Descripción
Descripción
¡Oh, Dios eterno!, aumenta tu misericordia en nosotros, para que, en momentos difíciles, no nos desesperemos ni nos desalentemos, sino que, con gran confianza, nos sometamos a tu santa voluntad. ¡Oh, Sangre y Agua, que brotaste del Corazón de Jesús como fuente de misericordia para nosotros, en ti confío!

