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Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Jueves 24/05
Viernes 25/05
Sábado 26/05
Domingo 27/05
Lunes 28/05
Martes 29/05
Jueves 24 de Mayo de 2018


Misa a elección:

Feria. Verde.
María, auxilio de los cristianos. (ML). Blanco.


Desde los inicios de la vida pública de Jesús, María viene en auxilio de todos los creyentes. Como lo hizo en las bodas de Caná, ella sigue atenta a nuestras necesidades. Por eso, la invocamos como Auxiliadora. Esta devoción se hizo muy popular en la Argentina gracias a la tarea evangelizadora de los salesianos y de las religiosas de María Auxiliadora. Es la patrona del agro argentino y de la Patagonia.

Antífona de entrada          Cf. Sal 12, 6

Señor, yo confío en tu misericordia: que mi corazón se alegre porque me salvaste. Cantaré al Señor, porque me ha favorecido.

Oración colecta     

Concédenos, Dios todopoderoso, que, meditando sin cesar las realidades espirituales, llevemos a la práctica, en palabras y obras, cuanto es de tu agrado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:       de María, auxilio de los cristianos

Dios nuestro, que pusiste a la Madre de tu Hijo amado como madre y auxiliadora del pueblo cristiano, concede a tu Iglesia vivir bajo su protección y alegrarse con una paz duradera. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Sant 5, 1-6

Lectura de la Carta de Santiago.

Ustedes, los ricos, lloren y giman por las desgracias que les van a sobrevenir. Porque sus riquezas se han echado a perder y sus vestidos están roídos por la polilla. Su oro y su plata se han herrumbrado, y esa herrumbre dará testimonio contra ustedes y devorará sus cuerpos como un fuego. ¡Ustedes han amontonado riquezas, ahora que es el tiempo final! Sepan que el salario que han retenido a los que trabajaron en sus campos está clamando, y el clamor de los cosechadores ha llegado a los oídos del Señor del universo. Ustedes llevaron en este mundo una vida de lujo y de placer, y se han cebado a sí mismos para el día de la matanza. Han condenado y han matado al justo, sin que él les opusiera resistencia.

Palabra de Dios.

Comentario

El rico se dejó ganar por su propia ambición escuchando su corazón mezquino y egoísta. No midió ninguna consecuencia al acumular bienes. A pesar de ello, tiene una posibilidad de encontrarse con Dios si escucha el clamor de los que él mismo ha hundido en la miseria.


Sal 48, 14-20

R. ¡Felices los que tienen alma de pobres!

Este es el destino de los que tienen riquezas, y el final de la gente insaciable. Serán puestos como ovejas en el Abismo, la muerte será su pastor. R.

Bajarán derecho a la tumba, su figura se desvanecerá y el Abismo será su mansión. Pero Dios rescatará mi vida, me sacará de las garras del Abismo. R.

No te preocupes cuando un hombre se enriquece o aumenta el esplendor de su casa: cuando muera, no podrá llevarse nada, su esplendor no bajará con él. R.

Aunque en vida se congratulaba, diciendo: “Te alabarán porque lo pasas bien”, igual irá a reunirse con sus antepasados, con ésos que nunca verán la luz. R.

Aleluya        Cf. 1Tes 2, 13

Aleluya. Reciban la Palabra de Dios, no como palabra humana, sino como lo que es realmente, como Palabra de Dios. Aleluya.

Evangelio     Mc 9, 41-50

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús dijo a sus discípulos: “Les aseguro que no quedará sin recompensa el que les dé a beber un vaso de agua por el hecho de que ustedes pertenecen a Cristo. Si alguien llegara a escandalizar a uno de estos pequeños que tienen fe, sería preferible para él que le ataran al cuello una piedra de moler y lo arrojaran al mar. Si tu mano es para ti ocasión de pecado, córtala, porque más te vale entrar en la Vida manco, que ir con tus dos manos al infierno, al fuego inextinguible. Y si tu pie es para ti ocasión de pecado, córtalo, porque más te vale entrar lisiado en la Vida, que ser arrojado con tus dos pies al infierno. Y si tu ojo es para ti ocasión de pecado, arráncalo, porque más te vale entrar con un solo ojo en el Reino de Dios, que ser arrojado con tus dos ojos al infierno, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga. Porque cada uno será salado por el fuego. La sal es una cosa excelente, pero si se vuelve insípida, ¿con qué la volverán a salar? Que haya sal en ustedes mismos y vivan en paz unos con otros”.

Palabra del Señor.

Comentario

Jesús nos abre los ojos, no hay excusas, ya no podemos actuar con ignorancia. somos responsables de lo que hacemos, lo cual tiene consecuencias. Jesús nos exige optar, decidirnos, tomar partido. Un cristiano debe ser una persona coherente y dar testimonio de lo que cree con su propia vida.

Oración sobre las ofrendas

Al celebrar estos misterios con la debida reverencia, te suplicamos, Señor, que los dones ofrecidos para tu gloria nos obtengan la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Sal 9, 2-3

Proclamaré todas tus maravillas; quiero alegrarme y regocijarme en ti y cantar himnos a tu nombre, Altísimo.

O bien:         Jn 11, 27

Señor, creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que debía venir al mundo.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, concédenos alcanzar la salvación eterna, cuyo anticipo hemos recibido en este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Viernes 25 de Mayo de 2018

Misa a elección:
Feria.
Verde.
San Beda, el Venerable, presbítero y doctor de la Iglesia. (ML). Blanco.
San Gregorio VII, papa. (ML). Blanco.
Santa María Magdalena de Pazzi, virgen. (ML). Blanco.

San Beda, el Venerable, vivió entre los años 672 y 735. Durante toda su vida de monje residió en la abadía de Jarrow (Inglaterra). Fue un gran investigador e historiador. Basándose en antiguas fuentes, escribió la Historia Eclesiástica de los Anglos. Fue también un gran teólogo y se lo reconoce como el padre de la erudición inglesa.

San Gregorio nació en el año 1020 en la región de Toscana (Italia). Fue monje luego Papa, puesto desde donde luchó seriamente por liberar a la Iglesia de manos del poder feudal y recuperó la disciplina del clero y de la Iglesia en general. Murió en Salerno en el año 1085.

Santa María Magdalena de Pazzi fue religiosa carmelita desde el año 1582 hasta el 1607, año de su muerte. Fue una gran mística que dejó expresadas sus profundas experiencias de Dios en su libro Revelaciones. También cumplió un importante papel en la Contrarreforma escribiendo numerosas cartas a varios obispos y cardenales para que llevaran adelante las resoluciones de la Iglesia.


Antífona de entrada           Cf. Sal 12, 6

Señor, yo confío en tu misericordia: que mi corazón se alegre porque me salvaste. Cantaré al Señor, porque me ha favorecido.

Oración colecta     

Concédenos, Dios todopoderoso, que, meditando sin cesar las realidades espirituales, llevemos a la práctica, en palabras y obras, cuanto es de tu agrado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:         de san Beda

Dios nuestro, que iluminas a tu Iglesia con la sabiduría del presbítero san Beda, concédenos ser guiados por sus enseñanzas y sostenidos por sus méritos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:         de san Gregorio

Señor nuestro, concede a tu Iglesia el espíritu de fortaleza y el celo por la justicia que hiciste brillar en el papa san Gregorio, para que, apartándose del mal, practique cuanto es recto, con libertad y amor. Por nuestro Señor Jesucristo...

O bien:         de santa María Magdalena

Dios nuestro, que amas el don de la virginidad, tú enriqueciste con virtudes celestiales a santa María Magdalena, virgen, encendiéndola con el fuego de tu amor; concédenos que, al venerarla, lleguemos a imitar sus ejemplos de pureza y caridad. Por nuestro Señor Jesucristo...

Lectura        Sant 5, 9-12

Lectura de la Carta de Santiago.

Hermanos: No se quejen los unos de los otros, para no ser condenados. Miren que el Juez ya está a la puerta. Tomen como ejemplo de fortaleza y de paciencia a los profetas que hablaron en Nombre del Señor. Porque nosotros llamamos felices a los que sufrieron con paciencia. Ustedes oyeron hablar de la paciencia de Job, y saben lo que hizo el Señor con él, porque el Señor es compasivo y misericordioso. Pero ante todo, hermanos, no juren ni por el cielo, ni por la tierra, ni de ninguna manera: que cuando digan “sí”, sea sí; y cuando digan “no”, sea no, para no ser condenados.

Palabra de Dios.

Comentario

De entre varios consejos, esta carta propone mirar la fe de los que nos precedieron. Ellos aún siguen iluminando nuestro camino y alentando nuestros pasos.


Sal 102, 1-4. 8-12

R. El Señor es bondadoso y compasivo.

Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga a su santo Nombre; bendice al Señor, alma mía, y nunca olvides sus beneficios. R.

Él perdona todas tus culpas y sana todas tus dolencias; rescata tu vida del sepulcro, te corona de amor y de ternura. R.

El Señor es bondadoso y compasivo, lento para enojarse y de gran misericordia; no acusa de manera inapelable ni guarda rencor eternamente. R.

Cuanto se alza el cielo sobre la tierra, así de inmenso es su amor por los que lo temen; cuanto dista el oriente del occidente, así aparta de nosotros nuestros pecados. R.

Aleluya          Cf. Jn 17, 17ba

Aleluya. Tu palabra, Señor, es verdad; conságranos en la verdad. Aleluya.

Evangelio      Mc 10, 1-12

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús fue a la región de Judea y al otro lado del Jordán. Se reunió nuevamente la multitud alrededor de él y, como de costumbre, les estuvo enseñando una vez más. Se acercaron a Jesús algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le plantearon esta cuestión: “¿Es lícito al hombre divorciarse de su mujer?”. Él les respondió: “¿Qué es lo que Moisés les ha ordenado?”. Ellos dijeron: “Moisés permitió redactar una declaración de divorcio y separarse de ella”. Entonces Jesús les respondió: “Si Moisés les dio esta pres­cripción fue debido a la dureza del corazón de ustedes. Pero desde el principio de la creación, ‘Dios los hizo varón y mujer’. “Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre, y los dos no serán sino una sola carne”. De manera que ya no son dos, ‘sino una sola carne’. Que el hombre no separe lo que Dios ha unido”. Cuando regresaron a la casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre esto. Él les dijo: “El que se divorcia de su mujer y se casa con otra comete adulterio contra aquella; y si una mujer se divorcia de su marido y se casa con otro, también comete adulterio”.

Palabra del Señor.

Comentario

“¿Qué quiere Dios para el matrimonio? Quiere que varón y mujer, creados a su imagen y semejanza, se complementen y amen, respetando su dignidad; quiere que se amen de tal manera que formen un solo ser, suscitando un nuevo núcleo de vida” (comentario de la Biblia de la Iglesia en América, Consejo Episcopal Latinoamericano).

Oración sobre las ofrendas

Al celebrar estos misterios con la debida reverencia, te suplicamos, Señor, que los dones ofrecidos para tu gloria nos obtengan la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Sal 9, 2-3

Proclamaré todas tus maravillas; quiero alegrarme y regocijarme en ti y cantar himnos a tu nombre, Altísimo.

O bien:          Jn 11, 27

Señor, creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que debía venir al mundo.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, concédenos alcanzar la salvación eterna, cuyo anticipo hemos recibido en este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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Sábado 26 de Mayo de 2018

San Felipe Neri, presbítero

(MO). Blanco.


Felipe, conocido como “el santo sonriente”, dedicó su vida a la evangelización de los más humildes. Formó una comunidad de sacerdotes para dedicarse a atender a los barrios más marginales de Roma. En todo momento se destacaba por su alegría, amabilidad y simpleza para tratar con todo tipo de personas. Se lo recuerda siempre alegre y sonriente. Murió en el pequeño departamento donde vivía, en el barrio de Trastévere, Roma, en 1595.

Antífona de entrada          Rom 5, 5; Cf. 8, 11

El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que nos ha sido dado. Aleluya.

Oración colecta     

Dios nuestro, que elevas a tus servidores fieles a la gloria de los santos, concédenos que el Espíritu Santo nos encienda con aquel fuego que penetró admirablemente el corazón de san Felipe Neri. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Sant 5, 13-20

Lectura de la Carta de Santiago.

Hermanos: Si alguien está afligido, que ore. Si está alegre, que cante salmos. Si está enfermo, que llame a los presbíteros de la Iglesia, para que oren por él y lo unjan con óleo en el Nombre del Señor. La oración que nace de la fe salvará al enfermo, el Señor lo aliviará, y si tuviera pecados, le serán perdonados. Confiesen mutuamente sus pecados y oren los unos por los otros, para ser sanados. La oración perseverante del justo es poderosa. Elías era un hombre como nosotros, y sin embargo, cuando oró con insistencia para que no lloviera, no llovió sobre la tierra durante tres años y seis meses. Después volvió a orar; entonces el cielo dio la lluvia, y la tierra produjo frutos. Hermanos míos, si uno de ustedes se desvía de la verdad y otro lo hace volver, el que hace volver a un pecador de su mal camino sepa que salvará su vida de la muerte y obtendrá el perdón de numerosos pecados.

Palabra de Dios.

Comentario

Alabar juntos, orar por el enfermo, ungir con óleo, orar por todos y orientar al hermano son acciones que se han de vivir en la comunidad cristiana. Porque no nos salvamos individualmente y no vivimos la fe en el interior privado de cada uno, sino en el seno de la comunidad.


Sal 140, 1-3. 8

R. ¡Que mi oración suba hasta ti, Señor!

Yo te invoco, Señor, ven pronto en mi ayuda: escucha mi voz cuando te llamo; que mi oración suba hasta ti como el incienso, y mis manos en alto, como la ofrenda de la tarde. R.

Coloca, Señor, un guardián en mi boca y un centinela a la puerta de mis labios. Pero mis ojos, Señor, están fijos en ti: en ti confío, no me dejes indefenso. R.

Aleluya          Cf. Mt 11, 25

Aleluya. Bendito eres, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque revelaste los misterios del Reino a los pequeños. Aleluya.

Evangelio      Mc 10, 13-16

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Le trajeron unos niños a Jesús para que los tocara, pero los discípulos los reprendieron. Al ver esto, Jesús se enojó y les dijo: “Dejen que los niños se acerquen a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios pertenece a los que son como ellos. Les aseguro que el que no recibe el Reino de Dios como un niño no entrará en él”. Después los abrazó y los bendijo, imponiéndoles las manos.

Palabra del Señor.

Comentario

Debemos volver a la humildad, a la necesidad de cobijo, y abandonar nuestro sentido de omnipotencia y superioridad. Ante el Señor, somos niños que buscan su mano para aferrarse y caminar seguros.

Oración sobre las ofrendas        

Señor, te ofrecemos este sacrificio de alabanza; concédenos que, siguiendo el ejemplo de san Felipe, estemos siempre dispuestos, con alegría, a glorificar tu Nombre y a servir a los hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Jn. 15, 9

Así como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes, dice el Señor; permanezcan en mi amor. Aleluya.

Oración después de la comunión

Saciados con el pan del cielo, te suplicamos, Padre, que imitando el ejemplo de san Felipe, anhelemos siempre el alimento que nos da la vida verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Domingo 27 de Mayo de 2018


La Santísima Trinidad

(S). Blanco.


(San Agustín de Cantorbery, obispo).

“La Trinidad es un misterio de fe en sentido estricto, uno de los misterios escondidos en Dios, ‘que no pueden ser conocidos si no son revelados desde lo alto’ (Concilio Vaticano I: DS 3015). Dios, ciertamente, ha dejado huellas de su ser trinitario en su obra de Creación y en su Revelación a lo largo del Antiguo Testamento. Pero la intimidad de su Ser como Trinidad Santa, constituye un misterio inaccesible a la sola razón e incluso a la fe de Israel antes de la Encarnación del Hijo de Dios y el envío del Espíritu Santo” (Catecismo de la Iglesia Católica, nro. 237).

Antífona de entrada         

Bendita sea la Santísima Trinidad: Dios Padre, el Hijo unigénito de Dios y el Espíritu Santo, porque ha tenido misericordia con nosotros.

Oración colecta     

Dios Padre, que revelaste a los hombres tu misterio admirable al enviar al mundo la Palabra de verdad y el Espíritu santificador; te pedimos que, en la profesión de la fe verdadera, podamos conocer la gloria de la eterna Trinidad y adorar al único Dios todopoderoso. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª Lectura    Deut 4, 32-34. 39-40

Lectura del libro del Deuteronomio.

Moisés habló al pueblo diciendo: “Pregúntale al tiempo pasado, a los días que te han precedido desde que el Señor creó al hombre sobre la tierra, si de un extremo al otro del cielo sucedió alguna vez algo tan admirable o se oyó una cosa semejante. ¿Qué pueblo oyó la voz de Dios que hablaba desde el fuego, como la oíste tú, y pudo sobrevivir? ¿O qué dios intentó venir a tomar para sí una nación de en medio de otra, con milagros, signos y prodigios, combatiendo con mano poderosa y brazo fuerte, y realizando tremendas hazañas, como el Señor, tu Dios, lo hizo por ti en Egipto, ante tus mismos ojos? Reconoce hoy y medita en tu corazón que el Señor es Dios ?allá arriba, en el cielo, y aquí abajo, en la tierra? y no hay otro. Observa los preceptos y los mandamientos que hoy te prescribo. Así serás feliz, tú y tus hijos después de ti, y vivirás mucho tiempo en la tierra que el Señor, tu Dios, te da para siempre”.

Palabra de Dios.

Comentario

Puede parecernos una obviedad la afirmación de que “Dios es Uno” o “Único”. Si alguien nos preguntara cuántos dioses hay, sin dudar exclamaríamos “¡Uno, por supuesto!”. Pero si entramos en nuestro corazón, en lo más profundo de nuestro ser, ¿es Dios nuestro único Señor? ¿Es Dios nuestro verdadero dios? ¿No habremos “suplantado” a Dios con otras “adoraciones”? Y si miramos a nuestro alrededor, a nuestra sociedad, ¿no se ha “creado” más de un “dios”? Como vemos, la respuesta no es tan obvia. No es Dios el único Dios al cual se adora.


Sal 32, 4-6. 9. 18-20. 22

R. ¡Feliz el pueblo que el Señor se eligió como herencia!

La palabra del Señor es recta y él obra siempre con lealtad; él ama la justicia y el derecho, y la tierra está llena de su amor. R.

La palabra del Señor hizo el cielo, y el aliento de su boca, los ejércitos celestiales; porque él lo dijo, y el mundo existió, él dio una orden, y todo subsiste. R.

Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia. R.

Nuestra alma espera en el Señor: Él es nuestra ayuda y nuestro escudo. Señor, que tu amor descienda sobre nosotros, conforme a la esperanza que tenemos en ti. R.

2ª Lectura    Rom 8, 14-17

Lectura de la Carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma.

Hermanos: Todos los que son conducidos por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Y ustedes no han recibido un espíritu de esclavos para volver a caer en el temor, sino el espíritu de hijos adoptivos, que nos hace llamar a Dios “iAbbá!”, es decir, “iPadre!”. El mismo Espíritu se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios. Y si somos hijos, también somos herederos, herederos de Dios y coherederos de Cristo, porque sufrimos con él para ser glorificados con él.

Palabra de Dios.

Comentario

¿Qué significará “dejarse llevar por el Espíritu”? Es dejar que Dios mismo nos inspire, nos anime, nos movilice. Es buscar al hermano, hijo del mismo Padre, al cual nos une el mismo Espíritu. Es romper con la vida individual y egoísta para dar vida en forma generosa.


Aleluya        cf. Apoc 1, 8

Aleluya. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, al Dios que es, que era y que viene. Aleluya.

Evangelio     Mt 28, 16-20

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Después de la Resurrección del Señor, los Once discípulos fueron a Galilea, a la montaña donde Jesús los había citado. Al verlo, se postraron delante de él; sin embargo, algunos todavía dudaron. Acercándose, Jesús les dijo: “Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado. Y yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo”.

Palabra del Señor.

Comentario

“El Dios de Jesucristo es un Dios-familia, no es un Dios solitario, es uno y único pero en él hay tres personas: el Padre engendra al Hijo por un proceso misterioso de la eternidad y, entre el Hijo engendrado y el Padre engendrador, una corriente que es también persona, amor, el espíritu de amor, el Espíritu Santo, los identifica, los une. (...) Y vino el Espíritu Santo, enviado como fuerza de la vida de Dios para hacer de los hombres una sola familia” (Beato Oscar Romero, Homilía de La Santísima Trinidad, 10 de junio de 1979).

Oración sobre las ofrendas        

Señor y Dios nuestro, por la invocación de tu Nombre santifica los dones que te presentamos y por ellos conviértenos también a nosotros en ofrenda eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Gal 4, 6

Porque ustedes son hijos, Dios infundió en sus corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: “Abbá”, “Padre”.

Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, te pedimos que el sacramento recibido y la profesión de nuestra fe en ti, único Dios en tres personas, sirvan para nuestra salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Lunes 28 de Mayo de 2018


De la feria

Verde.


Antífona de entrada          cf. Sal 17, 19-20

El Señor fue mi apoyo: me sacó a un lugar espacioso, me libró, porque me ama.

Oración colecta     

Concédenos, Señor, que los acontecimientos de este mundo se orienten para nuestro bien, según tus designios de paz, y que tu Iglesia se alegre de servirte con entrega y serenidad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        1Ped 1, 3-9

Lectura de la Primera carta del apóstol san Pedro.

Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que en su gran misericordia, nos hizo renacer, por la resurrección de Jesucristo, a una esperanza viva, a una herencia incorruptible, incontaminada e imperecedera, que ustedes tienen reservada en el cielo. Porque gracias a la fe, el poder de Dios los conserva para la salvación dispuesta a ser revelada en el momento final. Por eso, ustedes se regocijan a pesar de las diversas pruebas que deben sufrir momentáneamente: así, la fe de ustedes, una vez puesta a prueba, será mucho más valiosa que el oro perecedero purificado por el fuego, y se convertirá en motivo de alabanza, de gloria y de honor el día de la Revelación de Jesucristo. Porque ustedes lo aman sin haberlo visto, y creyendo en él sin verlo todavía, se alegran con un gozo indecible y lleno de gloria, seguros de alcanzar el término de esa fe, que es la salvación.

Palabra de Dios.

Comentario

No lo vemos y, sin embargo, amamos a Jesús y creemos en él. La fe se manifiesta como una entrega ciega de nuestros sentidos a la Gracia, que Dios nos ha regalado. Esa entrega se actualiza cada día reforzando la fe en la alegría y en los momentos difíciles.


Sal 110, 1-2. 5-6. 9. 10c

R. ¡El Señor se acuerda eternamente de su Alianza!

Doy gracias al Señor de todo corazón, en la reunión y en la asamblea de los justos. Grandes son las obras del Señor: los que las aman desean comprenderlas. R.

Proveyó de alimento a sus fieles y se acuerda eternamente de su Alianza. Manifestó a su pueblo el poder de sus obras, dándole la herencia de las naciones. R.

Él envió la redención a su pueblo, promulgó su Alianza para siempre: su Nombre es santo y temible. ¡El Señor es digno de alabanza eternamente! R.

Aleluya        2Cor 8, 9

Aleluya. Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre por nosotros, a fin de enriquecernos con su pobreza. Aleluya.

Evangelio     Mc 10, 17-27

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús se puso en camino. Un hombre corrió hacia él y, arrodillándose, le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la Vida eterna?”. Jesús le dijo: “¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno. Tú conoces los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no perjudicarás a nadie, honra a tu padre y a tu madre”. El hombre le respondió: “Maestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud”. Jesús lo miró con amor y le dijo: “Sólo te falta una cosa: ve, vende lo que tienes y dalo a los pobres; así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme”. Él, al oír estas palabras, se entristeció y se fue apenado, porque poseía muchos bienes. Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: “¡Qué difícil será para los ricos entrar en el Reino de Dios!”. Los discípulos se sorprendieron por estas palabras, pero Jesús continuó diciendo: “Hijos míos, ¡qué difícil es entrar en el Reino de Dios! Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de Dios”. Los discípulos se asombraron aún más y se preguntaban unos a otros: “Entonces, ¿quién podrá salvarse?”. Jesús, fijando en ellos su mirada, les dijo: “Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque para él todo es posible”.

Palabra del Señor.

Comentario

Este hombre no pudo dar el paso de la generosidad; no pudo ver las necesidades de los pobres, aunque Jesús se lo haya mostrado; no pudo vencer su ambición, aunque pareciera que tenía buena intención y quizá fuera una buena persona. Pero no pudo, se quedó allí, en el momento y lugar en que tenía que decidirse y hacer lo que Jesús le indicaba. Y no pudo. Y nosotros, ¿podemos salir de nuestro egoísmo, dar de lo nuestro a los pobres y seguir a Jesús?

Oración sobre las ofrendas        

Dios nuestro, que nos das lo que debemos ofrecerte y consideras esta ofrenda como un gesto de nuestra devoción hacia ti; te pedimos confiadamente poder alcanzar los premios eternos, ya que nos concedes la fuente del mérito. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Sal 12, 6

Cantaré al Señor, porque me ha favorecido; alabaré el nombre del Señor Altísimo.

O bien:         Cf. Mt 28, 20

“Yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo”, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Saciados con el alimento de la salvación, te pedimos, Padre de misericordia, que, por este sacramento que recibimos en la tierra, nos hagas participar de la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martes 29 de Mayo de 2018
De la feria. Verde.

Antífona de entrada          cf. Sal 17,19-20

El Señor fue mi apoyo: me sacó a un lugar espacioso, me libró, porque me ama.

Oración colecta     

Concédenos, Señor, que los acontecimientos de este mundo se orienten para nuestro bien, según tus designios de paz, y que tu Iglesia se alegre de servirte con entrega y serenidad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         1Ped 1, 10-16

Lectura de la Primera carta del apóstol san Pedro.

Hermanos: La salvación ha sido el objeto de la búsqueda y la investigación de los profetas que vaticinaron sobre la gracia destinada a ustedes. Ellos trataban de descubrir el tiempo y las circunstancias señaladas por el Espíritu de Cristo, que estaba presente en ellos, y anunciaba anticipadamente los sufrimientos reservados a Cristo y la gloria que les seguiría. A ellos les fue revelado que estaban al servicio de un mensaje destinado no a sí mismos, sino a ustedes. Y ahora ustedes han recibido el anuncio de ese mensaje por obra de quienes, bajo la acción del Espíritu Santo enviado desde el cielo, les transmitieron la Buena Noticia que los ángeles ansían contemplar. Por lo tanto, manténganse con el espíritu alerta, vivan sobriamente y pongan toda su esperanza en la gracia que recibirán cuando se manifieste Jesucristo. Como hijos obedientes, no procedan de acuerdo con los malos deseos que tenían antes, mientras vivían en la ignorancia. Así como aquel que los llamó es santo, también ustedes sean santos en toda su conducta, de acuerdo con lo que está escrito: “Sean santos, porque yo soy santo”.

Palabra de Dios.

Comentario

La santidad de Dios nos invade. Somos su pueblo, y la inmensidad y trascendencia de Dios nos inunda. Por eso, tenemos la opción de dejar que esto ocurra. Si lo aceptamos, responderemos a la exhortación de la carta: “sean santos, porque yo soy santo”.


Salmo Sal 97, 1-4

R. ¡El Señor manifestó su victoria!

Canten al Señor un canto nuevo, porque él hizo maravillas: su mano derecha y su santo brazo le obtuvieron la victoria. R.

El Señor manifestó su victoria, reveló su justicia a los ojos de las naciones: se acordó de su amor y su fidelidad en favor del pueblo de Israel. R.

Los confines de la tierra han contemplado el triunfo de nuestro Dios. Aclame al Señor toda la tierra, prorrumpan en cantos jubilosos. R.


Aleluya         cf. Mt 11, 25

Aleluya. Bendito eres, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque revelaste los misterios del Reino a los pequeños. Aleluya.


Evangelio     Mc 10, 28-31

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Pedro le dijo a Jesús: “Tú sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido”. Jesús respondió: “Les aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por mí y por la Buena Noticia, desde ahora, en este mundo, recibirá el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres, hijos y campos, en medio de las persecuciones; y en el mundo futuro recibirá la Vida eterna. Muchos de los primeros serán los últimos y los últimos serán los primeros”.

Palabra del Señor.

Comentario

No es una fantasía. Si seguimos verdaderamente a Jesús, de pronto o con el tiempo, formaremos parte de una familia grande y reconoceremos en ella a hermanos, padres, madres, hijos e hijas. Y ellos mismos se reconocerán como parte de nosotros. Y la Iglesia, por fin, se transformará en la Casa de Dios y de sus hijos.



Oración sobre las ofrendas        

Dios nuestro, que nos das lo que debemos ofrecerte y consideras esta ofrenda como un gesto de nuestra devoción hacia ti; te pedimos confiadamente poder alcanzar los premios eternos, ya que nos concedes la fuente del mérito. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Sal 12, 6

Cantaré al Señor, porque me ha favorecido; alabaré el nombre del Señor Altísimo.

Oración después de la comunión

Saciados con el alimento de la salvación, te pedimos, Padre de misericordia, que, por este sacramento que recibimos en la tierra, nos hagas participar de la vida eterna. 

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Liturgia


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