Facebook Twitter Instagram YouTube  Argentina   Argentina 
Editorial SAN PABLO
 
La liturgia cotidiana

La liturgia cotidiana
La Liturgia Cotidiana es una revista mensual que contiene todo lo que la Iglesia conmemora y vive en la Eucaristía: calendario litúrgico, las oraciones de la misa, las lecturas litúrgicas, reflexiones de los textos bíblicos y explicaciones de las fiestas, solemnidades y memorias que se celebran cada día.
Martes 17/07
Miércoles 18/07
Jueves 19/07
Viernes 20/07
Sábado 21/07
Domingo 22/07
Martes 17 de Julio de 2018

De la feria. Verde

Antífona de entrada          Cf. Sal 16, 15

Por tu justicia, yo contemplaré tu rostro, y al despertar me saciaré de tu presencia.


Oración colecta     

Señor Dios, que iluminas a los extraviados con la luz de tu verdad, para que puedan volver al buen camino; danos, a quienes hacemos profesión de cristianos, la gracia de rechazar todo lo que se opone a este nombre y comprometernos con todas sus exigencias. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Is 7, 1-9


Lectura del libro de Isaías.

En tiempos de Ajaz, hijo de Jotám, hijo de Ozías, rey de Judá, Resín, rey de Arám, y Pécaj, hijo de Remalías, rey de Israel, subieron contra Jerusalén para atacarla, pero no la pudieron expugnar. Cuando se informó a la casa de David: “Arám está acampado en Efraím”, se estremeció su corazón y el corazón de su pueblo, como se estremecen por el viento los árboles del bosque. El Señor dijo a Isaías: “Ve al encuentro de Ajaz, tú y tu hijo Sear Iasub, al extremo del canal del estanque superior, sobre la senda del campo del Tintorero. Tú le dirás: Mantente alerta y no pierdas la calma; no temas, y que tu corazón no se intimide ante esos dos cabos de tizones humeantes, ante el furor de Resín de Arám y del hijo de Remalías. Porque Arám, Efraím y el hijo de Remalías se han confabulado contra ti, diciendo: ‘Subamos contra Judá, hagamos cundir el pánico, sometámosla y pongamos allí como rey al hijo de Tabel’. Pero así habla el Señor: Eso no se realizará, eso no sucederá. Porque la cabeza de Arám es Damasco, y la cabeza de Damasco, Resín; la cabeza de Efraím es Samaría, y la cabeza de Samaría, el hijo de Remalías. –Dentro de sesenta y cinco años, Efraím será destrozado, y no será más un pueblo–. Si ustedes no creen, no subsistirán”.

Palabra de Dios.


Comentario

El profeta enseña a leer el presente del pueblo, con sus amenazas y conflictos internos e internacionales, desde la Palabra de Dios. Cuando padecemos de desolación, injusticias, violencia y dolor, es un tiempo para creer en medio de la gran oscuridad, creer en Dios, que no abandona.


Salmo             Sal 47, 2-8


R. El Señor afianzó para siempre su Ciudad.

El Señor es grande y digno de alabanza, en la Ciudad de nuestro Dios. Su santa Montaña, la altura más hermosa, es la alegría de toda la tierra. R.

La Montaña de Sión, la Morada de Dios, es la Ciudad del gran Rey: el Señor se manifestó como un baluarte en medio de sus palacios. R.

Porque los reyes se aliaron y avanzaron unidos contra ella; pero apenas la vieron quedaron pasmados y huyeron despavoridos. R.

Allí se apoderó de ellos el terror y dolores como los del parto, como cuando el viento del desierto destroza las naves de Tarsis. R.


Aleluya         Cf. Sal 94, 8a. 7d

Aleluya. No endurezcan su corazón, sino escuchen la voz del Señor. Aleluya.


Evangelio     Mt 11, 20-24


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús comenzó a recriminar a aquellas ciudades donde había realizado más milagros, porque no se habían convertido. “¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros realizados entre ustedes se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y cubriéndose con ceniza. Yo les aseguro que, en el día del Juicio, Tiro y Sidón serán tratadas menos rigurosamente que ustedes. Y tú, Cafarnaúm, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno. Porque si los milagros realizados en ti se hubieran hecho en Sodoma, esa ciudad aún existiría. Yo les aseguro que, en el día del Juicio, la tierra de Sodoma será tratada menos rigurosamente que tú”.

Palabra del Señor.


Comentario

Aquellas ciudades consideradas enemigas, pecadoras y corruptas, estarán por delante de las que se ufanan de su poder y grandeza. Será una sorpresa, en el día del juicio, ver en primer lugar a quienes hemos despreciado y excluido del amor.

Oración sobre las ofrendas        

Señor y Dios nuestro, mira con bondad los dones de tu Iglesia en oración y concede que, al recibirlos, se acreciente la santidad de los creyentes. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Sal 83, 4-5

Hasta el gorrión encontró una casa, y la golondrina tiene un nido donde poner sus pichones: junto a tus altares, Señor del universo, mi Rey y mi Dios. Felices los que habitan en tu casa y te alaban sin cesar.


Oración después de la comunión

Alimentados con esta eucaristía, te pedimos, Padre, que por la celebración frecuente de este misterio crezca en nosotros el fruto de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Miércoles 18 de Julio de 2018

De la feria. Verde.

Antífona de entrada          Cf. Sal 16, 15

Por tu justicia, yo contemplaré tu rostro, y al despertar me saciaré de tu presencia.


Oración colecta     

Señor Dios, que iluminas a los extraviados con la luz de tu verdad, para que puedan volver al buen camino; danos, a quienes hacemos profesión de cristianos, la gracia de rechazar todo lo que se opone a este nombre y comprometernos con todas sus exigencias. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Is 10, 5-7. 13-16


Lectura del libro de Isaías.

Así habla el Señor: “¡Ay de Asiria! Él es el bastón de mi ira y la vara de mi furor está en su mano. Yo lo envío contra una nación impía, lo mando contra un pueblo que provocó mi furor, para saquear los despojos y arrebatar el botín, y pisotearlo como al barro de las calles. Pero él no lo entiende así, no es eso lo que se propone: él no piensa más que en destruir y en barrer una nación tras otra”. Porque el rey de Asiria ha dicho: “Yo he obrado con la fuerza de mi mano, y con mi sabiduría, porque soy inteligente. He desplazado las fronteras de los pueblos y he saqueado sus reservas: como un héroe, he derribado a los que se sientan en tronos. Mi mano tomó como un nido las riquezas de los pueblos; como se juntan huevos abandonados, así he depredado toda la tierra, y no hubo nadie que batiera las alas o abriera el pico para piar”. ¿Se gloría el hacha contra el leñador? ¿Se envanece la sierra contra el que la maneja? ¡Como si el bastón manejara al que lo empuña y el palo levantara al que no es un leño! Por eso el Señor de los ejércitos hará que la enfermedad consuma su vigor y dentro de su carne hará arder una fiebre, como el ardor del fuego.

Palabra de Dios.


Comentario

El profeta interpreta y anuncia que los poderosos han sido utilizados por Dios para castigar los pecados del pueblo. Esto significa que nada se le escapa a Dios. Incluso, estos poderosos también serán sometidos a la justicia divina, porque nadie ni nada está por encima del Señor.


Salmo             Sal 93, 5-10. 14-15


R. El Señor no abandona a su pueblo.

Los malvados pisotean a tu pueblo, Señor, y oprimen a tu herencia; matan a la viuda y al extranjero, asesinan a los huérfanos. R.

Y exclaman: “El Señor no lo ve, no se da cuenta el Dios de Jacob”. ¡Entiendan, los más necios del pueblo!, y ustedes, insensatos, ¿cuándo recapacitarán? R.

El que hizo el oído, ¿no va a escuchar? El que formó los ojos, ¿será incapaz de ver? ¿Dejará de castigar el que educa a las naciones y da a los hombres el conocimiento? R.

Porque el Señor no abandona a su pueblo ni deja desamparada a su herencia: la justicia volverá a los tribunales y los rectos de corazón la seguirán. R.


Aleluya         Cf. Mt 11, 25

Aleluya. Bendito eres, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque revelaste los misterios del Reino a los pequeños. Aleluya.


Evangelio     Mt 11, 25-27


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque, habiendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Palabra del Señor.


Comentario

“Dispuso Dios en su sabiduría revelarse a sí mismo y dar a conocer el misterio de su voluntad, mediante el cual los hombres, por medio de Cristo, Verbo encarnado, tienen acceso al Padre en el Espíritu Santo y se hacen consortes de la naturaleza divina. En consecuencia, por esta revelación, Dios invisible habla a los hombres como amigos, movido por su gran amor y mora con ellos, para invitarlos a la comunicación consigo y recibirlos en su compañía” (Constitución Dei Verbum, nro. 2).

Oración sobre las ofrendas        

Señor y Dios nuestro, mira con bondad los dones de tu Iglesia en oración y concede que, al recibirlos, se acreciente la santidad de los creyentes. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Jn 6, 56

Dice el Señor: “El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él”.


Oración después de la comunión

Alimentados con esta eucaristía, te pedimos, Padre, que por la celebración frecuente de este misterio crezca en nosotros el fruto de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

123
Jueves 19 de Julio de 2018

De la feria. Verde.

Antífona de entrada          Cf. Sal 16, 15

Por tu justicia, yo contemplaré tu rostro, y al despertar me saciaré de tu presencia.


Oración colecta     

Señor Dios, que iluminas a los extraviados con la luz de tu verdad, para que puedan volver al buen camino; danos, a quienes hacemos profesión de cristianos, la gracia de rechazar todo lo que se opone a este nombre y comprometernos con todas sus exigencias. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura         Is 26, 7-9. 12. 16-19


Lectura del libro de Isaías.

La senda del justo es recta, tú allanas el sendero del justo. Sí, en la senda trazada por tus juicios, esperamos en ti, Señor: tu Nombre y tu recuerdo son el deseo de nuestra alma. Mi alma te desea por la noche, y mi espíritu te busca de madrugada, porque cuando tus juicios se ejercen sobre la tierra, los habitantes del mundo aprenden la justicia. Señor, tú nos aseguras la paz, porque eres tú el que realiza por nosotros todo lo que nosotros hacemos. En medio de la angustia, Señor, acudimos a ti, clamamos en la opresión, cuando nos golpeaba tu castigo. Como la mujer embarazada, que está por dar a luz, se retuerce y da gritos de dolor, así éramos nosotros delante de ti, Señor. Hemos concebido, nos hemos retorcido, y no dimos a luz más que viento. ¡No hemos traído la salvación a la tierra, no le nacieron habitantes al mundo! Pero tus muertos revivirán, se levantarán sus cadáveres. ¡Despierten y griten de alegría los que yacen en el polvo! Porque tu rocío es un rocío de luz, y la tierra dará vida a las sombras.

Palabra de Dios.


Comentario

¡Qué paz sentimos cuando sabemos que estamos confiando en Dios! Cada mañana, el despertar es una acción de gracias y un compromiso por caminar por sus sendas. Agradecemos, oramos, reconocemos el pecado, pedimos perdón y volvemos a entregar nuestra vida al Señor. Y en cada una de estas acciones, él se inclina hacia nosotros para escucharnos, acariciarnos, perdonarnos y animarnos.


Salmo             Sal 101, 13-14b. 15-21


R. El Señor miró a la tierra desde el cielo.

Tú, Señor, reinas para siempre, y tu Nombre permanece eternamente. Tú te levantarás, te compadecerás de Sión, porque ya es hora de tenerle piedad, tus servidores sienten amor por esas piedras y se compadecen de esas ruinas. R.

Las naciones temerán tu Nombre, Señor, y los reyes de la tierra se rendirán ante tu gloria: cuando el Señor reedifique a Sión y aparezca glorioso en medio de ella; cuando acepte la oración del desvalido y no desprecie su plegaria. R.

Quede esto escrito para el tiempo futuro y un pueblo renovado alabe al Señor: porque él se inclinó desde su alto Santuario y miró a la tierra desde el cielo, para escuchar el lamento de los cautivos y librar a los condenados a muerte. R.


Aleluya         Mt 11, 28

Aleluya. “Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré”, dice el Señor. Aleluya.


Evangelio     Mt 11, 28-30


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús tomó la palabra y dijo: “Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana”.

Palabra del Señor.


Comentario

Quizás una de las grandes enfermedades de nuestro tiempo sea creernos omnipotentes. El Evangelio de hoy nos quiere ubicar en nuestra propia realidad de impotencia. Somos hijos de Dios que nos cansamos, nos agotamos, nos frustramos y muchas veces no sabemos cómo seguir. Sólo entregando nuestra debilidad a la Fuerza de Dios, podemos sentirnos verdaderamente fuertes.

Oración sobre las ofrendas        

Señor y Dios nuestro, mira con bondad los dones de tu Iglesia en oración y concede que, al recibirlos, se acreciente la santidad de los creyentes. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Sal 83, 4-5

Hasta el gorrión encontró una casa, y la golondrina tiene un nido donde poner sus pichones: junto a tus altares, Señor del universo, mi Rey y mi Dios. Felices los que habitan en tu casa y te alaban sin cesar.


Oración después de la comunión

Alimentados con esta eucaristía, te pedimos, Padre, que por la celebración frecuente de este misterio crezca en nosotros el fruto de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Viernes 20 de Julio de 2018

De la feria. Verde.
San Apolinar, ob. y mártir. Rojo.

Apolinar, nacido en Antioquía (Turquía), fue obispo de Rávena (Italia) en el siglo II. Debido a conflictos y herejías, fue varias veces expulsado de su sede. Murió apedreado. Se lo recuerda en los mosaicos de la basílica de Rávena, que lo representan como un pastor que guía al rebaño.

Antífona de entrada          Cf. Sal 16, 15

Por tu justicia, yo contemplaré tu rostro, y al despertar me saciaré de tu presencia.


Oración colecta     

Señor Dios, que iluminas a los extraviados con la luz de tu verdad, para que puedan volver al buen camino; danos, a quienes hacemos profesión de cristianos, la gracia de rechazar todo lo que se opone a este nombre y comprometernos con todas sus exigencias. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.


O bien:           de san Apolinar

Señor y Dios nuestro, dirige a tus fieles por el camino de la salvación, que el obispo san Apolinar testimonió con su doctrina y su martirio; y ayúdanos, por su intercesión, a perseverar en la práctica de tus mandamientos, para que merezcamos alcanzar el premio eterno. Por nuestro Señor Jesucristo...


Lectura         Is 38, 1-6. 22. 7-8. 21


Lectura del libro de Isaías.

El rey Ezequías cayó gravemente enfermo. El profeta Isaías, hijo de Amós, fue a verlo y le dijo: “Así habla el Señor: Ordena los asuntos de tu casa, porque vas a morir. Ya no vivirás más”. Ezequías volvió su rostro hacia la pared y oró al Señor, diciendo: “¡Ah, Señor! Recuerda que yo he caminado delante de ti con fidelidad e integridad de corazón, y que hice lo que es bueno a tus ojos”. Y Ezequías se deshizo en llanto. Entonces la palabra del Señor llegó a Isaías en estos términos: “Ve a decir a Ezequías: Así habla el Señor, el Dios de tu padre David: He oído tu súplica, he visto tus lágrimas. Yo añadiré otros quince años a tu vida; te libraré, a ti y a esta ciudad, de manos del rey de Asiría, y defenderé a esta ciudad”. Ezequías respondió: “¿Cuál es la señal de que podré subir a la Casa del Señor?”. “Esta es la señal que te da el Señor para confirmar la palabra que ha pronunciado: En el reloj de sol de Ajaz, yo haré retroceder diez grados la sombra que ya ha descendido”. Y el sol retrocedió en el reloj los diez grados que había descendido. Luego dijo Isaías: “Traigan un emplasto de higos; aplíquenlo sobre la úlcera, y el rey sanará”.

Palabra de Dios.


Comentario

Quizá no interese tanto si Dios alargó días a la vida del rey. Incluso quizá tampoco importe si Dios respondió al rey con lo que este pedía. Lo verdaderamente importante del relato es que el rey reza. El rey, el soberano, el poderoso, el que se considera dueño de mucha riqueza, es capaz de postrarse, orar y reconocer que sobre él está el poder de Dios. Así se empieza un camino de oración.


Salmo             Is 38, 10-12abcd. 16


R. ¡Tú has preservado mi vida, Señor!

Yo decía: En lo mejor de mis días me tengo que ir: he sido destinado a las puertas del Abismo por el resto de mis años. R.

Yo decía: Ya no contemplaré al Señor en la tierra de los vivientes; no veré más a los hombres entre los habitantes del mundo. R.

Arrancan mi morada y me la arrebatan, como una carpa de pastores. Como un tejedor, yo enrollaba mi vida, pero él me corta de la trama. R.

A los que el Señor protege vivirán, y su espíritu animará todo lo que hay en ellos: Tú me restablecerás y me harás revivir. R.


Aleluya         Jn 10, 27

Aleluya. “Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen”, dice el Señor. Aleluya.


Evangelio     Mt 12, 1-8


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús atravesaba unos sembrados y era un día sábado. Como sus discípulos sintieron hambre, comenzaron a arrancar y a comer las espigas. Al ver esto, los fariseos le dijeron: “Mira que tus discípulos hacen lo que no está permitido en sábado”. Pero él les respondió: “¿No han leído lo que hizo David, cuando él y sus compañeros tuvieron hambre, cómo entró en la Casa de Dios y comieron los panes de la ofrenda, que no les estaba permitido comer ni a él ni a sus compañeros, sino solamente a los sacerdotes? ¿Y no han leído también en la Ley, que los sacerdotes, en el Templo, violan el descanso del sábado, sin incurrir en falta? Ahora bien, yo les digo que aquí hay alguien más grande que el Templo. Si hubieran comprendido lo que significa ‘prefiero la misericordia al sacrificio’, no condenarían a los inocentes. Porque el Hijo del hombre es dueño del sábado”.

Palabra del Señor.


Comentario

Los discípulos no fueron acusados por arrancar espigas de un campo ajeno, porque estaba legislado que las esquinas de los campos les correspondían a los pobres. Más bien los acusaron por haberlo hecho en sábado. Los cultores de la Ley eran capaces de atender la letra sobre el descanso, en lugar de tener en cuenta una ley que defendiera a los pobres.

Oración sobre las ofrendas        

Señor y Dios nuestro, mira con bondad los dones de tu Iglesia en oración y concede que, al recibirlos, se acreciente la santidad de los creyentes. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Jn 6, 56

Dice el Señor: “El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él”.


Oración después de la comunión

Alimentados con esta eucaristía, te pedimos, Padre, que por la celebración frecuente de este misterio crezca en nosotros el fruto de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Sábado 21 de Julio de 2018

De la feria. Verde.
San Lorenzo de Brindis, pbro. y Doctor. Blanco.

Lorenzo nació en Brindis (Italia) en 1559. Fue un fraile capuchino que se destacó en el estudio de las Sagradas Escrituras. Sobre la base de estas, predicó por toda Italia, buscando la conversión de los pecadores, hablando con sencillez y libertad. Fue Ministro general de la Orden y, durante ese periodo, surgieron numerosas vocaciones franciscanas por toda Europa. Falleció en Lisboa en el año 1619.

Antífona de entrada          Cf. Sal 16, 15

Por tu justicia, yo contemplaré tu rostro, y al despertar me saciaré de tu presencia.


Oración colecta     

Señor Dios, que iluminas a los extraviados con la luz de tu verdad, para que puedan volver al buen camino; danos, a quienes hacemos profesión de cristianos, la gracia de rechazar todo lo que se opone a este nombre y comprometernos con todas sus exigencias. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.


O bien:           de san Lorenzo

Dios nuestro, que para gloria de tu nombre y salvación de las almas otorgaste al presbítero san Lorenzo de Brindis, el espíritu de sabiduría y de fortaleza; concédenos, en ese mismo espíritu, conocer lo que debemos hacer y, por su intercesión llevarlo a la práctica. Por nuestro Señor Jesucristo…

Lectura         Miq 2, 1-5


Lectura de la profecía de Miqueas.

¡Ay de los que proyectan iniquidades y traman el mal durante la noche! Al despuntar el día, lo realizan, porque tienen el poder en su mano. Codician campos y los arrebatan, casas, y se apoderan de ellas; oprimen al dueño y a su casa, al propietario y a su herencia. Por eso, así habla el Señor: Yo proyecto contra esta gente una desgracia tal que ustedes no podrán apartar el cuello, ni andar con la cabeza erguida, porque será un tiempo de desgracia. Aquel día, se proferirá contra ustedes una sátira y se entonará esta lamentación: “Hemos sido completamente devastados; ¡lo que le corresponde a mi pueblo se lo entregan a otros! ¿Cómo me lo quitan a mí, y distribuyen nuestros campos entre los que nos llevan cautivos?”. Por eso, no tendrás a nadie que arroje la cuerda para medirte un lote, en la asamblea del Señor.

Palabra de Dios.


Comentario

“Proyectan iniquidades y traman el mal” y los cumplen. Se trata de una terrible secuencia que muestra a los poderosos expresando su libertad y, por lo tanto, culpables del desastre. Una secuencia que, lamentablemente, se repite una y otra vez a lo largo de la historia humana. Los hombres y las mujeres que no respetan al hermano ni a Dios, aunque lo aparenten, no pueden caminar erguidos, y deben ocultarse pues el clamor del pueblo les grita su injusticia a la cara.


Salmo             Sal 9, 1-4b. 7-8b. 14

R. ¡No te olvides de tus pobres, Señor!

¿Por qué te quedas lejos, Señor, y te ocultas en los momentos de peligro? El pobre se consume por la soberbia del malvado y queda envuelto en las intrigas tramadas contra él. R.

Porque el malvado se jacta de su ambición, el codicioso blasfema y menosprecia al Señor; el impío exclama en el colmo de su arrogancia: “No hay ningún Dios que me pida cuenta”. R.

Su boca está llena de maldiciones, de engaños y de violencias; detrás de sus palabras hay malicia y opresión; se pone al acecho en los poblados y mata al inocente en lugares ocultos. R.

Pero tú lo estás viendo: Tú consideras los trabajos y el dolor, para tomarlos en tus propias manos. El débil se encomienda a ti; tú eres el protector del huérfano. R.


Aleluya         2Cor 5, 19

Aleluya. Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo, confiándonos la palabra de la reconciliación. Aleluya.


Evangelio     Mt 12, 14-21


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Los fariseos se confabularon para buscar la forma de acabar con Jesús. Al enterarse de esto, Jesús se alejó de allí. Grandes multitudes lo siguieron, y los sanó a todos. Pero él les ordenó severamente que no lo dieran a conocer, para que se cumpliera lo anunciado por el profeta Isaías: “Este es mi servidor, a quien elegí, mi muy querido, en quien tengo puesta mi predilección. Derramaré mi Espíritu sobre él y anunciará la justicia a las naciones. No discutirá ni gritará, y nadie oirá su voz en las plazas. No quebrará la caña doblada y no apagará la mecha humeante, hasta que haga triunfar la justicia; y las naciones pondrán la esperanza en su Nombre”.

Palabra del Señor.


Comentario

Jesús cumple las palabras del profeta Isaías: él es el siervo de Dios. Pero su servicio será hacia los dolientes, los enfermos y los agobiados por la vida. El siervo de Dios deviene así en siervo de los que sufren.

Oración sobre las ofrendas        

Señor y Dios nuestro, mira con bondad los dones de tu Iglesia en oración y concede que, al recibirlos, se acreciente la santidad de los creyentes. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Cf. Jn 6, 56

Dice el Señor: “Él que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él.


Oración después de la comunión

Alimentados con esta eucaristía, te pedimos, Padre, que por la celebración frecuente de este misterio crezca en nosotros el fruto de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Domingo 22 de Julio de 2018

Domingo 16º durante el año. Verde.

Antífona de entrada          Sal 53, 6. 8

Dios es mi ayuda, el Señor es mi verdadero sostén. Te ofreceré un sacrificio voluntario, daré gracias a tu nombre porque es bueno.


Oración colecta     

Señor nuestro, mira con bondad a tus servidores y multiplica en nosotros los dones de tu gracia, para que, fervorosos en la fe, la esperanza y la caridad, perseveremos con asidua vigilancia en el cumplimiento de tus mandamientos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª Lectura    Jer 23, 1-6


Lectura del libro de Jeremías.

¡Ay de los pastores que pierden y dispersan el rebaño de mi pastizal! –oráculo del Señor–. Por eso, así habla el Señor, Dios de Israel, contra los pastores que apacientan a mi pueblo: Ustedes han dispersado mis ovejas, las han expulsado y no se han ocupado de ellas. Yo, en cambio, voy a ocuparme de ustedes, para castigar sus malas acciones –oráculo del Señor–. Yo mismo reuniré el resto de mis ovejas, de todos los países adonde las había expulsado, y las haré volver a sus praderas, donde serán fecundas y se multiplicarán. Yo suscitaré para ellas pastores que las apacentarán; y ya no temerán ni se espantarán, y no se echará de menos a ninguna –oráculo del Señor–. Llegarán los días –oráculo del Señor– en que suscitaré para David un germen justo; él reinará como rey y será prudente, practicará la justicia y el derecho en el país. En sus días, Judá estará a salvo e Israel habitará seguro. Y se lo llamará con este nombre: “El Señor es nuestra justicia”.

Palabra de Dios.


Comentario

Jeremías se refiere específicamente a las autoridades del pueblo, que, en lugar de reunir, convocar, sostener y cuidar, dividen y oprimen. Estas autoridades deberán responder ante Dios porque generaron muerte, pobreza, dolor y espanto.


Salmo             Sal 22, 1-6

R. El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.

El Señor es mi pastor, nada me puede faltar. Él me hace descansar en verdes praderas, me conduce a las aguas tranquilas y repara mis fuerzas. R.

Me guía por el recto sendero, por amor de su Nombre. Aunque cruce por oscuras quebradas, no temeré ningún mal, porque tú estás conmigo: tu vara y tu bastón me infunden confianza. R.

Tú preparas ante mí una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa. R.

Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la Casa del Señor, por muy largo tiempo. R.


2ª Lectura    Ef 2, 13-18


Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Ahora, en Cristo Jesús, ustedes, los que antes estaban lejos, han sido acercados por la sangre de Cristo. Porque Cristo es nuestra paz: Él ha unido a los dos pueblos en uno solo, derribando el muro de enemistad que los separaba, y aboliendo en su propia carne la Ley con sus mandamientos y prescripciones. Así creó con los dos pueblos un solo Hombre nuevo en su propia persona, restableciendo la paz, y los reconcilió con Dios en un solo Cuerpo, por medio de la cruz, destruyendo la enemistad en su persona. Y él vino a proclamar la Buena Noticia de la paz, paz para ustedes, que estaban lejos, paz también para aquellos que estaban cerca. Porque por medio de Cristo, todos sin distinción tenemos acceso al Padre, en un mismo Espíritu.

Palabra de Dios.


Comentario

La carta se refiere a la unidad alcanzada entre dos tradiciones: judíos y paganos. Ya no hay distancias entre ellos porque es Cristo quien los acercó. Del mismo modo, hoy Cristo sigue llamando y deseando la unidad de todos sus hermanos, para que, entre todos, podamos construir la paz y un mundo más habitable.


Aleluya         Jn 10, 27

Aleluya. “Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen”, dice el Señor. Aleluya.


Evangelio     Mc 6, 30-34


+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Al regresar de su misión, los Apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: “Vengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco”. Porque era tanta la gente que iba y venía, que no tenían tiempo ni para comer. Entonces se fueron solos en la barca a un lugar desierto. Al verlos partir, muchos los reconocieron, y de todas las ciudades acudieron por tierra a aquel lugar y llegaron antes que ellos. Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato.

Palabra del Señor.


Comentario

“Estos dos verbos: ‘ver’ y ‘tener compasión’, configuran a Jesús como el buen Pastor. También su compasión no es solo un sentimiento humano, pero es la conmoción del Mesías en la que se hizo carne la ternura de Dios. Y de esta compasión nace el deseo de Jesús de nutrir a la multitud con el pan de su palabra. O sea, enseñar la palabra de Dios a la gente. Jesús ve; Jesús tiene compasión; Jesús enseña. ¡Qué bello es esto!” (Francisco, Angelus, 19 de julio de 2015).

Oración sobre las ofrendas        

Padre Santo, por el sacrificio único de tu Hijo llevaste a la perfección las ofrendas de la antigua ley; te pedimos que recibas la oblación de tus fieles y la santifiques como lo hiciste con la ofrenda de Abel, para que los dones presentados en honor de tu nombre sirvan para la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Antífona de comunión        Sal 110, 4-5

El Señor hizo portentos memorables, es bondadoso y compasivo; dio alimento a sus fieles.


Oración después de la comunión

Padre, ayuda con bondad a tu pueblo, que has alimentado con los sacramentos celestiales; concédele apartarse del pecado y comenzar una vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Liturgia


Aplicaciones móviles