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Editorial SAN PABLO
 
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CONFERENCIA EN EL SENADO DE LA NACIÓN SOBRE LA ENCÍCLICA “LAUDATO SI”

El pasado miércoles 5 de abril, la Comisión de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Cámara Alta del Senado de la Nación recibió al Canciller de la Academia Pontificia de las Ciencias Sociales, Monseñor Marcelo Sánchez Sorondo, quien fue invitado a disertar sobre las acciones del Papa Francisco incluidas en la encíclica Laudato Si.

La presidente del Senado Gabriela Michetti abrió el encuentro agradeciendo la presencia “por primera vez al Senado de la Nación de Mons. Sánchez Sorondo, cuya tarea al frente de la Academia es valorada mundialmente”.

Por su parte, el Presidente de la Comisión de Ambiente, Pino Solanas, señaló que “la Academia Pontificia debe ser un ejemplo para todos, ya que realiza más de setenta actividades mensuales con invitados internacionales para tratar los grandes temas de la crisis contemporánea mundial”, y agregó que “la Academia jugó un rol extraordinario en el trabajo contra el calentamiento global”. Asimismo, alentó la tarea que realiza Sánchez Sorondo acompañando la lucha del Papa Francisco contra la corrupción, el trabajo esclavo, la trata de personas y todos los núcleos belicistas que amenazan el futuro de la humanidad.

El Canciller Sánchez Sorondo señaló: “somos la primera academia científica y revolucionaria. Nuestro trabajo es tomar un tema y volcarlo de manera simple, planteando una solución”.

Sobre el trabajo del Papa Francisco en Laudato Si, explicó que “la gran novedad impulsada por Francisco es que, apenas asume como Papa, empieza a decir que hay un problema con la Casa Común, planteando claramente que la actividad humana que utiliza material fósil produce el cambio climático. Por primera vez, esta actividad humana determina el clima, tocando el ciclo del agua, alterándolo de manera sustancial y poniendo en peligro a la Humanidad y a nuestro planeta. Incluso, el Papa va más allá, explicando que los que más sufren las consecuencias son los pobres de los países ricos y todos en los países pobres. Una economía limpia costaría mucho menos, pero esto significaría ir en contra de los lobbys petroleros”.

Para finalizar, habló sobre las nuevas formas de esclavitud, “como la trata de personas o el trabajo esclavo, que son crímenes de lesa humanidad”, y explicó la importancia de trabajar en conjunto –líderes políticos y religiosos, gobiernos nacionales y conferencias episcopales- para hacer frente a estos flagelos, sin mirar para otro lado.

 

 

 

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