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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Lunes 29/08
Martes 30/08
Miércoles 31/08
Jueves 01/09
Viernes 02/09
Sábado 03/09
Lunes 29 de Agosto de 2016

Martirio de san Juan Bautista

(MO). Rojo.

La imagen del Bautista se nos presenta en los evangelios como un continuador del profeta Elías. Su espíritu de pobreza, su valentía para enfrentar los excesos de poder real de entonces y su profunda fe, lo llevaron a la cárcel y a la muerte.

Antífona de entrada          cf. Sal 118, 46-47

Señor, hablaba de tu ley delante de los reyes, y no fui confundido; me deleitaba en tus mandamientos que tanto amo.

Oración colecta     

Dios nuestro, que quisiste que san Juan Bautista fuera el Precursor del nacimiento y de la muerte de tu Hijo; concédenos que, así como él dio su vida como mártir por la verdad y la justicia, también nosotros luchemos con valentía en la afirmación de tu verdad. Por nuestro Señor Jesucristo...

Lectura        Jer 1, 17-19

Lectura del libro de Jeremías.

La palabra del Señor llegó a mí en estos términos: “Cíñete la cintura, levántate y diles todo lo que yo te ordene. No te dejes intimidar por ellos, no sea que te intimide yo delante de ellos. Mira que hoy hago de ti una plaza fuerte, una columna de hierro, una muralla de bronce, frente a todo el país: frente a los reyes de Judá y a sus jefes, a sus sacerdotes y al pueblo del país. Ellos combatirán contra ti, pero no te derrotarán, porque yo estoy contigo para librarte –oráculo del Señor–”.

Palabra de Dios.

Comentario

El profeta tiene que saber a qué se enfrenta. Dios no le promete ni poder ni triunfo, sino solamente que lo acompañará durante su vida. Jeremías tiene que creer que esto se cumplirá aún en los momentos en que sufra temor.


Sal 70, 1-4a. 5-6ab. 15. 17

R. ¡Mi boca, anunciará tu salvación, Señor!

Yo me refugio en ti, Señor, ¡que nunca tenga que avergonzarme! Por tu justicia, líbrame y rescátame, inclina tu oído hacia mí, y sálvame. R.

Sé para mí una roca protectora, tú que decidiste venir siempre en mi ayuda, porque tú eres mi roca y mi fortaleza, ¡Líbrame, Dios mío, de las manos del impío! R.

Porque tú, Señor, eres mi esperanza y mi seguridad desde mi juventud. En ti me apoyé desde las entrañas de mi madre; desde el seno materno fuiste mi protector. R.

Mi boca anunciará incesantemente tus actos de justicia y salvación, Dios mío, tú me enseñaste desde mi juventud, y hasta hoy he narrado tus maravillas. R.

Aleluya        Mt 5, 10

Aleluya. Bienaventurados los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el reino de los cielos. Aleluya.

Evangelio     Mc 6, 17-29

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Herodes había hecho arrestar y encarcelar a Juan a causa de Herodías, la mujer de su hermano Felipe, con la que se había casado. Porque Juan decía a Herodes: “No te es lícito tener a la mujer de tu hermano”. Herodías odiaba a Juan e intentaba matarlo, pero no podía, porque Herodes lo respetaba, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo protegía. Cuando lo oía, quedaba perplejo, pero lo escuchaba con gusto. Un día se presentó la ocasión favorable. Herodes festejaba su cumpleaños, ofreciendo un banquete a sus dignatarios, a sus oficiales y a los notables de Galilea. Su hija, también llamada Herodías, salió a bailar, y agradó tanto a Herodes y a sus convidados, que el rey dijo a la joven: “Pídeme lo que quieras y te lo daré”. Y le aseguró bajo juramento: “Te daré cualquier cosa que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino”. Ella fue a preguntar a su madre: “¿Qué debo pedirle?”. “La cabeza de Juan el Bautista”, respondió ésta. La joven volvió rápidamente adonde estaba el rey y le hizo este pedido: “Quiero que me traigas ahora mismo, sobre una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista”. El rey se entristeció mucho, pero a causa de su juramento, y por los convidados, no quiso contrariarla. En seguida mandó a un guardia que trajera la cabeza de Juan. El guardia fue a la cárcel y le cortó la cabeza. Después la trajo sobre una bandeja, la entregó a la joven y Esta se la dio a su madre. Cuando los discípulos de Juan lo supieron, fueron a recoger el cadáver y lo sepultaron.

Palabra del Señor.

Comentario

La atracción que parece ejercer Juan sobre Herodes es solo aparente. El rey prefiere someterse a los caprichos de su entorno, antes que dar un paso de valentía y aceptar la verdad que hay en las palabras de Juan. Esta actitud complaciente del monarca hacia su entorno, contrasta con la energía y entereza con que Juan ha asumido su misión profética.

Oración sobre las ofrendas        

Por las ofrendas que te presentamos, concédenos, Señor, seguir con rectitud tus caminos, como enseñó san Juan Bautista, la voz que clamaba en el desierto, y confirmó valientemente derramando su sangre, Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Jn 3, 27. 30

Juan respondió: “Es necesario que él crezca y que yo disminuya”.

Oración después de la comunión

Al celebrar el martirio de san Juan Bautista, concédenos, Padre, venerar el sacramento que hemos recibido y alegrarnos por sus frutos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martes 30 de Agosto de 2016

Santa Rosa de Lima, virgen. Patrona de América Latina.

(F). Blanco.

Rosa nació en Lima (Perú), de padres españoles. Desde muy pequeña hizo voto de virginidad. Como no había convento de monjas en Lima, siguiendo el ejemplo de santa Catalina de Siena, se consagró como terciaria dominica. Por eso, levantó una ermita en el fondo de su casa, donde se dedicaba a la oración. También fue solícita en ayudar a los pobres y enfermos de la ciudad. Murió en el año 1617. Es la patrona de América y Filipinas.

Antífona de entrada         

Alegrémonos todos en el Señor, al celebrar esta festividad en honor de santa Rosa. Los ángeles se regocijan por esta festividad y alaban al Hijo de Dios.

O bien:        

Ven, esposa de Cristo, recibe la corona que el Señor te preparó desde toda la eternidad.

Oración colecta     

Dios nuestro, que encendiste en tu amor a santa Rosa y la llamaste a vivir sólo para ti en la austeridad y la penitencia, concédenos, por su intercesión, que siguiendo en la tierra el camino de la vida podamos gozar en el cielo de la abundancia de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        2Cor 10, 17–11, 2

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: El que se gloría, que se gloríe en el Señor. Porque el que vale no es el que se recomienda a sí mismo, sino aquel a quien Dios recomienda. ¡Ojalá quieran tolerar un poco de locura de mi parte! De hecho, ya me toleran. Yo estoy celoso de ustedes con el celo de Dios, porque los he unido al único esposo, Cristo, para presentarlos a él como una virgen pura.

Palabra de Dios.

Comentario

Todo lo que somos es por la gracia de Dios, que ha puesto en nosotros su llama y su amor. San Pablo nos exhorta para que reconozcamos esto y, de esta manera, vivamos ubicados ante una verdad irrevocable y obvia, pero no siempre atendida: Dios es el único que está por encima de todo.


Sal 148, 1-2. 11-14

R. Los jóvenes y las vírgenes, alaben el nombre del Señor.

Alaben al Señor desde el cielo, alábenlo en las alturas; alábenlo, todos sus ángeles, alábenlo, todos sus ejércitos. R.

Los reyes de la tierra y todas las naciones, los príncipes y los gobernantes de la tierra; los ancianos, los jóvenes y los niños, alaben el nombre del Señor. R.

Alaben el Nombre del Señor. Porque solo su Nombre es sublime; su majestad está sobre el cielo y la tierra, y él exalta la fuerza de su pueblo. R.

¡A él, la alabanza de todos sus fieles, y de Israel, el pueblo de sus amigos! R.

Aleluya        Jn 15, 9. 5

Aleluya. Dice el Señor: “Permanezcan en mi amor; el que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto”. Aleluya.

Evangelio     Mt 13, 44-46

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a la multitud: “El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, vende todo lo que posee y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas y, al encontrar una de gran valor, fue a vender todo lo que tenía y la compró”.

Palabra del Señor.

Comentario

En estas tres parábolas, se repite una misma reacción: sorpresa ante el encuentro de lo inesperado, que lleva a una acción. Ambas cosas nos hacen pensar que el encuentro con el Reino es siempre nuevo y sorpresivo.

Oración sobre las ofrendas        

En la fiesta de santa Rosa, te ofrecemos, Señor, el sacrificio de tu Hijo único, en el cual anunciamos su muerte hasta que vuelva. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Antífona de comunión        Eclo 39, 14

Florezcan como el lirio, derramen el aroma y entonen un canto, bendigan al Señor por todas sus obras.

Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, fortalecidos con esta eucaristía te pedimos que, a ejemplo de santa Rosa, asumiendo en nuestro cuerpo los sufrimientos de Cristo, nos esforcemos por vivir unidos solamente a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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Miércoles 31 de Agosto de 2016

De la feria

Verde.


Antífona de entrada          cf. Sal 85, 3. 5

Ten piedad de mí, Señor, porque te invoco todo el día. Tú, Señor, eres bueno e indulgente, rico en misericordia con aquellos que te invocan.

Oración colecta     

Dios todopoderoso, de quien procede todo bien perfecto, infunde en nuestros corazones el amor de tu nombre, para que, haciendo más religiosa nuestra vida, acrecientes en nosotros lo que es bueno y lo conserves constantemente. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        1Cor 3, 1-9

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: Yo no pude hablarles a ustedes como a hombres espirituales, sino como a hombres carnales, como a quienes todavía son niños en Cristo. Los alimenté con leche y no con alimento sólido, porque aún no podían tolerarlo, como tampoco ahora, ya que siguen siendo carnales. Los celos y discordias que hay entre ustedes, ¿no prueban acaso, que todavía son carnales y se comportan de una manera puramente humana? Cuando uno dice: “Yo soy de Pablo”, y el otro: “Yo de Apolo”, ¿acaso no están procediendo como lo haría cualquier hombre? Después de todo, ¿quién es Apolo, quién es Pablo? Simples servidores, por medio de los cuales ustedes han creído, y cada uno de ellos lo es según lo que ha recibido del Señor. Yo planté y Apolo regó, pero el que ha hecho crecer es Dios. Ni el que planta ni el que riega valen algo, sino Dios, que hace crecer. No hay ninguna diferencia entre el que planta y el que riega; sin embargo, cada uno recibirá su salario de acuerdo con el trabajo que haya realizado. Porque nosotros somos cooperadores de Dios, y ustedes son el campo de Dios, el edificio de Dios.

Palabra de Dios.

Comentario

En nuestras comunidades suele suceder algo semejante a lo que ocurría en Corinto: hay quienes se “agrupan” en islas, se atrincheran en ideas o se identifican con algún líder, y llegan a descalificar al resto. El mensaje de Pablo sigue vigente: nadie está por encima del otro, ni mucho menos de Dios. Todos trabajamos por la comunidad y para ella.


Sal 32, 12-15. 20-21

R. ¡Feliz el pueblo que el Señor se eligió como herencia!

¡Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se eligió como herencia! El Señor observa desde el cielo y contempla a todos los hombres. R.

Él mira desde su trono a todos los habitantes de la tierra; modela el corazón de cada uno y conoce a fondo todas sus acciones. R.

Nuestra alma espera en el Señor; él es nuestra ayuda y nuestro escudo. Nuestro corazón se regocija en él: nosotros confiamos en su santo Nombre. R.

Aleluya        Lc 4, 18

Aleluya. El Señor me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos. Aleluya.

Evangelio     Lc 4, 38-44

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Al salir de la sinagoga, Jesús entró en la casa de Simón. La suegra de Simón tenía mucha fiebre, y le pidieron que hiciera algo por ella. Inclinándose sobre ella, Jesús increpó a la fiebre y ésta desapareció. En seguida, ella se levantó y se puso a servirlos. Al atardecer, todos los que tenían enfermos afectados de diversas dolencias se los llevaron, y él, imponiendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba. De muchos salían demonios, gritando: “¡Tú eres el Hijo de Dios!”. Pero él los increpaba y no los dejaba hablar, porque ellos sabían que era el Mesías. Cuando amaneció, Jesús salió y se fue a un lugar desierto. La multitud comenzó a buscarlo y, cuando lo encontraron, querían retenerlo para que no se alejara de ellos. Pero él les dijo: “También a las otras ciudades debo anunciar la Buena Noticia del Reino de Dios, porque para eso he sido enviado”. Y predicaba en las sinagogas de toda la Judea.

Palabra del Señor.

Comentario

Jesús se muestra atento a las necesidades, respondiendo a los hombres y mujeres que, doloridos, acuden a él. Su misericordia lo lleva también a otros pueblos y culturas, lo cual abre cada vez más su círculo de acción.

Oración sobre las ofrendas        

Te pedimos, Dios nuestro, que esta ofrenda sagrada nos alcance tu bendición salvadora y se cumpla en nosotros lo que celebramos en esta liturgia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Sal 30, 20

Qué grande es tu bondad, Señor. Tú la reservas para tus fieles.

O bien:         Mt 5, 9-10

Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los cielos.

Oración después de la comunión

Saciados con el pan de la mesa celestial, te suplicamos, Padre, que este alimento de nuestra caridad nos fortalezca y nos impulse a servirte en los hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Jueves 01 de Septiembre de 2016

De la feria

Verde.

Antífona de entrada          cf. Sal 85, 3. 5

Ten piedad de mí, Señor, porque te invoco todo el día. Tú, Señor, eres bueno e indulgente, rico en misericordia con aquellos que te invocan.

Oración colecta     

Dios todopoderoso, de quien procede todo bien perfecto, infunde en nuestros corazones el amor de tu nombre, para que, haciendo más religiosa nuestra vida, acrecientes en nosotros lo que es bueno y lo conserves constantemente. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        1Cor 3, 18-23

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: ¡Que nadie se engañe! Si alguno de ustedes se tiene por sabio en este mundo, que se haga insensato para ser realmente sabio. Porque la sabiduría de este mundo es locura delante de Dios. En efecto, dice la Escritura: “Él sorprende a los sabios en su propia astucia”, y además: “El Señor conoce los razonamientos de los sabios y sabe que son vanos”. En consecuencia, que nadie se gloríe en los hombres, porque todo les pertenece a ustedes: Pablo, Apolo o Cefas, el mundo, la vida, la muerte, el presente o el futuro. Todo es de ustedes, pero ustedes son de Cristo y Cristo es de Dios.

Palabra de Dios.

Comentario

San Pablo nos inspira a buscar una sabiduría especial, que no depende de lo que nosotros llamamos “inteligencia”, sino de la búsqueda de Dios y el encuentro con él. Es una sabiduría que “el mundo” muchas veces parece no entender y hasta combatir.


Sal 23, 1-4b. 5-6

R. Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella.

Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes, porque él la fundó sobre los mares, él la afirmó sobre las corrientes del océano. R.

¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor y permanecer en su recinto sagrado? El que tiene las manos limpias y puro el corazón; el que no rinde culto a los ídolos. R.

Él recibirá la bendición del Señor, la recompensa de Dios, su Salvador. Así son los que buscan al Señor, los que buscan tu rostro, Dios de Jacob. R.

Aleluya        Mt 4, 19

Aleluya. “Síganme, y yo los haré pescadores de hombres”, dice el Señor. Aleluya.

Evangelio     Lc 5, 1-11

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

En una oportunidad, la multitud se amontonaba alrededor de Jesús para escuchar la Palabra de Dios, y él estaba de pie a la orilla del lago de Genesaret. Desde allí vio dos barcas junto a la orilla del lago; los pescadores habían bajado y estaban limpiando las redes. Jesús subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que se apartara un poco de la orilla; después se sentó, y enseñaba a la multitud desde la barca. Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: “Navega mar adentro, y echen las redes”. Simón le respondió: “Maestro, hemos trabajado la noche entera y no hemos sacado nada, pero si tú lo dices, echaré las redes”. Así lo hicieron, y sacaron tal cantidad de peces, que las redes estaban a punto de romperse. Entonces hicieron señas a los compañeros de la otra barca para que fueran a ayudarlos. Ellos acudieron, y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús y le dijo: “Aléjate de mí, Señor, porque soy un pecador”. El temor se había apoderado de él y de los que lo acompañaban, por la cantidad de peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: “No temas, de ahora en adelante serás pescador de hombres”. Ellos atracaron las barcas a la orilla y, abandonándolo todo, lo siguieron.

Palabra del Señor.

Comentario

Pedro acepta la invitación de Jesús a echar las redes. Es una acción que ha repetido cientos de veces y con diversos resultados, pero ahora la ejecutará confiando en la palabra de Jesús. Y lo que hace momentos tuvo un resultado estéril, ahora asombra y maravilla a estos pescadores.

Oración sobre las ofrendas        

Te pedimos, Dios nuestro, que esta ofrenda sagrada nos alcance tu bendición salvadora y se cumpla en nosotros lo que celebramos en esta liturgia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Sal 30, 20

Qué grande es tu bondad, Señor. Tú la reservas para tus fieles.

O bien:         Mt 5, 9-10

Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los cielos.

Oración después de la comunión

Saciados con el pan de la mesa celestial, te suplicamos, Padre, que este alimento de nuestra caridad nos fortalezca y nos impulse a servirte en los hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Viernes 02 de Septiembre de 2016

De la feria

Verde.

Antífona de entrada          cf. Sal 85, 3. 5

Ten piedad de mí, Señor, porque te invoco todo el día. Tú, Señor, eres bueno e indulgente, rico en misericordia con aquellos que te invocan.

Oración colecta     

Dios todopoderoso, de quien procede todo bien perfecto, infunde en nuestros corazones el amor de tu nombre, para que, haciendo más religiosa nuestra vida, acrecientes en nosotros lo que es bueno y lo conserves constantemente. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        1Cor 4, 1-5

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: Los hombres deben considerarnos simplemente como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, lo que se pide a un administrador es que sea fiel. En cuanto a mí, poco me importa que me juzguen ustedes o un tribunal humano; ni siquiera yo mismo me juzgo. Es verdad que mi conciencia nada me reprocha, pero no por eso estoy justificado: mi juez es el Señor. Por eso, no hagan juicios prematuros. Dejen que venga el Señor: Él sacará a la luz lo que está oculto en las tinieblas y manifestará las intenciones secretas de los corazones. Entonces, cada uno recibirá de Dios la alabanza que le corresponda.

Palabra de Dios.

Comentario

“No es cristiano echar la culpa unos a otros, ni menos convertirse en jueces de los demás. Dios es el único que saca a la luz las intenciones profundas del corazón humano” (comentario al Nuevo Testamento, Biblia de la Iglesia en América, Ed. PPC).


Sal 36, 3-6. 27-28a. 39-40

R. ¡La salvación de los justos viene del Señor!

Confía en el Señor y practica el bien; habita en la tierra y vive tranquilo: que el Señor sea tu único deleite, y él colmará los deseos de tu corazón. R.

Encomienda tu suerte al Señor, confía en él, y él hará su obra; hará brillar tu justicia como el sol y tu derecho, como la luz del mediodía. R.

Aléjate del mal, practica el bien, y siempre tendrás una morada, porque el Señor ama la justicia y nunca abandona a sus fieles. R.

La salvación de los justos viene del Señor, él es su refugio en el momento del peligro; el Señor los ayuda y los libera, los salva porque confiaron en él. R.

Aleluya        Jn 8, 12

Aleluya. “Yo soy la luz del mundo. El que me sigue tendrá la luz de la vida”, dice el Señor. Aleluya.

Evangelio     Lc 5, 33-39

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Los escribas y los fariseos dijeron a Jesús: “Los discípulos de Juan ayunan frecuentemente y hacen oración, lo mismo que los discípulos de los fariseos; en cambio, los tuyos comen y beben”. Jesús les contestó: “¿Ustedes pretenden hacer ayunar a los amigos del esposo mientras él está con ellos? Llegará el momento en que el esposo les será quitado; entonces tendrán que ayunar”. Les hizo además esta comparación: “Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo para remendar uno viejo, porque se romperá el nuevo, y el pedazo sacado a éste no quedará bien en el vestido viejo. Tampoco se pone vino nuevo en odres viejos, porque hará reventar los odres; entonces el vino se derramará y los odres ya no servirán más. El vino nuevo se pone en odres nuevos. Nadie, después de haber gustado el vino viejo, quiere vino nuevo, porque dice: el añejo es mejor”.

Palabra del Señor.

Comentario

Jesús se presenta como “el novio”. En la tradición profética de Israel, Dios es el esposo del pueblo, el cual esperaba estas nupcias definitivas. Jesús viene a cumplir esta esperanza.

Oración sobre las ofrendas        

Te pedimos, Dios nuestro, que esta ofrenda sagrada nos alcance tu bendición salvadora y se cumpla en nosotros lo que celebramos en esta liturgia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Sal 30, 20

Qué grande es tu bondad, Señor. Tú la reservas para tus fieles.

O bien:         Mt 5, 9-10

Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los cielos.

Oración después de la comunión

Saciados con el pan de la mesa celestial, te suplicamos, Padre, que este alimento de nuestra caridad nos fortalezca y nos impulse a servirte en los hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Sábado 03 de Septiembre de 2016

San Gregorio Magno, papa y doctor de la Iglesia

(MO). Blanco.

Gregorio nació en el año 540 en una noble familia romana. Se hizo monje y fundó varios monasterios siguiendo la regla benedictina. Al ser elegido Papa, siguió dedicándose a escribir y a instruir al pueblo de Dios con su enseñanza. Fue un gran administrador de la Iglesia e impulsó la misión. Se preocupó por la formación de los monjes, por la vida del clero, la reforma de la misa y la introducción en la liturgia del canto llano conocido como canto gregoriano. Murió en el año 604.

Antífona de entrada         

El bienaventurado Gregorio, elevado a la cátedra de Pedro, buscaba siempre el rostro del Señor, y permanecía en la contemplación de su amor.

Oración colecta     

Señor Dios nuestro, que cuidas a tu pueblo con misericordia y lo gobiernas con amor, por la intercesión del Papa san Gregorio concede el espíritu de sabiduría a quienes encomendaste la conducción de tu rebaño, y haz que la santidad de los fieles sea el gozo eterno de sus pastores. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        1Cor 4, 6b-16

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: Yo les puse mi ejemplo y el de Apolo, a fin de que aprendan de nosotros el refrán: “No vayamos más allá de lo que está escrito”, y así nadie tome partido orgullosamente en favor de uno contra otro. En efecto, ¿con qué derecho te distingues de los demás? ¿Y qué tienes que no hayas recibido? Y si lo has recibido, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido? ¡Será que ustedes ya están satisfechos! ¡Será que se han enriquecido o que se han convertido en reyes, sin necesidad de nosotros! ¡Ojalá que así fuera, para que nosotros pudiéramos reinar con ustedes! Pienso que a nosotros, los Apóstoles, Dios nos ha puesto en el último lugar, como condenados a muerte, ya que hemos llegado a ser un espectáculo para el mundo, para los ángeles y los hombres. Nosotros somos tenidos por necios, a causa de Cristo, y en cambio, ustedes son sensatos en Cristo. Nosotros somos débiles, y ustedes, fuertes. Ustedes gozan de prestigio, y nosotros somos despreciados. Hasta ahora sufrimos hambre, sed y frío. Somos maltratados y vivimos errantes. Nos agotamos, trabajando con nuestras manos. Nos insultan y deseamos el bien. Padecemos persecución y la soportamos. Nos calumnian y consolamos a los demás. Hemos llegado a ser como la basura del mundo, objeto de desprecio para todos hasta el día de hoy. No les escribo estas cosas para avergonzarlos, sino para reprenderlos como a hijos muy queridos. Porque, aunque tengan diez mil preceptores en Cristo, no tienen muchos padres: soy yo el que los ha engendrado en Cristo Jesús, mediante la predicación de la Buena Noticia. Les ruego, por lo tanto, que sigan mi ejemplo.

Palabra de Dios.

Comentario

Pablo, Apolo, ¡y tantos otros ministros de Dios de todos los tiempos!, son servidores. Ellos nos entregan la Palabra de Dios y buscan que crezcamos en nuestra fe. Por eso, estos servidores no han de considerarse otra cosa que eso mismo. El lugar que ocupan en la comunidad no es para ejercer un poder que somete a los hermanos, ni para vivir de privilegios.



Sal 144, 17-21

R. ¡El Señor está cerca de aquellos que lo invocan!

El Señor es justo en todos sus caminos y bondadoso en todas sus acciones; está cerca de aquellos que lo invocan, de aquellos que lo invocan de verdad. R.

El Señor cumple los deseos de sus fieles, escucha su clamor y les da la salvación; el Señor protege a todos sus amigos y destruye a los malvados. R.

Mi boca proclamará la alabanza del Señor: que todos los vivientes bendigan su santo Nombre, desde ahora y para siempre. R.

Aleluya        Jn 14, 6

Aleluya. “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí”, dice el Señor. Aleluya.

Evangelio     Lc 6, 1-5

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Un sábado, en que Jesús atravesaba unos sembrados, sus discípulos arrancaban espigas y, frotándolas entre las manos, las comían. Algunos fariseos les dijeron: “¿Por qué ustedes hacen lo que no está permitido en sábado?”. Jesús les respondió: “¿Ni siquiera han leído lo que hizo David cuando él y sus compañeros tuvieron hambre, cómo entró en la Casa de Dios y, tomando los panes de la ofrenda, que solo pueden comer los sacerdotes, comió él y dio de comer a sus compañeros?”. Después les dijo: “El Hijo del hombre es dueño del sábado”.

Palabra del Señor.

Comentario

Estaba escrito en la ley de Israel que los dueños de los campos debían dejar que los pobres pudieran tomar algo de su producción. Era un acto de justicia. El problema es que Jesús hace esto en un día prohibido por la Ley. Se produce un conflicto legal entonces, ¿qué hacer cuando dos leyes parecen contradecirse? Jesús nos enseña a optar por quienes tienen hambre, por quienes no pueden esperar a que llegue el día en que les corresponda comer por derecho. Y como para que nadie diga que no es un buen legislador ni está en contra de la ley, utiliza el argumento de quien “sentó precedente”: el mismo rey David. En todo sentido, y desde cualquier lado que se lo mire, la justicia debe atender siempre las necesidades de los pobres.

Oración sobre las ofrendas        

En la fiesta de san Gregorio, te pedimos, Señor, que sea de provecho para nosotros este sacrificio, por el cual quisiste borrar los pecados del mundo Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona      cf. Lc 12, 42

Este es el administrador fiel y previsor, a quien el Señor ha puesto al frente de su casa para distribuir la ración de trigo en el momento oportuno.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Padre, que a tus hijos alimentados con Cristo, Pan de vida, también los instruyas por Cristo, verdadero Maestro, para que, en la fiesta de san Gregorio, reciban tu verdad y la realicen en el amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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