporena, en las montañas apeninas, en 1381. A pesar de sus deseos de entregarse totalmente a Dios, sus padres la entregaron en matrimonio a un joven que llenaba de amargura su vida. Su oración fue escuchada y el hombre transformó su vida. Sin embargo, antiguos enemigos lo asesinaron. Viuda y habiendo muerto sus dos hijos, entró a la orden de las agustinas, en dónde consagró definitivamente su vida. Murió en el monasterio de Cascia en 1457.

Antífona de entrada           Cf. Sal 70, 8. 23

Mi boca está llena de tu alabanza y anuncia tu gloria todo el día; te cantarán mis labios con alegría. Aleluya.


Oración colecta     

Dios nuestro, que amas la inocencia y la devuelves a quienes la perdieron, atrae hacia ti nuestros corazones para que, liberados de las tinieblas de la incredulidad, nunca nos apartemos de la luz de tu verdad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.


O bien:           de santa Rita

Concédenos, Dios nuestro, la sabiduría de la Cruz y la fortaleza que otorgaste a santa Rita para que, unidos a Cristo, seamos pacientes en las tribulaciones y merezcamos participar más íntimamente en el Misterio Pascual. Por nuestro Señor Jesucristo…

Lectura         Hech 15, 1-6


Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Algunas personas venidas de Judea enseñaban a los hermanos que si no se hacían circuncidar según el rito establecido por Moisés, no podían salvarse. A raíz de esto, se produjo una agitación: Pablo y Bernabé discutieron vivamente con ellos, y por fin, se decidió que ambos, junto con algunos otros de ellos, subieran a Jerusalén para tratar esta cuestión con los Apóstoles y los presbíteros. Los que habían sido enviados por la Iglesia partieron y atravesaron Fenicia y Samaría, contando detalladamente la conversión de los paganos. Esto causó una gran alegría a todos los hermanos. Cuando llegaron a Jerusalén, fueron bien recibidos por la Iglesia, por los Apóstoles y los presbíteros, y relataron todo lo que Dios había hecho con ellos. Pero se levantaron algunos miembros de la secta de los fariseos que habían abrazado la fe, y dijeron que era necesario circuncidar a los paganos convertidos y obligarlos a observar la Ley de Moisés. Los Apóstoles y los presbíteros se reunieron para deliberar sobre este asunto.

Palabra de Dios.


Comentario

Hay que aceptar que la vida comunitaria –y por supuesto la eclesial– nunca es fácil. El relato muestra internas, líneas teológicas y pastorales diversas, y hasta opuestas. Sin embargo, también presenta reacciones positivas: la Iglesia se hace cargo de Pablo y Bernabé para que vayan a discutir la cuestión con la comunidad de Jerusalén y así  buscaran entre todos un modo de resolver el conflicto. Sin dudas, una serie de pasos importantes para tener en cuenta cuando se presentan conflictos en nuestras comunidades.


Salmo Sal 121, 1-5


R. ¡Vamos con alegría a la Casa del Señor!

¡Qué alegría cuando me dijeron: “Vamos a la Casa del Señor”! Nuestros pies ya están pisando tus umbrales, Jerusalén. R.

Jerusalén, que fuiste construida como ciudad bien compacta y armoniosa. Allí suben las tribus, las tribus del Señor. R.

Según es norma en Israel para celebrar el nombre del Señor. Porque allí está el trono de la justicia, el trono de la casa de David. R.


Aleluya          Jn 15, 4a. 5b

Aleluya. “Permanezcan en mí, como yo permanezco en ustedes. El que permanece en mí da mucho fruto”, dice el Señor. Aleluya.


Evangelio      Jn 15, 1-8


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: “Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el viñador. Él corta todos mis sarmientos que no dan fruto; al que da fruto, lo poda para que dé más todavía. Ustedes ya están limpios por la palabra que yo les anuncié. Permanezcan en mí, como yo permanezco en ustedes. Así como el sarmiento no puede dar fruto si no permanece en la vid, tampoco ustedes, si no permanecen en mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos. El que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto, porque separados de mí, nada pueden hacer. Pero el que no permanece en mí, es como el sarmiento que se tira y se seca; después se recoge, se arroja al fuego y arde. Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y lo obtendrán. La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante, y así sean mis discípulos”.

Palabra del Señor.


Comentario

“El verdadero discípulo de Jesús debe permanecer en la Palabra de Jesús o en Jesús en cuanto Palabra. Para expresar esta relación vital entre Jesús y sus discípulos se utiliza la alegoría de la vid y sus ramas, que está cargada de resonancias bíblicas y que en el judaísmo se aplica incluso al Mesías” (comentario de la Biblia de América, Ed. PPC).

Oración sobre las ofrendas         

Señor Dios, por estos misterios pascuales concédenos ser constantes en la acción de gracias, para que la continua eficacia de tu obra redentora sea fuente de inagotable alegría. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión       

Cristo ha resucitado. Él ha hecho brillar su luz sobre nosotros, luego de habernos redimido con su sangre. Aleluya.


Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, escucha nuestras oraciones, para que la participación en los sacramentos de nuestra redención nos ayude en la vida presente y nos alcance las alegrías eternas. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Jueves 23 de Mayo de 2019

De la feria. Blanco.

Antífona de entrada           Sal 17, 50; 21. 23

Cantaré al Señor que se ha cubierto de gloria. El Señor es mi fuerza y mi protección, él me salvó. Aleluya.


Oración colecta     

Dios nuestro, que por tu gracia conviertes en justos a los pecadores y das la felicidad a los afligidos; ayúdanos con tu poder y con tus dones a perseverar con fortaleza en la fe que nos ha justificado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Hech 15, 7-21


Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Al cabo de una prolongada discusión, Pedro se levantó y dijo a los Apóstoles y presbíteros: “Hermanos, ustedes saben que Dios, desde los primeros días, me eligió entre todos ustedes para anunciar a los paganos la Palabra del Evangelio, a fin de que ellos abracen la fe. Y Dios, que conoce los corazones, dio testimonio en favor de ellos, enviándoles el Espíritu Santo, lo mismo que a nosotros. Él no hizo ninguna distinción entre ellos y nosotros, y los purificó por medio de la fe. ¿Por qué ahora ustedes tientan a Dios, pretendiendo imponer a los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros pudimos soportar? Por el contrario, creemos que tanto ellos como nosotros somos salvados por la gracia del Señor Jesús”. Después, toda la asamblea hizo silencio para oír a Bernabé y a Pablo, que comenzaron a relatar los signos y prodigios que Dios había realizado entre los paganos por intermedio de ellos. Cuando dejaron de hablar, Santiago tomó la palabra, diciendo: “Hermanos, les ruego que me escuchen: Simón les ha expuesto cómo Dios dispuso desde el principio elegir entre las naciones paganas un Pueblo consagrado a su Nombre. Con esto concuerdan las palabras de los profetas que dicen: ‘Después de esto, yo volveré y levantaré la choza derruida de David; restauraré sus ruinas y la reconstruiré, para que el resto de los hombres busque al Señor, lo mismo que todas las naciones que llevan mi Nombre’. Así dice el Señor, que da a conocer estas cosas desde la eternidad. Por eso considero que no se debe inquietar a los paganos que se convierten a Dios, sino que solamente se les debe escribir, pidiéndoles que se abstengan de lo que está contaminado por los ídolos, de las uniones ilegales, de la carne de animales muertos sin desangrar y de la sangre. Desde hace muchísimo tiempo, en efecto, Moisés tiene en cada ciudad sus predicadores que leen la Ley en la sinagoga todos los sábados”.

Palabra de Dios.


Comentario

El conflicto no era menor: algunos cristianos querían que los no judíos que creían en Jesús, se circuncidaran, es decir, que “pasaran” antes por el judaísmo para hacer el mismo camino que hizo el pueblo judío. Tanto Pablo y Bernabé, que expusieron esta situación a las autoridades de la iglesia de Jerusalén, como Pedro y Santiago, consideraron que era el momento de dar un paso grande, un salto: los paganos (no judíos) no debían pasar por el judaísmo. Así, la Iglesia crece desde decisiones revolucionarias, impensadas y siempre nuevas.


Salmo Sal 95, 1-3. 10


R. ¡Anuncien las maravillas del Señor!

Canten al Señor un canto nuevo, cante al Señor toda la tierra; canten al Señor, bendigan su Nombre. R.

Día tras día, proclamen su victoria. Anuncien su gloria entre las naciones, y sus maravillas entre los pueblos. R.

Digan entre las naciones: “¡El Señor reina! El mundo está firme y no vacilará. El Señor juzgará a los pueblos con rectitud”. R.


Aleluya          Jn 10, 27

Aleluya. “Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen”, dice el Señor. Aleluya.


Evangelio      Jn 15, 9-11


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: “Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto”.

Palabra del Señor.


Comentario

El amor es la condición de pertenencia y permanencia en Cristo. No hay otro modo de relación, porque el amor nos hace estar en él y con él.

Oración sobre las ofrendas         

Dios nuestro, que por este santo sacrificio nos concedes participar de tu vida divina, te pedimos que así como hemos conocido tu verdad, vivamos de acuerdo con ella. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        2Cor 5, 15

Cristo murió por todos, a fin de que los que viven no vivan más para sí mismos, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. Aleluya.


Oración después de la comunión

Padre, ayuda con bondad a tu pueblo que has alimentado con los sacramentos celestiales; concédele apartarse del pecado y comenzar una vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Señor.

123
Viernes 24 de Mayo de 2019

De la feria. Blanco.
María, Auxilio de los cristianos. Blanco.

Con esta advocación, recordamos la presencia de María, constante en la atención, el cuidado y auxilio de todos sus hijos. Esta advocación fue extendida en nuestro país junto con la obra evangelizadora de la congregación de los Salesianos. María Auxiliadora es la patrona de la Patagonia y del agro argentino.

Antífona de entrada           Apoc 5, 12

El Cordero que ha sido inmolado es digno de recibir el poder y la riqueza, la sabiduría, la fuerza y el honor, la gloria y la alabanza. Aleluya.


Oración colecta     

Concédenos, Señor, la gracia de vivir conforme al misterio pascual y, al celebrarlo con alegría, su continua eficacia nos proteja y nos salve. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.


O bien:            de María, Auxilio de los cristianos

Dios nuestro, que pusiste a la Madre de tu Hijo amado como madre y auxiliadora del pueblo cristiano, concede a tu Iglesia vivir bajo su protección y alegrarse con una paz duradera. Por nuestro Señor Jesucristo…

Lectura         Hech 15, 22-31


Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

En aquellos días, los Apóstoles, los presbíteros y la Iglesia entera, decidieron elegir a algunos de ellos y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé. Eligieron a Judas, llamado Barsabás, y a Silas, hombres eminentes entre los hermanos, y les encomendaron llevar la siguiente carta: “Los Apóstoles y los presbíteros saludamos fraternalmente a los hermanos de origen pagano, que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia. Habiéndonos enterado de que algunos de los nuestros, sin mandato de nuestra parte, han sembrado entre ustedes la inquietud y provocado el desconcierto, hemos decidido de común acuerdo elegir a unos delegados y enviárselos junto con nuestros queridos Bernabé y Pablo, los cuales han consagrado su vida al Nombre de nuestro Señor Jesucristo. Por eso les enviamos a Judas y a Silas, quienes les transmitirán de viva voz este mismo mensaje. El Espíritu Santo, y nosotros mismos, hemos decidido no imponerles ninguna carga más que las indispensables, a saber: que se abstengan de la carne inmolada a los ídolos, de la sangre, de la carne de animales muertos sin desangrar y de las uniones ilegales. Harán bien en cumplir todo esto. Adiós”. Los delegados, después de ser despedidos, descendieron a Antioquía donde convocaron a la asamblea y le entregaron la carta. Esta fue leída y todos se alegraron por el aliento que les daba.

Palabra de Dios.


Comentario

Al tener que hacerse cargo de una decisión, los Apóstoles expresan sus conclusiones en una carta a las comunidades que había que integrar. Hay algo muy interesante en el centro de este texto: “el Espíritu Santo y nosotros hemos decidido...”. Los Apóstoles reconocen que no han decidido por ellos mismos solamente, sino en comunión con Dios. Ellos han considerado que el proyecto de Dios es más grande que el de los humanos, porque los planes de los hombres no siempre son ecuánimes.


Salmo Sal 56, 8-12


R. ¡Te alabaré en medio de los pueblos, Señor!

Mi corazón está firme, Dios mío, mi corazón está firme. Voy a cantar al son de instrumentos: ¡Despierta, alma mía! R.

¡Despierten, arpa y cítara, para que yo despierte a la aurora! Te alabaré en medio de los pueblos, Señor, te cantaré entre las naciones. R.

Tu misericordia se eleva hasta el cielo y tu fidelidad hasta las nubes. ¡Levántate, Dios, por encima del cielo, y que tu gloria cubra toda la tierra! R.


Aleluya          Jn 15, 15b

Aleluya. “Yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre”, dice el Señor. Aleluya.


Evangelio      Jn 15, 12-17


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: “Este es mi mandamiento: Ámense los unos a los otros, como yo los he amado. No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre. No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá. Lo que yo les mando es que se amen los unos a los otros”.

Palabra del Señor.


Comentario

El mandamiento del amor no se queda en romanticismo, voluntarismo o palabras vacías. El amor al hermano se traduce en dar la vida por él. Y en esto las excusas no son válidas. Es cierto que hay muchas maneras de expresar esto de “dar la vida”, pero siempre el objetivo es entregarse al hermano.

Oración sobre las ofrendas         

Santifica los dones que te presentamos, Señor, y, al aceptar este sacrificio espiritual, conviértenos en ofrenda eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión       

El Crucificado resucitó de entre los muertos, y nos redimió. Aleluya.


Oración después de la comunión

Después de haber recibido los dones pascuales te pedimos humildemente, Señor, que la Eucaristía que tu Hijo nos mandó celebrar en su memoria aumente la caridad en todos nosotros. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

Sábado 25 de Mayo de 2019

De la feria. Blanco.
San Beda el Venerable, presbítero y Doctor de la Iglesia. Blanco.
San Gregorio VII, papa. Blanco.

San Beda vivió en Inglaterra en el siglo VII. Fue un monje benedictino que se dedicó al estudio y la investigación. Su obra más importante es la Historia eclesiástica de los anglos, donde recoge los datos sobre la llegada del Evangelio a Inglaterra y la expansión de la Iglesia. Al final de su vida, decía con alegría: “Yo tuve como tarea agradable aprender, enseñar, escribir. Gloria a Dios”.


San Gregorio nació en el año 1020 en la región de Toscana (Italia). Fue monje, luego fue papa, luchó seriamente por liberar a la Iglesia de manos del poder feudal y recuperó la disciplina del clero y de la Iglesia en general. Murió en Salerno en el año 1085.


Agenda: Día de la Revolución de Mayo (en Argentina)

Antífona de entrada           Col 2, 12

Con Cristo fueron sepultados en el bautismo, y con él resucitaron por la fe en el poder de Dios, que lo resucitó de entre los muertos. Aleluya.


Oración colecta     

Dios todopoderoso, que nos das vida eterna por medio del bautismo, te pedimos que, llamados a la inmortalidad de tu perdón, nos otorgues la plenitud de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.


O bien:            de san Beda

Dios nuestro, que iluminas a tu Iglesia con la sabiduría del presbítero san Beda, concédenos ser guiados por sus enseñanzas y sostenidos por sus méritos. Por nuestro Señor Jesucristo…


O bien:           de san Gregorio VII, papa

Señor nuestro, concede a tu Iglesia el espíritu de fortaleza y el celo por la justicia que hiciste brillar en el papa san Gregorio, para que, apartándose del mal, practique cuanto es recto, con libertad y amor. Por nuestro Señor Jesucristo…

Lectura         Hech 16, 1-10


Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Pablo llegó a Derbe y más tarde a Listra, donde había un discípulo llamado Timoteo, hijo de una judía convertida a la fe y de padre pagano. Timoteo gozaba de buena fama entre los hermanos de Listra y de Iconio. Pablo quería llevarlo consigo, y por eso lo hizo circuncidar en consideración a los judíos que había, ya que todo el mundo sabía que su padre era pagano. Por las ciudades donde pasaban, transmitían las decisiones tomadas en Jerusalén por los Apóstoles y los presbíteros, recordando que las observaran. Así, las Iglesias se consolidaban a la fe, y su número crecía día tras día. Como el Espíritu Santo les había impedido anunciar la Palabra en la provincia de Asia, atravesaron Frigia y la región de Galacia. Cuando llegaron a los límites de Misia, trataron de entrar en Bitinia, pero el Espíritu de Jesús no se lo permitió. Pasaron entonces por Misia y descendieron a Tróade. Durante la noche, Pablo tuvo una visión. Vio a un macedonio de pie, que le rogaba: “Ven hasta Macedonia y ayúdanos”. Apenas tuvo esa visión, tratamos de partir para Macedonia, convencidos de que Dios nos llamaba para que la evangelizáramos.

Palabra de Dios.


Comentario

Pese a que Pablo había logrado que no se exigiera que los paganos fuesen circuncidados, hizo que Timoteo se circuncidara “por consideración a los judíos de la región”. Los cambios en las prácticas de las comunidades cristianas no siempre pueden ser asumidos por todos a la vez, o rápidamente. Es cierto que hay que saber respetar tiempos y caminar más despacio que lo que quisiéramos. Pablo, el que había logrado imponer su praxis a todos los cristianos, debe aprender y ser considerado con los más débiles.


Salmo Sal 99, 1b-3. 5


R. ¡Aclame al Señor toda la tierra!

Aclame al Señor toda la tierra, sirvan al Señor con alegría, lleguen hasta él con cantos jubilosos. R.

Reconozcan que el Señor es Dios: Él nos hizo y a él pertenecemos; somos su pueblo y ovejas de su rebaño. R.

¡Qué bueno es el Señor! Su misericordia permanece para siempre, y su fidelidad por todas las generaciones. R.


Aleluya          Col 3, 1

Aleluya. Ya que ustedes han resucitado con Cristo, busquen los bienes del cielo donde Cristo está sentado a la derecha de Dios. Aleluya.


Evangelio      Jn 15, 18-21


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: “Si el mundo los odia, sepan que antes me ha odiado a mí. Si ustedes fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya. Pero como no son del mundo, sino que yo los elegí y los saqué de él, el mundo los odia. Acuérdense de lo que les dije: el servidor no es más grande que su señor. Si me persiguieron a mí, también los perseguirán a ustedes; si fueron fieles a mi palabra, también serán fieles a la de ustedes. Pero los tratarán así a causa de mi Nombre, porque no conocen al que me envió”.

Palabra del Señor.


Comentario

Para el Evangelio de Juan, “el mundo” es como un sinónimo del “mal”. Por eso, él no es del mundo, pero ha sido enviado al mundo, porque él es “de Dios” y ha venido a sembrar el bien.

Oración sobre las ofrendas         

Señor Dios, recibe con misericordia la ofrenda de tu familia, para que bajo tu protección no pierda los dones recibidos y alcance los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Jn 17, 20-21

Dice el Señor: “Padre, ruego por ellos, para que sean uno; para que el mundo crea que tú me enviaste”. Aleluya.


Oración después de la comunión

Señor, protege siempre con amor de Padre al pueblo que has salvado por la pasión de tu Hijo, y se alegra con su resurrección. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Domingo 26 de Mayo de 2019

Domingo VI de Pascua
Blanco.

Antífona de entrada           Cf. Is 48, 20

Con gritos de alegría anuncien y proclámenlo hasta los confines de la tierra: El Señor ha liberado a su pueblo. Aleluya.


Oración colecta     

Dios todopoderoso, concédenos continuar celebrando con intenso fervor estos días de alegría en honor de Cristo resucitado, de manera que prolonguemos en nuestra vida el misterio de fe que recordamos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª Lectura    Hech 15, 1-2. 22-29


Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Algunas personas venidas de Judea a Antioquía enseñaban a los hermanos que si no se hacían circuncidar según el rito establecido por Moisés, no podían salvarse. A raíz de esto, se produjo una agitación: Pablo y Bernabé discutieron vivamente con ellos, y por fin, se decidió que ambos, junto con algunos otros, subieran a Jerusalén para tratar esta cuestión con los Apóstoles y los presbíteros. Entonces los Apóstoles, los presbíteros y la Iglesia entera, decidieron elegir a algunos de ellos y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé. Eligieron a Judas, llamado Barsabás, y a Silas, hombres eminentes entre los hermanos, y les encomendaron llevar la siguiente carta: “Los Apóstoles y los presbíteros saludamos fraternalmente a los hermanos de origen pagano, que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia. Habiéndonos enterado de que algunos de los nuestros, sin mandato de nuestra parte, han sembrado entre ustedes la inquietud y provocado el desconcierto, hemos decidido de común acuerdo elegir a unos delegados y enviárselos junto con nuestros queridos Bernabé y Pablo, los cuales han consagrado su vida al nombre de nuestro Señor Jesucristo. Por eso les enviamos a Judas y a Silas, quienes les transmitirán de viva voz este mismo mensaje. El Espíritu Santo, y nosotros mismos, hemos decidido no imponerles ninguna carga más que las indispensables, a saber: que se abstengan de la carne inmolada a los ídolos, de la sangre, de la carne de animales muertos sin desangrar y de las uniones ilegales. Harán bien en cumplir todo esto. Adiós”.

Palabra de Dios.


Comentario

El texto nos induce a pensar que la Iglesia debe saber reconocer los conflictos, escuchar a sus miembros (a todos) y buscar la resolución en forma eficaz y rápida. Si bien luego los procesos de cambio pueden llevar más tiempo, no hay que dilatar nunca una respuesta siempre necesaria.


Salmo Sal 66, 2-3. 5-6. 8


R. A Dios den gracias los pueblos, alaben los pueblos a Dios.

El Señor tenga piedad y nos bendiga, haga brillar su rostro sobre nosotros, para que en la tierra se reconozca su dominio, y su victoria entre las naciones. R.

Que todos los pueblos te den gracias. Que canten de alegría las naciones, porque gobiernas a los pueblos con justicia y guías a las naciones de la tierra. R.

¡Que los pueblos te den gracias, Señor, que todos los pueblos te den gracias! Que Dios nos bendiga, y lo teman todos los confines de la tierra. R.


2ª Lectura    Apoc 21, 10-14. 22-23


Lectura del libro del Apocalipsis.

El Ángel me llevó en espíritu a una montaña de enorme altura, y me mostró la Ciudad santa, Jerusalén, que descendía del cielo y venía de Dios. La gloria de Dios estaba en ella y resplandecía como la más preciosa de las perlas, como una piedra de jaspe cristalino. Estaba rodeada por una muralla de gran altura que tenía doce puertas: sobre ellas había doce ángeles y estaban escritos los nombres de las doce tribus de Israel. Tres puertas miraban al este, otras tres al norte, tres al sur, y tres al oeste. La muralla de la Ciudad se asentaba sobre doce cimientos, y cada uno de ellos tenía el nombre de uno de los doce Apóstoles del Cordero. No vi ningún templo en la Ciudad, porque su Templo es el Señor Dios todopoderoso y el Cordero. Y la Ciudad no necesita la luz del sol ni de la luna, ya que la gloria de Dios la ilumina, y su lámpara es el Cordero.

Palabra de Dios.


Comentario

El Apocalipsis nos lleva a contemplar una imagen impactante, que es casi imposible imaginarse. Sin embargo, podemos “enumerar” qué realidad quiere expresar: un lugar sagrado, luminoso, glorioso, abierto hacia todos lados. Un espacio tan sagrado, que ya no se necesita “guardar” a Dios en un santuario, sino que Dios habita en todos lados. Todo indica apertura, libertad y sacralidad.


Aleluya          Jn 14, 23

Aleluya. “El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará e iremos a él”, dice el Señor. Aleluya.


Evangelio      Jn 14, 23-29


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

Durante la última Cena, Jesús dijo a sus discípulos: “El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará; iremos a él y habitaremos en él. El que no me ama no es fiel a mis palabras. La palabra que ustedes oyeron no es mía, sino del Padre que me envió. Yo les digo estas cosas mientras permanezco con ustedes. Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi Nombre, les enseñará todo y les recordará lo que les he dicho. Les dejo la paz, les doy mi paz, pero no como la da el mundo. ¡No se inquieten ni teman! Me han oído decir: ‘Me voy y volveré a ustedes’. Si me amaran, se alegrarían de que vuelva junto al Padre, porque el Padre es más grande que yo. Les he dicho esto antes que suceda, para que cuando se cumpla, ustedes crean”.

Palabra del Señor.


Comentario

“Miren en estas frases el origen de la Iglesia: El Padre, el Hijo y el Espíritu. Si Cristo no hubiera ido al cielo a ser glorificado como hombre y como Dios, el Padre no hubiera podido ratificar, con el envío de su Espíritu divino, esta obra de la redención, esta institución que es la Iglesia” (San Oscar Romero, 15/5/1977).

Oración sobre las ofrendas         

Lleguen hasta ti, Señor, nuestras oraciones junto con estas ofrendas, para que, purificados por tu gracia, recibamos el sacramento de tu inmensa bondad. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Jn 14, 15-16

Dice el Señor: “Si me aman, cumplirán mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre y él les dará otro Paráclito, para que esté siempre con ustedes”. Aleluya.


Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, que nos haces renacer a la vida eterna por la resurrección de Cristo, concede que los sacramentos pascuales den fruto abundante en nosotros, e infunde en nuestros corazones la fuerza de este alimento de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lunes 27 de Mayo de 2019

De la feria. Blanco.
San Agustín de Canterbury, obispo. Blanco.

Agustín era un monje benedictino del monasterio san Andrés (Roma), que fue enviado por el papa Gregorio Magno con el encargo de misionar en Inglaterra. El trabajo del monje tuvo muchos frutos. Primero fue nombrado abad del convento benedictino, luego obispo de la Galia y, finalmente, arzobispo primado de Inglaterra. Murió el 26 de mayo del 604 y fue enterrado en Cantórbery, en la iglesia que lleva su nombre.

Antífona de entrada           Rom 6, 9

Cristo, después de resucitar, no muere más, porque la muerte ya no tiene poder sobre él. Aleluya.


Oración colecta     

Dios misericordioso, concédenos experimentar en todo tiempo los frutos del misterio pascual que hoy celebramos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.


O bien de san Agustín

Dios nuestro, por la predicación del obispo san Agustín de Cantorbery llevaste al conocimiento del Evangelio a los pueblos de Inglaterra; haz que los frutos de sus esfuerzos se mantengan en tu Iglesia con perenne fecundidad. Por nuestro Señor Jesucristo…

Lectura         Hech 16, 11-15


Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

En aquellos días, nos embarcamos en Tróade y fuimos derecho a Samotracia, y al día siguiente a Neápolis. De allí fuimos a Filipos, ciudad importante de esta región de Macedonia y colonia romana. Pasamos algunos días en esta ciudad, y el sábado nos dirigimos a las afueras de la misma, a un lugar que estaba a orillas del río, donde suponíamos que se hacía oración. Nos sentamos y dirigimos la palabra a las mujeres que se habían reunido allí. Estaba escuchando una de ellas, llamada Lidia, negociante en púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios. El Señor le tocó el corazón para que aceptara las palabras de Pablo. Después de bautizarse, junto con su familia, nos pidió: “Si ustedes consideran que he creído verdaderamente en el Señor, vengan alojarse en mi casa”; y nos obligó a hacerlo.

Palabra de Dios.


Comentario

Es muy lindo, al leer este texto, notar las veces que el autor se presenta como parte testimonial de lo que relata. No cuenta lo que otro vivió, sino lo que él mismo ha vivido. Se trata, seguramente, de una especie de “diario de viaje”, que luego formó parte de este gran libro llamado “Hechos”.


Salmo Sal 149, 1-6a. 9b


R. ¡El Señor ama a su pueblo!

Canten al Señor un canto nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; que Israel se alegre por su Creador y los hijos de Sión se regocijen por su Rey. R.

Celebren su Nombre con danzas, cántenle con el tambor y la cítara, porque el Señor tiene predilección por su pueblo y corona con el triunfo a los humildes. R.

Que los fieles se alegren por su gloria y canten jubilosos en sus fiestas. Glorifiquen a Dios con sus gargantas; esta es la victoria de todos sus fieles. R.


Aleluya          Jn 15, 26b. 27a

Aleluya. “El Espíritu de la Verdad dará testimonio de mí, y ustedes también dan testimonio”, dice el Señor. Aleluya.


Evangelio      Jn 15, 26—16, 4


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: “Cuando venga el Paráclito que yo les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la Verdad que proviene del Padre, él dará testimonio de mí. Y ustedes también dan testimonio, porque están conmigo desde el principio. Les he dicho esto para que no se escandalicen. Serán echados de las sinagogas, más aún, llegará la hora en que los mismos que les den muerte pensarán que tributan culto a Dios. Y los tratarán así porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Les he advertido esto para que cuando llegue esa hora, recuerden que ya lo había dicho. No les dije estas cosas desde el principio, porque yo estaba con ustedes”.

Palabra del Señor.


Comentario

Las palabras de Jesús no prometen privilegios, ni poderes ni seguridades. Solo prometen la presencia y la asistencia del Espíritu Santo. ¿Somos capaces de asumir este estilo de vida?

Oración sobre las ofrendas         

Recibe, Señor, las ofrendas de tu Iglesia desbordante de alegría, y después de haberle concedido el motivo de un gozo tan grande, concédele participar de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Jn 20, 19

Jesús, poniéndose en medio de sus discípulos les dijo: “La paz esté con ustedes”. Aleluya.


Oración después de la comunión

Padre, mira con bondad a tu pueblo y, ya que lo has renovado con los sacramentos de la vida eterna, concédele alcanzar la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Liturgia


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