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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Miércoles 28/01
Jueves 29/01
Viernes 30/01
Sábado 31/01
Domingo 01/02
Lunes 02/02
Miércoles 28 de Enero de 2015

Santo Tomás de Aquino,
presbítero y doctor de la Iglesia

Memoria obligatoria. Blanco

Santo Tomás nació alrededor del año 1225. Su gran mérito fue utilizar la filosofía aristotélica como herramienta para razonar los misterios de Dios, algo inusual y extraño para su época, lo cual le valió numerosos enemigos. Su gran obra, Suma Teológica, sigue siendo un referente para los actuales estudiosos de teología. Su labor teológica fue reconocida al ser nombrado “Doctor de la Iglesia”.

Antífona de entrada          cf. Ecli 15, 5

El Señor lo colmó del espíritu de sabiduría y de inteligencia, y lo revistió de su gloria, para que anunciara su palabra en medio de la Iglesia.

Oración colecta     

Dios nuestro, que hiciste de santo Tomás de Aquino un modelo de santidad y de doctrina, concédenos la gracia de comprender sus enseñanzas e imitar sus ejemplos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Heb 10, 11-18

Lectura de la carta a los Hebreos.

Hermanos: Los sacerdotes del culto antiguo se presentan diariamente para cumplir su ministerio y ofrecer muchas veces los mismos sacrificios, que son totalmente ineficaces para quitar el pecado. Cristo, en cambio, después de haber ofrecido por los pecados un único Sacrificio, se sentó para siempre a la derecha de Dios, donde espera que sus enemigos sean puestos debajo de sus pies. Y así, mediante una sola oblación, él ha perfeccionado para siempre a los que santifica. El Espíritu Santo atestigua todo esto, después de haber anunciado: “Esta es la Alianza que haré con ellos después de aquellos días, dice el Señor: Yo pondré mis leyes en su corazón y las grabaré en su conciencia, y no me acordaré más de sus pecados ni de sus iniquidades”. Y si los pecados están perdonados, ya no hay necesidad de ofrecer por ellos ninguna otra oblación.

Palabra de Dios.

Comentario

El texto es muy claro: desde que Cristo murió para salvar a la humanidad, ya no hay otro ritual para salvar de los pecados. Ya no podemos buscar en “magias”, “fetiches” o “supersticiones” aquello que nos salve y nos redima. Al ir tras ellos, estaríamos buscando en el vacío lo que ya nos ha dado el Señor.


Salmo 109, 1-4

R. ¡Tú eres sacerdote para siempre!

Dijo el Señor a mi señor: “Siéntate a mi derecha, mientras yo pongo a tus enemigos como estrado de tus pies”. R.

El Señor extenderá el poder de tu cetro: “¡Domina desde Sión, en medio de tus enemigos! R.

Tú eres príncipe desde tu nacimiento, con esplendor de santidad; yo mismo te engendré como rocío, desde el seno de la aurora”. R.

El Señor lo ha jurado y no se retractará: “Tú eres sacerdote para siempre, a la manera de Melquisedec”. R.

Aleluya       

Aleluya. La semilla es la palabra de Dios, el sembrador es Cristo; el que lo encuentra permanece para siempre. Aleluya.

Evangelio     Mc 4, 1-20

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús comenzó a enseñar a orillas del mar. Una gran multitud se reunió junto a él, de manera que debió subir a una barca dentro del mar, y sentarse en ella. Mientras tanto, la multitud estaba en la orilla. Él les enseñaba muchas cosas por medio de parábolas, y esto era lo que les enseñaba: “¡Escuchen! El sembrador salió a sembrar. Mientras sembraba, parte de la semilla cayó al borde del camino, y vinieron los pájaros y se la comieron. Otra parte cayó en terreno rocoso, donde no había mucha tierra, y brotó en seguida porque la tierra era poco profunda; pero cuando salió el sol, se quemó y, por falta de raíz, se secó. Otra cayó entre las espinas; estas crecieron, la sofocaron, y no dio fruto. Otros granos cayeron en buena tierra y dieron fruto: fueron creciendo y desarrollándose, y rindieron ya el treinta, ya el sesenta, ya el ciento por uno”. Y decía: “¡El que tenga oídos para oír, que oiga!”. Cuando se quedó solo, los que estaban alrededor de él junto con los Doce le preguntaban por el sentido de las parábolas. Y Jesús les decía: “A ustedes se les ha confiado el misterio del Reino de Dios; en cambio, para los de afuera, todo es parábola, a fin de que miren y no vean, oigan y no entiendan, no sea que se conviertan y alcancen el perdón”. Jesús les dijo: “¿No entienden esta parábola? ¿Cómo comprenderán entonces todas las demás? El sembrador siembra la Palabra. Los que están al borde del camino son aquellos en quienes se siembra la Palabra; pero, apenas la escuchan, viene Satanás y se lleva la semilla sembrada en ellos. Igualmente, los que reciben la semilla en terreno rocoso son los que, al escuchar la Palabra, la acogen en seguida con alegría; pero no tienen raíces, sino que son inconstantes y, en cuanto sobreviene la tribulación o la persecución a causa de la Palabra, inmediatamente sucumben. Hay otros que reciben la semilla entre espinas: son los que han escuchado la Palabra, pero las preocupaciones del mundo, la seducción de las riquezas y los demás deseos penetran en ellos y ahogan la Palabra, y esta resulta infructuosa. Y los que reciben la semilla en tierra buena son los que escuchan la Palabra, la aceptan y dan fruto al treinta, al sesenta y al ciento por uno”.

Palabra del Señor.

Comentario

Sin dudas, en tiempos de Jesús –al igual que en los que vivimos nosotros–, estaban aquellos que sembraban el terror, la maldad, el crimen, la muerte. Sin embargo, Jesús nos exhortó a sembrar siempre la vida, la esperanza, sabiendo que eso es lo que en verdad cambiará la vida del mundo.

Oración sobre las ofrendas        

Dios todopoderoso, recibe con agrado este sacrificio que te ofrecemos en la fiesta de santo Tomás de Aquino; que sus enseñanzas nos impulsen a alabarte con todo nuestro ser. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Lc 12, 42

Este es el administrador fiel y previsor, a quien el Señor ha puesto al frente de su casa para distribuir la ración de trigo en el momento oportuno.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Padre, que a tus hijos alimentados con Cristo, Pan de vida, también los instruyas por Cristo, verdadero Maestro, para que, en la fiesta de santo Tomás de Aquino, reciban tu verdad y la realicen en el amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Jueves 29 de Enero de 2015

De la feria

Verde

Antífona de entrada          Sal 95, 1. 6

Canten al Señor un canto nuevo, cante al Señor toda la tierra. En su presencia hay esplendor y majestad, en su santuario, poder y hermosura.

Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, ordena nuestra vida según tu voluntad para que, en el nombre de tu Hijo amado, podamos dar con abundancia frutos de buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Heb 10, 19-25

Lectura de la carta a los Hebreos.

Hermanos: Tenemos plena seguridad de que podemos entrar en el Santuario por la sangre de Jesús, siguiendo el camino nuevo y viviente que él nos abrió a través del velo del Templo, que es su carne. También tenemos un Sumo Sacerdote insigne al frente de la casa de Dios. Acerquémonos, entonces, con un corazón sincero y llenos de fe, purificados interiormente de toda mala conciencia y con el cuerpo lavado por el agua pura. Mantengamos firmemente la confesión de nuestra esperanza, porque Aquel que ha hecho la promesa es fiel. Velemos los unos por los otros, para estimularnos en el amor y en las buenas obras. No desertemos de nuestras asambleas, como suelen hacerlo algunos; al contrario, animémonos mutuamente, tanto más cuanto que vemos acercarse el día.

Palabra de Dios.

Comentario

El texto es una hermosa síntesis de la vida cristiana: hemos recibido de Cristo una nueva vida, purificada, bautizada. Esa vida debe estar dirigida hacia él y expresarse en el amor a los hermanos. Los tres elementos son fundamentales, esenciales, y cada uno llama a los otros dos.


Salmo 23, 1-6

R. ¡Felices los que buscan al Señor!

Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes, porque él la fundó sobre los mares, él la afirmó sobre las corrientes del océano. R.

¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor y permanecer en su recinto sagrado? El que tiene las manos limpias y puro el corazón; el que no rinde culto a los ídolos ni jura falsamente. R.

Él recibirá la bendición del Señor, la recompensa de Dios, su salvador. Así son los que buscan al Señor, los que buscan tu rostro, Dios de Jacob. R.

Aleluya        Sal 118, 105

Aleluya. Tu palabra es una lámpara para mis pasos, y una luz en mi camino. Aleluya.

Evangelio     Mc 4, 21-25

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús decía a la multitud: “¿Acaso se trae una lámpara para ponerla debajo de un cajón o debajo de la cama? ¿No es más bien para colocarla sobre el candelero? Porque no hay nada oculto que no deba ser revelado y nada secreto que no deba manifestarse. ¡Si alguien tiene oídos para oír, que oiga!”. Y les decía: “¡Presten atención a lo que oyen! La medida con que midan se usará para ustedes, y les darán más todavía. Porque al que tiene, se le dará, pero al que no tiene, se le quitará aún lo que tiene”.

Palabra del Señor.

Comentario

“La lámpara, símbolo de la luz, representa la Buena Noticia que debe ser proclamada sin miedo, ‘a tiempo y a destiempo’, para que toda la humanidad se beneficie de su resplandor. Esta Palabra, que los enemigos del proyecto de Dios habían ocultado y encubierto, ahora es revelada por Jesús” (comentario de La Biblia de nuestro pueblo, Ed. Mensajero).

Oración sobre las ofrendas        

Recibe con bondad nuestros dones, Señor; y al santificarlos, haz que se conviertan en causa de salvación para nosotros. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Sal 33, 6

Miren hacia el Señor, y quedarán resplandecientes, y sus rostros no se avergonzarán.

O bien:         cf. Jn 8, 12

Yo soy la luz del mundo, dice el Señor. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, concédenos, a los que somos vivificados por tu gracia, alegrarnos siempre con el don recibido. Por Jesucristo, nuestro Señor.

123
Viernes 30 de Enero de 2015

De la feria

Verde

Antífona de entrada          Sal 95, 1. 6

Canten al Señor un canto nuevo, cante al Señor toda la tierra. En su presencia hay esplendor y majestad, en su santuario, poder y hermosura.

Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, ordena nuestra vida según tu voluntad para que, en el nombre de tu Hijo amado, podamos dar con abundancia frutos de buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Heb 10, 32-39

Lectura de la carta a los Hebreos.

Hermanos: Recuerden los primeros tiempos: apenas habían sido iluminados y ya tuvieron que soportar un rudo y doloroso combate, unas veces expuestos públicamente a injurias y atropellos, y otras, solidarizándose con los que eran tratados de esa manera. Ustedes compartieron entonces los sufrimientos de los que estaban en la cárcel y aceptaron con alegría que los despojaran de sus bienes, sabiendo que tenían una riqueza mejor y permanente. No pierdan entonces la confianza, a la que está reservada una gran recompensa. Ustedes necesitan constancia para cumplir la voluntad de Dios y entrar en posesión de la promesa. Porque todavía falta un poco, muy poco tiempo, y el que debe venir vendrá sin tardar. Mi justo vivirá por la fe, pero si se vuelve atrás, dejaré de amarlo. Nosotros no somos de “los que se vuelven atrás” para su perdición, sino que “vivimos en la fe” para preservar nuestra alma.

Palabra de Dios.

Comentario

La vida cristiana no está exenta de sufrimientos o persecuciones. Justamente, en esos momentos es cuando más debemos recordar los bienes recibidos de Dios. Es necesario, entonces, sostener la fe, perseverar y seguir caminado.


Salmo 36, 3-6. 23-24. 39-40

R. La salvación de los justos viene del Señor.

Confía en el Señor y practica el bien; habita en la tierra y vive tranquilo: que el Señor sea tu único deleite, y él colmará los deseos de tu corazón. R.

Encomienda tu suerte al Señor, confía en él, y él hará su obra; hará brillar tu justicia como el sol, y tu derecho como la luz del mediodía. R.

El Señor asegura los pasos del hombre en cuyo camino se complace: aunque caiga no quedará postrado, porque el Señor lo lleva de la mano. R.

La salvación de los justos viene del Señor, él es su refugio en el momento del peligro; el Señor los ayuda y los libera, los salva porque confiaron en él. R.

Aleluya        cf. Mt. 11, 25

Aleluya. Te alabo Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque revelaste los misterios del Reino a los pequeños. Aleluya.

Evangelio     Mc 4, 26-34

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús decía a sus discípulos: “El Reino de Dios es como un hombre que echa la semilla en la tierra: sea que duerma o se levante, de noche y de día, la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra por sí misma produce primero un tallo, luego una espiga, y al fin grano abundante en la espiga. Cuando el fruto está a punto, él aplica en seguida la hoz, porque ha llegado el tiempo de la cosecha”. También decía: “¿Con qué podríamos comparar el Reino de Dios? ¿Qué parábola nos servirá para representarlo? Se parece a un grano de mostaza. Cuando se la siembra, es la más pequeña de todas las semillas de la tierra, pero, una vez sembrada, crece y llega a ser la más grande de todas las hortalizas, y extiende tanto sus ramas que los pájaros del cielo se cobijan a su sombra”. Y con muchas parábolas como éstas les anunciaba la Palabra, en la medida en que ellos podían comprender. No les hablaba sino en parábolas, pero a sus propios discípulos, en privado, les explicaba todo.

Palabra del Señor.

Comentario

“La parábola del ‘trigo y la cizaña’ es un llamado de atención para no ser rápidos en identificarnos con la ‘buena semilla’ y ver la ‘mala’ en los otros. Todos somos una mezcla de ambas: trigo en ciertos momentos y cizaña en otros... Esta parábola es un llamado a la responsabilidad de cada cristiano para crecer en ‘buena semilla’ y extirpar hasta los rastros de la ‘mala semilla’. ¿Qué se ha hecho de la ‘buena siembra de Dios’ en un corazón bautizado? Si miramos la Argentina, llena de cristianos y sembrada de injusticias, nos debe preocupar, como Iglesia, la incoherencia de quienes están llamados a dar los buenos frutos de ‘buena semilla’ en la sociedad cuya síntesis es la justicia social” (Mons. M. Hesayne, 21/7/2002).

Oración sobre las ofrendas        

Recibe con bondad nuestros dones, Señor; y al santificarlos, haz que se conviertan en causa de salvación para nosotros. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Sal 33, 6

Miren hacia el Señor, y quedarán resplandecientes, y sus rostros no se avergonzarán.

O bien:         cf. Jn 8, 12

Yo soy la luz del mundo, dice el Señor. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, concédenos, a los que somos vivificados por tu gracia, alegrarnos siempre con el don recibido. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Sábado 31 de Enero de 2015

San Juan Bosco, presbítero

Memoria obligatoria. Blanco


Día de la Patagonia

Juan tuvo una infancia y adolescencia pobre. A los 20 años, ingresó al seminario. Ya ordenado sacerdote, tuvo como gran objetivo la formación de los adolescentes y jóvenes más pobres. Para esto, creó talleres y oratorios, donde los jóvenes pudieran aprender un oficio y formarse en la vida cristiana. Él siempre pregonaba una santidad alegre. Fundó la Piadosa Sociedad de San Francisco de Sales (los Salesianos) y el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora. Desde Italia, envió misioneros a América Latina. La evangelización de la Patagonia Argentina debe mucho a sus desvelos y a los salesianos que misionaron en estas tierras. Murió en 1888.

Antífona de entrada          cf. Mc 10, 14

“Dejen que los niños vengan a mí y no se lo impidan, porque de ellos es el reino de Dios”, dice el Señor.

Oración colecta     

Dios nuestro, que elegiste a san Juan Bosco, presbítero, para que fuera padre y maestro de la juventud, concédenos que, animados por esa misma caridad que ardía en su corazón, busquemos el bien de las almas y vivamos entregados a tu servicio. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Heb 11, 1-2. 8-19

Lectura de la carta a los Hebreos.

Hermanos: La fe es la garantía de los bienes que se esperan, la plena certeza de las realidades que no se ven. Por ella nuestros antepasados fueron considerados dignos de aprobación. Por la fe, Abraham, obedeciendo al llamado de Dios, partió hacia el lugar que iba a recibir en herencia, sin saber adónde iba. Por la fe, vivió como extranjero en la Tierra prometida, habitando en carpas, lo mismo que Isaac y Jacob, herederos con él de la misma promesa. Porque Abraham esperaba aquella ciudad de sólidos cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. También por la fe, Sara recibió el poder de concebir, a pesar de su edad avanzada, porque juzgó digno de fe al que se lo prometía. Y por eso, de un solo hombre, y de un hombre ya cercano a la muerte, nació una descendencia numerosa como las estrellas del cielo e incontable como la arena que está a la orilla del mar. Todos ellos murieron en la fe, sin alcanzar el cumplimiento de las promesas: las vieron y las saludaron de lejos, reconociendo que eran extranjeros y peregrinos en la tierra. Los que hablan así demuestran claramente que buscan una patria; y si hubieran pensado en aquélla de la que habían salido, habrían tenido oportunidad de regresar. Pero aspiraban a una patria mejor, nada menos que la celestial. Por eso, Dios no se avergüenza de llamarse “su Dios” y, de hecho, les ha preparado una Ciudad. Por la fe, Abraham, cuando fue puesto a prueba, presentó a Isaac como ofrenda: él ofrecía a su hijo único, al heredero de las promesas, a aquél de quien se había anunciado: “De Isaac nacerá la descendencia que llevará tu nombre”. Y lo ofreció, porque pensaba que Dios tenía poder aún para resucitar a los muertos. Por eso recuperó a su hijo, y esto fue como un símbolo.

Palabra de Dios.

Comentario

Es la fe lo que moviliza a estos hombres y mujeres, y los lanza a un camino que ni ellos son capaces de determinar. Porque lo importante es salir y caminar, sabiendo que Dios está inspirando ese movimiento.


Salmo 1, 69-75

R. ¡Bendito sea el Señor!

Nos ha dado un poderoso Salvador en la casa de David, su servidor, como lo había anunciado mucho tiempo antes por boca de sus santos profetas. R.

Para salvarnos de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos odian. Así tuvo misericordia de nuestros padres y se acordó de su santa Alianza. R.

Se acordó del juramento que hizo a nuestro padre Abraham de concedernos que, libres de temor, arrancados de las manos de nuestros enemigos, lo sirvamos en santidad y justicia bajo su mirada, durante toda nuestra vida. R.

Aleluya        cf. Jn 3, 16

Aleluya. Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único; todo el que cree en él tiene Vida eterna. Aleluya.

Evangelio     Mc 4, 35-41

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Un día, al atardecer, Jesús dijo a sus discípulos: “Crucemos a la otra orilla”. Ellos, dejando a la multitud, lo llevaron en la barca, así como estaba. Había otras barcas junto a la suya. Entonces se desató un fuerte vendaval, y las olas entraban en la barca, que se iba llenando de agua. Jesús estaba en la popa, durmiendo sobre el cabezal. Lo despertaron y le dijeron: “¡Maestro! ¿No te importa que nos ahoguemos?”. Despertándose, él increpó al viento y dijo al mar: “¡Silencio! ¡Cállate!”. El viento se aplacó y sobrevino una gran calma. Después les dijo: “¿Por qué tienen miedo? ¿Cómo no tienen fe?”. Entonces quedaron atemorizados y se decían unos a otros: “¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?”.

Palabra del Señor.

Comentario

“‘¡Silencio! ¡Cállate!’. Nadie en su sano juicio le habla así a las aguas de ningún mar pero ese es el vocabulario utilizado para oponerse a un espíritu de exclusividad que se ha apoderado de la más íntima comunidad de Jesús de Nazaret. Esto nos revela que siempre tenemos que estar atentos y vigilar nuestra lealtad y coherencia con relación al anuncio de la Buena Noticia [...]. Necesitamos de toda la fe para cruzar a las otras orillas y purificar en la travesía nuestro sentimiento de pretender ser dueños de Jesús, de sus Buenas Noticias y de administrar la inclusión en su comunidad. A ese proyecto de poca fe le están diciendo ‘¡Silencio! ¡Cállate!’” (Pastor L. Orlov, “¿No te importa?”, http://pastoralsida.com.ar/paginas_internas/desafios_de_la_palabra/12ordinario2009.html).

Oración sobre las ofrendas        

Acepta los dones de tu pueblo, Señor, en la conmemoración de san Juan Bosco, y por la participación de este misterio, concédenos manifestar en nuestra vida los ejemplos de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Mt 18, 3

“Si no se convierten y no se hacen como niños, no entrarán en el reino de los cielos”, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, concédenos los frutos de esta santa comunión y, a ejemplo de san Juan Bosco, haz que conservemos en el corazón y llevemos a la práctica el amor a los demás y la luz de tu verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Domingo 01 de Febrero de 2015

4º Durante el año

Verde

Antífona de entrada          cf. Sal 105, 47

Sálvanos, Señor y Dios nuestro, congréganos de entre las naciones, para que podamos dar gracias a tu santo nombre y gloriarnos en tu alabanza.

Oración colecta     

Señor y Dios nuestro, concédenos honrarte con todo el corazón y amar a todos con amor verdadero. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª Lectura    Deut 18, 15-20

Lectura del libro del Deuteronomio

Moisés dijo al pueblo: El Señor, tu Dios, te suscitará un profeta como yo; lo hará surgir de entre ustedes, de entre tus hermanos, y es a él a quien escucharán. Esto es precisamente lo que pediste al Señor, tu Dios, en el Horeb, el día de la asamblea, cuando dijiste: “No quiero seguir escuchando la voz del Señor, mi Dios, ni miraré más este gran fuego, porque de lo contrario moriré”. Entonces el Señor me dijo: “Lo que acaban de decir está muy bien. Por eso, suscitaré entre sus hermanos un profeta semejante a ti, pondré mis palabras en su boca, y él dirá todo lo que yo le ordene. Al que no escuche mis palabras, las que este profeta pronuncie en mi nombre, yo mismo le pediré cuenta. Y si un profeta se atreve a pronunciar en mi Nombre una palabra que yo no le he ordenado decir, o si habla en nombre de otros dioses, ese profeta morirá”.

Palabra de Dios.

Comentario

El compromiso del profeta es enorme: tiene que anunciar la Palabra de Dios en forma plena, sincera, sin oscuridades ni acomodamientos. Esa es la invitación y el compromiso para nosotros, también profetas, sacerdotes y reyes.


Salmo 94, 1-2. 6-9

R. Ojalá hoy escuchen la voz del Señor.

¡Vengan, cantemos con júbilo al Señor, aclamemos a la Roca que nos salva! ¡Lleguemos hasta él dándole gracias, aclamemos con música al Señor! R.

¡Entren, inclinémonos para adorarlo! ¡Doblemos la rodilla ante el Señor que nos creó! Porque él es nuestro Dios, y nosotros, el pueblo que él apacienta, las ovejas conducidas por su mano. R.

Ojalá hoy escuchen la voz del Señor: “No endurezcan su corazón como en Meribá, como en el día de Masá, en el desierto, cuando sus padres me tentaron y provocaron, aunque habían visto mis obras”. R.

2ª Lectura    1Cor 7, 32-35

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: Yo quiero que ustedes vivan sin inquietudes. El que no tiene mujer se preocupa de las cosas del Señor, buscando cómo agradar al Señor. En cambio, el que tiene mujer se preocupa de las cosas de este mundo, buscando cómo agradar a su mujer, y así su corazón está dividido. También la mujer soltera, lo mismo que la virgen, se preocupa de las cosas del Señor, tratando de ser santa en el cuerpo y en el espíritu. La mujer casada, en cambio, se preocupa de las cosas de este mundo, buscando cómo agradar a su marido. Les he dicho estas cosas para el bien de ustedes, no para ponerles un obstáculo, sino para que ustedes hagan lo que es más conveniente y se entreguen totalmente al Señor.

Palabra de Dios.

Comentario

Si bien este texto sugiere llevar una vida célibe, sabemos que no es un consejo para todos los cristianos y cristianas, sino solo para aquellos que son llamados para ese estilo de vida. Más adelante, Pablo recomienda el matrimonio cristiano para vivir una vida santa. De cualquier modo, un buen estilo de vida siempre es un camino para vivir y construir el Reino de Dios.


Aleluya        Mt 4, 16

Aleluya. El pueblo que se hallaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en las oscuras regiones de la muerte, se levantó una luz. Aleluya.

Evangelio     Mc 1, 21-28

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús entró en Cafarnaúm, y cuando llegó el sábado, fue a la sinagoga y comenzó a enseñar. Todos estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas. Y había en la sinagoga de ellos un hombre poseído de un espíritu impuro, que comenzó a gritar; “¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios”. Pero Jesús lo increpó, diciendo: “Cállate y sal de este hombre”. El espíritu impuro lo sacudió violentamente, y dando un alarido, salió de ese hombre. Todos quedaron asombrados y se preguntaban unos a otros: “¿Qué es esto? ¡Enseña de una manera nueva, llena de autoridad; da órdenes a los espíritus impuros, y éstos le obedecen!”. Y su fama se extendió rápidamente por todas partes, en toda la región de Galilea.

Palabra del Señor.

Comentario

¿Qué es enseñar con autoridad? Es tener la certeza de que lo enseñado es realmente creído por quien lo anuncia. Y no solo creído, sino también vivido. Se trata de todo un compromiso y un desafío para que lo que anunciamos sea creíble por todos.

Oración sobre las ofrendas        

Presentamos ante tu altar, Señor, los dones de nuestra entrega; te rogamos que los aceptes con bondad y los conviertas en el sacramento de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Sal 30, 17-18

Que brille tu rostro sobre tu servidor, sálvame por tu misericordia. Señor, que no me avergüence de haberte invocado.

O bien:         Mt 5, 3. 5

Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el reino de los cielos. Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia.

Oración después de la comunión

Alimentados con el don de nuestra redención, te pedimos, Padre, que con este auxilio de salvación eterna se acreciente siempre en nosotros la verdadera fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lunes 02 de Febrero de 2015

La Presentación del Señor

Fiesta. Blanco



 Jornada Mundial de la Vida Consagrada (en la Argentina se celebra el 8 de septiembre).

“Cuarenta días después del Nacimiento del Señor, fue presentado en el Templo en obediencia a la Ley. Según ella, no había fecha para la presentación del niño, pero como la madre quedaba impura durante cuarenta días, y ni podía tocar nada santo ni acudir al santuario (Lev 12, 2), durante ese tiempo no podía presentar al Niño en el Templo, como ordena el Éxodo 13, 12: ‘consagrarás a Dios todos los primogénitos’. Con esta fiesta se concluyen las solemnidades de la Encarnación del Verbo de Dios” (http://es.catholic.net/op/articulos/40266/cat/876/presentacion-del-senor.html).

Antífona de entrada          Cf. Sal 47, 10-11

En tu santo templo, Señor, evocamos tu misericordia; la gloria de tu nombre llega hasta los confines de la tierra. Tu derecha está llena de justicia.

Oración colecta     

Dios todopoderoso y eterno, te pedimos humildemente que así como tu Hijo unigénito, hecho hombre, fue presentado hoy en el templo, también nosotros podamos presentarnos a ti con un corazón puro. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª Lectura    Mal 3, 1-4

Lectura de la profecía de Malaquías.

Así habla el Señor Dios: Yo envío a mi mensajero, para que prepare el camino delante de mí. Y en seguida entrará en su Templo el Señor que ustedes buscan; y el ángel de la Alianza que ustedes desean ya viene, dice el Señor de los ejércitos. ¿Quién podrá soportar el Día de su venida? ¿Quién permanecerá de pie cuando aparezca? Porque él es como el fuego del fundidor y como la lejía de los lavanderos. Él se sentará para fundir y purificar: purificará a los hijos de Leví y los depurará como al oro y la plata; y ellos serán para el Señor los que presentan la ofrenda conforme a la justicia. La ofrenda de Judá y de Jerusalén será agradable al Señor, como en los tiempos pasados, como en los primeros años.

Palabra de Dios.

Comentario

El profeta utiliza una gran cantidad de imágenes (entrar, bajar, salir, seguir, preparar el camino) que se podrían sintetizar en lo siguiente: Dios nos llama a caminar hacia él. Ciertamente, en definitiva, de eso se trata toda nuestra vida: ir hacia el Señor.


Salmo 23, 7-10

R. El Rey de la gloria es el Señor de los ejércitos.

¡Puertas, levanten sus dinteles, levántense, puertas eternas, para que entre el Rey de la gloria! R.

¿Y quién es ese Rey de la gloria? Es el Señor, el fuerte, el poderoso, el Señor poderoso en los combates. R.

¡Puertas, levanten sus dinteles, levántense, puertas eternas, para que entre el Rey de la gloria! R.

¿Y quién es ese Rey de la gloria? El Rey de la gloria es el Señor de los ejércitos. R.


2ª Lectura    Heb 2, 14-18

Lectura de la carta a los Hebreos.

Hermanos: Ya que los hijos tienen una misma sangre y una misma carne, Jesús también debía participar de esa condición, para reducir a la impotencia, mediante su muerte, a aquel que tenía el dominio de la muerte, es decir, al demonio, y liberar de este modo a todos los que vivían completamente esclavizados por el temor de la muerte. Porque él no vino para socorrer a los ángeles, sino a los descendientes de Abraham. En consecuencia, debió hacerse semejante en todo a sus hermanos, para llegar a ser un Sumo Sacerdote misericordioso y fiel en el servicio de Dios, a fin de expiar los pecados del pueblo. Y por haber experimentado personalmente la prueba y el sufrimiento, él puede ayudar a aquellos que están sometidos a la prueba.

Palabra de Dios.

Comentario

La presentación de Jesús en el Templo nos habla de su humanidad y, por lo tanto, también de su muerte. El escritor de la Carta a los Hebreos nos ayuda a pensar que quien hoy entra de la mano de sus padres, un día saldrá de este mundo redimiendo a la humanidad.


Aleluya        Lc 2, 32

Aleluya. Luz para iluminar a los paganos y gloria de tu pueblo Israel. Aleluya.


Evangelio     Lc 2, 22-40

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación de ellos, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, como está escrito en la Ley: “Todo varón primogénito será consagrado al Señor”. También debían ofrecer en Sacrificio un par de tórtolas o de pichones de paloma, como ordena la Ley del Señor. Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo estaba en él y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías del Señor. Conducido por el mismo Espíritu, fue al Templo, y cuando los padres de Jesús llevaron al niño para cumplir con él las prescripciones de la Ley, Simeón lo tomó en sus brazos y alabó a Dios, diciendo: “Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido, porque mis ojos han visto la salvación que preparaste delante de todos los pueblos: luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel”. Su padre y su madre estaban admirados por lo que oían decir de él. Simeón, después de bendecirlos, dijo a María, la madre: “Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón. Así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos”. Había también allí una profetisa llamada Ana, hija de Fanuel, de la familia de Aser, mujer ya entrada en años, que, casada en su juventud, había vivido siete años con su marido. Desde entonces había permanecido viuda, y tenía ochenta y cuatro años. No se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día con ayunos y oraciones. Se presentó en ese mismo momento y se puso a dar gracias a Dios. Y hablaba acerca del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén. Después de cumplir todo lo que ordenaba la Ley del Señor, volvieron a su ciudad de Nazaret, en Galilea. El niño iba creciendo y se fortalecía, lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba con él.

Palabra del Señor.

Comentario

El relato nos lleva a contemplar en el templo a una familia llena de esperanza por su hijo recién nacido, y a estos ancianos que, en el ocaso de sus vidas, también ven revividas sus esperanzas. Hoy nos pasa algo similar a nosotros, ya que ponemos la esperanza en el Señor porque “nuestros ojos han visto al Salvador”.

Oración sobre las ofrendas        

Mira con agrado, Dios nuestro, la ofrenda de tu Iglesia desbordante de alegría, tú que aceptaste el sacrificio de tu Hijo único, ofrecido como Cordero inmaculado para la vida del mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Lc 2, 30-31

Mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos.

Oración después de la comunión

Padre, por estos sacramentos recibidos, completa en nosotros la obra de tu gracia, y así como colmaste el anhelo de Simeón de contemplar al Mesías antes de morir, concédenos recibir la vida eterna saliendo al encuentro del Señor. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

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